Los juguetes del ayer

Los juguetes del ayer significan una buena oportunidad para compartir tiempo con tu hijo.

Los juguetes del ayer se amontonan en la mente como buenos recuerdos.


Son artículos que nos hacen rememorar nuestra infancia y de manera mágica dejan asomar una lágrima a los ojos a la vez que nuestros labios dibujan una sonrisa.

Por la añoranza de acercar al presente un tiempo que nunca volverá y por lo bien que le va a hacer a tu hijo el jugar con unos artefactos que nacieron antaño y divirtieron a sus padres y hasta a sus abuelos, en eres mamá te proponemos un viaje al pasado.

La importancia de los juguetes del ayer para los niños de hoy

No importa si la muñeca de trapo que dormía con nosotros perdió el cabello por la manía de enroscarle sus crespos para conciliar el sueño.

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¿Qué más da que el carro de policías ya no pite y le falte una goma o que del juego de cartas solo quede la mitad?

Los juguetes del ayer son objetos que al paso de los años recordamos como nuevos aun cuando la mayoría de ellos dejaron de existir o perdieron su encanto.

Para bien de los niños de hoy los juguetes y los juegos de antes han llegado a la modernidad de estos tiempos con nuevos diseños, colores y texturas que los hacen resaltar dentro de un mundo tecnológico e interactivo.

Resultan una buena manera de compartir el tiempo con los pequeños de casa e insertarnos a una actividad que es tan importante para ellos.

Son ideales para que tu pequeño interactúe y se relacione con otros niños de su edad.

Por si fuera poco, constituyen una motivación para que deje a un lado la pasividad del teclado y la televisión y salga a reír y correr con sus compañeros.

Los juguetes del ayer no requieren de energía ni mandos para funcionar, tampoco provocan intensas emociones pero ofrecen la oportunidad de llenar los pulmones de oxígeno y ejercitar los músculos al aire libre.

Los juguetes del ayer

A continuación, te ofrecemos un breve resumen de algunos de los juguetes con los que te divertías cuando eras niño/a y que hoy pueden servirte para distraer a tu hijo.

Las canicas

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Las canicas son unas esferas de pequeño tamaño que se fabrican de diversos materiales y lucen una amplia gama de colores.

Aunque en cada región del mundo se juega de manera diferente y hasta quien practique la actividad establezca sus propias reglas, este juego tradicional consiste en hacer chocar unas bolas con otras, lo mismo para medir la puntería de los jugadores, que para desplazar o introducir las caninas en determinados agujeros.

El trompo

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El juego del trompo consiste en hacer girar un gracioso artículo hecho generalmente de madera y plástico que tiene en una de sus terminaciones un punto de metal.

Al cuerpo del trompo se le enrolla un hilo grueso y al soltarse, mientras se le sujeta el hilo, el trompo comienza a girar, primero mientras viaja por el aire, y luego cuando llega al suelo.

El trompo que más tiempo se mantiene bailando siempre sale vencedor.

El juego del yoyo

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Hacer bailar el yoyo es un juego pasivo muy popular en tu infancia que también llega para divertir a los niños de este siglo.

El yoyo está compuesta por dos tapas de madera o plástico que se unen dejando una abertura en medio de ellas por donde se enrolla un hilo grueso.

Cuando se tira del hilo el yoyo baila por el baile haciendo sonreír a no pocos infantes.

El baile del hula hula

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El baile del hula hula es una actividad que consiste en hacer girar un aro mientras se mueve la cintura.

Los aros que se utilizan para tal fin ofrecen diversos tamaños, colores y están hechos de plástico.

En tu infancia este juguete seguramente era solo utilizado por las niñas pero hoy día los varones logran competir y ponerse a la altura de cualquier experta.

Para variar la diversión el hula hula o hula hop como también se le conoce, se baila con los brazos, las manos, el cuello, los pies, acostados en el piso, con los codos… de disímiles maneras.

El objetivo de esta actividad es que el aro siempre se mantenga en movimiento y nunca llegue al piso.