La importancia del afecto en los niños con discapacidad

17 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Ana Couñago
Los niños con discapacidad necesitan afecto para poder crecer felices. Por ello, los padres deben encargarse de proporcionándoles amor incondicional.

El afecto en los niños con discapacidad es fundamental para que puedan desarrollar sus cualidades y crecer de forma sana y equilibrada. Por ello, en estos casos, es especialmente importante crear un vínculo de apego seguro entre los padres y los hijos.Es decir, es necesario que las familias sepan responder a las demandas especiales de estos niños, de modo que les proporcionen amor, confianza y seguridad.

«La única discapacidad en la vida es una mala actitud”.

-Scott Hamilton-

La difícil situación de tener un hijo con discapacidad

La discapacidad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es un concepto que abarca:

  • Deficiencias o alteraciones en el funcionamiento corporal.
  • Limitaciones a la hora de realizar actividades, acciones y tareas de la vida cotidiana. 
  • Restricciones en la participación social.

Se puede decir que la discapacidad es un fenómeno que influye en las características personales y sociales de las personas. Así, se puede clasificar, según el área afectada, como:

  • Cognitiva. 
  • Sensorial.
  • Motora.Niña con discapacidad haciendo un dibujo con acuarelas.

Cuando nace un bebé con discapacidad, los padres deben pasar por una etapa de duelo, para, después, poder asumir la situación y hacer frente a las preocupaciones, dudas, estrés, dificultades, sentimientos negativos, etc.

Por tanto, la experiencia de estas familias se vuelve, sobre todo al principio, complicada y compleja, puesto que, además de encargarse de cubrir las necesidades básicas de cualquier niño, tienen que aprender a:

  • Comprender las conductas del pequeño con discapacidad.
  • Responder adecuadamente a las señales y demandas del niño.

Así, los padres de estos niños deben contar con la sensibilidad suficiente para adaptarse y establecer una relación de apego seguro.

Para lograrlo, son indispensables los servicios de Atención Temprana. Estos servicios tienen la función de intervenir terapéuticamente con los niños de 0 a 6 años, con trastornos del desarrollo o que presenten riesgo de padecerlos.

Asimismo, dichos servicios tienen también el objetivo de atender y cubrir las necesidades de la familia y del entorno de estos pequeños, de modo que los niños con discapacidad crezcan en un ambiente saludable y lleno de amor. 

«Tener un hijo especial es volverte maestra para educarlo y una doctora para atenderlo, ser su abogada para respetarlo y una leona para defenderlo».

-Flavia Pascual-

La importancia del afecto en los niños con discapacidad

La creación de una base de afecto y seguridad es importante para el desarrollo de todos los niños. Pero, especialmente, para aquellos que presentan algún tipo de discapacidad, ya que, debido a ello, son más vulnerables y necesitan más ayuda y atención a lo largo de la vida.

En estos casos, el hecho de no recibir afecto por parte de la familia puede repercutir negativamente en el desarrollo madurativo y en la adaptación a diversos contextos.Madre besando a su hijo con discapacidad.

En cambio, si se consigue establecer una relación basada en la confianza y el respeto con alguno de los padres, esto ayudará al niño a crecer de forma equilibrada a nivel cognitivo, emocional y social.

De hecho, lograrlo será fundamental para que el pequeño tenga la confianza suficiente para superar todas las limitaciones, barreras y problemas que se le van a presentar a lo largo de los años. De esta forma, las relaciones de apego seguro pueden ser un factor protector frente a las dificultades de los niños con discapacidad.

En este sentido, hay que tener en cuenta que, para establecer dicho vínculo, se requiere tiempo para conocer, comprender y aceptar al hijo con discapacidad. 

«Entender la discapacidad es entender la particularidad de la situación de su hijo, tener conciencia de las habilidades y limitaciones del niño, y tratarlo de acuerdo con sus posibilidades, pero siempre teniendo en cuenta que su condición no lo excluye de responsabilidades y comportamientos».

-Silvia Afanador-

  • Sanz-Andrés, M. J. (2012). La discapacidad, factor de vulnerabilidad para una crianza saludable. Boletín del Real Patronato sobre Discapacidad (71), pp. 12-17.
  • Urrego, Y., Aragón, A., Combita, J. y Mora, M. (2012). Descripción de las estrategias de afrontamiento para padres con hijos con discapacidad cognitiva. Proyecto de investigación formativa llevado a cabo en el Programa de Psicología de la Universidad Piloto de Colombia. Línea de investigación en Desarrollo Humano.