La figura del orientador en el centro escolar de tu hijo

Francisco María García · 11 diciembre, 2017
El orientador escolar es una pieza clave que busca armonizar la gran cantidad de factores que confluyen en cualquier centro educativo. Te enseñamos en qué consiste su labor y cómo incide en la educación.

Tomar decisiones correctas no siempre es sencillo. Y mucho más cuando se está en una edad en la cual no se ha madurado completamente. Para niños y adolescentes puede convertirse en una crisis si no tienen el apoyo adecuado. Por ello resulta tan importante la figura del orientador en el centro escolar de nuestros hijos. ¿Sabes de quién hablamos? Hoy te enseñamos en qué consiste la orientación y cuál es el papel del orientador en la educación.

El objetivo de la orientación

El orientador escolar es una pieza clave que busca armonizar la gran cantidad de factores que confluyen en cualquier centro educativo. Sus acciones se dirigen básicamente al buen funcionamiento de tres elementos: los jóvenes, los docentes y las familias. Estos son los tres pilares básicos de cualquier estructura escolar. En España, cada centro cuenta con la presencia de un orientador.

La orientación tiene como objetivo ayudar a los niños y jóvenes a conocerse y sentirse bien consigo mismos. Esto redundará en una mejor adaptación a su entorno escolar, a su hogar y a la comunidad en la que se desenvuelven.

La forma en que se presenta la figura de orientador varía según el centro escolar. En algunos, el profesional de esta rama está presente de manera permanente. En otros, acude una o más veces por semana. Sea como sea, para el correcto funcionamiento del centro educativo es fundamental su presencia.

En tiempos tan complejos como los actuales, la figura del orientador en el centro escolar es clave. Puede ayudar a la familia y docentes a enfrentar problemas como el acoso, el estrés o trastornos alimentarios, entre otros. El orientador juega el papel de facilitador, de conexión, de comunicación y de apoyo.

El orientador puede ser un profesional de la docencia, de la pedagogía o de la psicología, que haya realizado estudios especializados en orientación.

El orientador sirve de guía y apoyo para los alumnos.

Qué hace el orientador en el centro escolar

  • Está capacitado para detectar cualquier problema en el proceso de aprendizaje del estudiante a través de una evaluación psicopedagógica. De esta manera, tratará de coordinar las acciones adecuadas para resolverlo.
  • Ayuda al alumno a conocer sus potencialidades y limitaciones, sus pasiones, sus gustos, etc. Todo aquello que le permita decidir el camino que tomará en el futuro. Plantea al cuerpo docente los recursos que se adecúan más a las necesidades de cada estudiante. Con ello se potencian las capacidades de los alumnos.
  • Asesora a la familia cuando se presentan problemas de aprendizaje o de conducta que puedan estar afectando al rendimiento académico del alumno.
  • Está en contacto con los profesionales de las distintas áreas de su comunidad que puedan ser requeridos por algún alumno.
  • Trabaja junto al estudiante para descubrir su vocación y guiarlo hacia los estudios y trabajos que más se adapten a sus necesidades.

“El orientador puede ser un profesional de la docencia, de la pedagogía o de la psicología, que haya realizado estudios especializados en orientación”

Motivos para acudir al orientador en el centro escolar

  • Cuando los padres o los docentes observen algún cambio en el niño o adolescente que pueda afectar su rendimiento académico.
  • Cuando el alumno presente alguna condición que le dificulte sus actividades de aprendizaje.
  • En casos de alumnos con altas capacidades intelectuales. El orientador en estos casos planteará la adaptación del programa de acuerdo a las necesidades del alumno.
El orientador del centro escolar tiene un papel fundamental en la organización del mismo.

  • Cuando el joven presente problemas de conducta que afecten su relación con sus compañeros y amigos, docentes o padres.
  • Cuando existan problemas de comportamiento graves, como acoso, drogas o absentismo reiterado.
  • En casos en los que existan problemas dentro de la familia que puedan tener como consecuencia la disminución del rendimiento escolar.

Características de un orientador escolar

Un profesional que quiera ser orientador escolar debe ante todo tener habilidades para relacionarse y comunicarse con los otros. Igualmente ser capaz de sentir empatía y ganarse la confianza de niños y jóvenes. Debe asimismo entender la complejidad del pensamiento de estos.

Para ser orientador hay que ser capaz de establecer una red de colaboración con profesionales de diferentes especialidades. Sobre todo, aquellas que pudieran ser requeridas por algún tipo de necesidad del alumnado, por ejemplo, especialistas en Audición y Lenguaje o en Pedagogía Terapeútica. Por este motivo debe ser una persona con capacidad para trabajar en equipo.

Discreción, comprensión, empatía, tolerancia, buen temperamento, honestidad y equilibrio emocional son algunas características esperables de un buen orientador escolar.