¿Cómo debo alimentarme durante el embarazo?

“Alimentarme durante el embarazo es una preocupación que tengo desde el principio de mi gestación.


Sé que no estoy comiendo como debo, porque cada día gano más en kilos, pero no logro que mi bebé alcance su peso ideal según las semanas que tiene”.

Mamá, si esta es también una de tus inquietudes nosotros podemos ayudarte. Sigue leyendo.

La nutrición durante el embarazo

Debes saber que durante el embarazo la dieta que se ingiera nutre tanto a la propia embarazada como a su criatura.

Hay que entender que en esta etapa una comida va a alimentar a dos “comensales”.

Entonces no es erróneo pensar que deba acrecentarse, pero sobre todo, mejorarse.

Las comidas para la mujer embarazada tienen que ser más nutritivas y regulares que antes, pues de esto depende el desarrollo del feto y la salud de su progenitora.

Desayuno, merienda, almuerzo, merienda, comida y merienda ligera. Esto no debe violarse.

Otras tres reglas básicas que tampoco debes olvidar en esta etapa son:

Ingerir diariamente los grupos básicos de alimentos de la pirámide alimentaria y en una proporción balanceada…

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Evitar las comidas chatarras y a deshoras…
Beber abundante agua para mantenerte hidratada.

Mamá, durante la gestación tanto tu organismo como el del pequeño que crece dentro ti necesitan vitaminas, minerales, grasas, carbohidratos y proteínas para realizar todas sus funciones y desarrollarse de manera óptima.

El cuerpo humano debe verse como una máquina que si no recibe el suficiente combustible y de óptima calidad mengua en su funcionamiento.

Mide entonces cómo va a influir una deficiencia alimentaria en esa diminuta maquinita que te acompaña y apenas comienza a funcionar.

¿Cómo debo alimentarme durante el embarazo?

A continuación te traemos información de tres alimentos que puedes incluir en tu dieta ahora que estas embarazada. Tenlos en cuenta.

Tomate

El tomate una de las hortalizas más cultivadas en el mundo. Se consume de manera natural, aliñada en ensaladas, para acompañar las comidas o procesada en puré, salsas, mermeladas y jugos.

El tomate es antioxidante, previene las enfermedades cardiovasculares y reduce el colesterol.

Combate las infecciones y fortalece el sistema inmunológico algo tan importante para el estado en el que te encuentras.

Debes saber que este fruto está compuesto por agua en su mayor parte por lo que resulta ideal para mantenerte hidratada.

Tiene pocas calorías, es rico en minerales y vitaminas A, C, E y las del grupo B.

Tamarindo

Además de los conocidos dulces y refrescos que se preparan a base de tamarindo, esta fruta también se emplea para la elaboración de sopas, salsas, siropes, panes y caramelos.

Su pulpa agridulce y refrescante sirve como aperitivo y como condimento en la preparación de carnes.

El fruto del tamarindo es rico en fósforo, calcio, potasio y hierro entre otras sales minerales.

Posee proteínas, carbohidratos, fibra, antioxidantes, vitamina C y algunas del complejo B.

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Por sus propiedades medicinales el tamarindo se recomienda contra la tos, el asma, los parásitos, los vómitos, las náuseas, el estreñimiento y las hemorroides, padecimientos que sufren no pocas embarazadas.

La ingestión de su fruto elimina las toxinas, previene los cálculos renales y algunas infecciones urinarias.

Huevo

El huevo, aunque de manera controlada, es otro de los alimentos que no deben faltar en tu dieta.

Este óvulo enorme contiene fósforo, hierro, potasio, yodo, selenio y zinc, entre otros minerales.

Es rico en retinol, vitaminas del complejo B, tocoferol y es uno de los pocos alimentos que tiene vitamina D de manera natural.

Durante la gestación su ingestión se recomienda para proteger a la mujer de los padecimientos cardiovasculares y porque contiene grasas saludables.

En el feto interviene en el desarrollo de su cerebro.

A pesar de que el huevo de gallina es uno de los más consumidos en el mundo entero existen otros que también puedes incluir en tu nutrición. Entre ellos está el de pato, la oca y la codorniz.

Ahora bien, es vital que sepas que una intoxicación alimentaria con huevo puede resultar perjudicial para tu salud.

Por este motivo, cada vez que vayas a consumir uno, antes debes comprobar su calidad.

Para eso en eres mamá te recomendamos dos sencillos métodos que puedes hacer en casa.

Primera técnica: Coloca el huevo frente a una bombilla o cualquier otra luz intensa.

Obsérvalo a trasluz para buscar cualquier mancha oscura.

Si carece de ella puedes consumirlo. Si tiene alguna desecha el producto inmediatamente porque esto es señal de que se está descomponiendo.

Segunda técnica: Sumerge el huevo en una solución salina. Si ves que va hacia el fondo puedes consumirlo, pero si notas que flota en la superficie debes desecharlo.

Cuando un huevo flota es porque ha perdido humedad y esto es una señal de su envejecimiento.

Para resumir y contestando a la inquietud de ¿cómo debo alimentarme durante el embarazo? Te respondemos:

En la variedad de colores también podrás hallar un balance alimentario.

El color rojo lo puedes encontrar en el tomate, el melón, las cerezas, los pimientos, las guayabas…

El color verde en vegetales como el berro, la lechuga, la acelga, la espinaca…

El color amarillo en la yema del huevo, el chícharo, el maíz…

El color anaranjado en la zanahoria, la naranja, la papaya…

En fin. Haz de tus comidas y meriendas un carnaval de colores para lograr una dieta balanceada.

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