¿Por qué es importante dejar que los niños jueguen?

Marisol · 28 septiembre, 2015

En muchos contextos, se ha considerado el juego como una pérdida de tiempo. Sin embargo, en este artículo te mostraremos las razones por las cuales el juego es una excelente herramienta para lograr que nuestros hijos se desarrollen de una forma integral por medio de una actividad que disfrutarán enormemente y que es natural en ellos.

Mejora el comportamiento

Obligar a los niños a permanecer quietos y a ser solamente espectadores de su proceso de aprendizaje, no da tan buenos resultados como los que sí se producen cuando se les enseña a través de actividades lúdicas. Los niños depositan una gran cantidad de energía al momento del juego, lo que también ayuda a tener una forma de centrar su atención durante periodos de tiempo más prolongados.

Enseña la importancia del trabajo en equipo

Tanto el juego libre como el juego dirigido, puede ayudar a los niños a tener conciencia de los sentimientos y las habilidades del otro. Otro gran beneficio de este tipo de actividades, es que los niños aprenden a regular sus emociones y a reconocer de una forma espontánea que todas las acciones tienen consecuencias.

Promueve el movimiento

Aunque los juegos tecnológicos que encontramos en nuestros dispositivos inteligentes pueden aportar grandes beneficios a nivel cognitivo si se seleccionan bien, los juegos tradicionales tienen un valor agregado: son actividades físicas que ayudan a que se desarrollen aspectos motores importantes.

Potencia el aprendizaje

Se ha demostrado con muchos estudios científicos que la actividad física y el desarrollo cognitivo están directamente relacionados. Privilegiar las actividades en las que el niño se involucra directamente a través del movimiento y la participación permanente, hace que la adquisición de conocimientos sea más profunda.

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Beneficios del juego en cada dimensión de desarrollo:

Desarrollo emocional:

  • Aumenta la sensación de bienestar y felicidad.
  • Es relajante, ayuda a liberar energía y disminuye las tensiones a las que se enfrentan los niños.
  • Mejora la capacidad para expresar las ideas y sentimientos.

Desarrollo cognitivo:

  • Aumenta la capacidad creativa.
  • Fortalece el pensamiento lateral y el pensamiento abstracto.
  • Promueve el desarrollo de la imaginación.
  • Dota al niño de habilidades para resolver los problemas a los que se enfrenta en la vida cotidiana.
  • Permite que el niño vea el mundo desde perspectivas diferentes a la propia.
  • Ayuda en la adquisición de conceptos diferentes que se asimilan por medio de la experiencia sensorial.
  • Es efectivo cuando es necesario mejorar la atención y la concentración.

Desarrollo afectivo:

  • Fortalece la noción de autoestima y confianza en sí mismo.
  • Reduce notablemente los problemas de ansiedad, especialmente en condiciones como en el trastorno de déficit de atención y la hiperactividad.
  • Tiene efectos terapéuticos tanto a nivel psicológico como fisiológico.
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Desarrollo social:

  • Hace que los niños adquieran conciencia de normas sociales básicas como la cooperación, el compartir y la necesidad de esperar el turno cuando se desea hablar u obtener algo.
  • Facilita la resolución de conflictos con sus pares a los que se enfrenta durante el tiempo de juego.
  • Fomenta el desarrollo del liderazgo.
  • Ayuda a controlar los impulsos y disminuye los comportamientos agresivos.

Desarrollo físico:

  • Permite el desarrollo de la motricidad gruesa.
  • Fortalece el desarrollo de la motricidad fina.
  • Estimula habilidades como la resistencia, la coordinación y el equilibrio.

Desarrollo del lenguaje:

  • Ejercita las habilidades comunicativas mediante la interacción permanente.
  • Facilita la adquisición de vocabulario nuevo.
  • Permite que los niños desarrollen la habilidad de contar historias.

¿Por qué usar el juego en la educación de nuestros hijos?

  • Cuando algo se aprende a través del juego, se fijará con más facilidad en las estructuras cognitivas. Las habilidades adquiridas durante el tiempo de juego, constituirán un aprendizaje significativo.
  • El juego motiva a los niños a explorar y descubrir por sí mismos el mundo que los rodea.
  • Durante los primeros años de vida, la mejor forma de enseñar y aprender, es por medio del juego. Los niños no se sentirán desmotivados y tendrán su atención puesta en lo que se quiere que aprendan.
  • El juego motiva a los niños a crear y a tomar pequeños riesgos.
  • La interacción propiciada por el juego, posibilita la creación de oportunidades para que el aprendizaje sea colaborativo, tanto con los docentes y padres de familia, como con los compañeros.
  • Permite el ejercicio y el perfeccionamiento de las habilidades adquiridas.