¿Cómo ayudar al bebé a probar nuevos alimentos?

7 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
Una vez pasado el periodo de la leche materna, llega el momento en que los bebés tienen que comenzar a tomar sus primeros alimentos. Sabores, texturas, todo parece sorprenderles y, en algunos casos, originarles rechazo.

Durante los primeros días de vida y salvo excepciones extraordinarias, los recién nacidos asumen que cuando tienen hambre, la leche materna es la solución. Esta fórmula natural no solo ofrece todos los nutrientes que necesitan sino que además cuenta con un sabor único y especial que les resulta sumamente agradable.

El rechazo a los alimentos desconocidos

Tarde o temprano llegará el momento de ampliar su menú. Por lo que será necesario ayudar al niño a probar nuevos alimentos. Algunos niños disfrutan constantemente estar descubriendo sabores, mientras que otros prefieren no arriesgar y limitarse a lo conocido. En estos casos, la paciencia es fundamental. Después de todo, en promedio, un lactante prueba un nuevo sabor 15 veces hasta que termine por aceptarlo.

Además, no solo los bebés y los niños pequeños pueden llegar a sufrir neofobia, (temor a lo desconocido). Es una situación que también se puede presentar con personas adultas y que, eventualmente, abarca la alimentación. En los más pequeños este tipo de trastornos suelen superarse naturalmente después de cumplir los cinco años de edad.

¿Qué puedo hacer si mi bebé no quiere comer?

Aprender por imitación

Los padres son un ejemplo para los niños. Por ello, los hábitos familiares marcan una gran diferencia. Si los adultos se muestran siempre dispuestos a probar nuevas cosas y a innovar con la comida, los hijos lo estarán también.

Por ello, la mejor manera de ayudar al bebé a probar nuevos alimentos es que vosotros los consumáis primero. La acción de imitar está condicionada a la confianza y la seguridad que generan los miembros más mayores de la familia, un grupo en el que van incluidos los hermanos mayores.

Trucos para ayudar al bebé a probar nuevos alimentos

La hora de la comida siempre debe representar una experiencia positiva y alegre, sin castigos. Desde muy pequeños se debe enseñar que comer sano y equilibrado es también divertido.

Si los bebés comen algunos alimentos a la fuerza solo generará rechazo y repulsión. Al mismo tiempo, los padres deben tener conciencia que hay sabores que gustan más que otros. Sin suprimir los ingredientes favoritos, siempre que se trate de comidas con valores positivos y pocas contraindicaciones, se deben combinar con lo novedoso o lo que no resulte tan apetecible.

Variar las presentaciones

Los colores también forman parte de las estrategias para ayudar al bebé a probar nuevos alimentos. No se puede pasar por alto que muchas veces, la comida ‘entra’ por los ojos. Si los alimentos no son atractivos, difícilmente serán ingeridos. En ocasiones el rechazo a los nuevos ingredientes no está relacionado con el sabor: la desgana del bebé para comer puede estar relacionada con la presentación y con las texturas.

Introducir nuevos sabores y alimentos en la dieta del bebé

Una fruta como el plátano puede resultar visualmente atractiva picada en pequeños trozos o hasta en su forma natural. Pero para un niño pequeño, con pocas piezas dentales, resultará sumamente difícil de masticar. Si las frutas que originan el rechazo a los niños por su textura están en forma de puré, ofrecerán una imagen no tan ‘agraciada’, pero serán elaboraciones más sencillas de ingerir.

Déjale que experimente

El rechazo en otras oportunidades ni siquiera está focalizado en las frutas o verduras ofrecidas. Algunos cubiertos pueden resultar muy intimidantes. Una buena manera de ayudar a un bebé a probar nuevos alimentos es permitirles que lleven la comida a la boca con sus propias manos.

Situaciones a evitar

Casi siempre por desconocimiento, pero también por permitir que los niveles de angustia ante los fracasos aumenten desmesuradamente, algunos padres recurren a soluciones que, más que ayudar, entorpecen las labores de incluir nuevos alimentos.

Entre los errores más comunes está el tratar de distraer a los bebés, por ejemplo con la televisión o con vídeos en YouTube. Se debe inculcar que las horas de las comidas son solo para comer. Para estar en familia y disfrutar del plato.

Pero sin duda el peor de los errores es utilizar la fuerza como medida de presión. Hay que padres que prácticamente les meten la cuchara en la boca sin déjales apenas tiempo para tragar. Al final, para el bebé, comer empezará a relacionarse con situaciones dolorosas y traumáticas. Igual de poco efectivo es aplicar una ‘política’ de castigos y premios. Situaciones que también pueden derivar en traumas, así como en otras situaciones poco saludables, como los chantajes.