El uso de las tabletas y smartphones puede ocasionar lesiones en los niños

Marcela 10 octubre, 2015

El uso de las tabletas y smartphones puede ocasionar lesiones en los niños de manera irreversible, sean estas a nivel físico o psíquico. Esto es debido a que la niñez es la edad más activa del ser humano en lo que se refiere a las actividades cerebrales y anímicas.

Freud lo acuñó “impulso epistemofílico” o “pulsión de saber” a la aptitud para la sublimación de la pulsión sexual por parte del niño. Es decir, la capacidad que tiene la pulsión sexual de sustituir su meta inmediata por otras.

Freud añade que este impulso aparece tempranamente en el desarrollo del niño (entre 3-5 años) y gira en torno a la descubierta de las diferencias anatómicas, de entender sus orígenes, de la vida sexual de los padres, culminando con el interés por su propio nacimiento. ¿Quién no se ha encontrado con un niño que pregunta constantemente el porqué de las cosas?

Este impulso por conocer choca con el mundo adulto. El niño, alrededor de los 3 años, rompe sus juguetes, moja la casa, toca todo lo que es de sus padres, ¿qué os cuento que no sabéis?

El uso de tabletas y smartphones, o de las llamadas nuevas tecnologías han traído la seductora posibilidad de “calmar a nuestros hijos”. Además, esta tecnología es portátil, a diferencia de la tele, que sólo tenía esta función dentro de casa.

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Esta posibilidad es muy útil principalmente en  la vida moderna, o más precisamente, urbana. Vivimos encerrados en pisos, trabajamos papá y mamá, tenemos que limpiar, cuidar a nuestros hijos, de la pareja, de nosotros mismos, pagar la hipoteca.

Fuera de casa, puede estar mal visto un niño que se mueva demasiado. Hay muchos restaurantes que no toleran niños. La maternidad experimenta mucha soledad hoy en día, así que los niños suelen acompañar a los padres a todos los sítios: no hay más aquella vecina que se lo queda mientras vamos al médico. 

Un niño educado pasa a adquirir un gran valor. Obviamente, todos queremos niños bien educados. Lo que pasa es que estamos depositando unas expectativas en los niños que, según la edad en la que estén, no son reales.

Los niños chillan, se mueven, corren, si no nos calmamos y les aceptamos como son a determinadas edades e insistimos en suprimir su “pulsión de conocer”, corremos el riesgo de aplastar su motivación por aprender más adelante.

Eso no quiere decir tener que sentarnos a mirar a nuestros hijos con su “impulso epistemofílico“, poner la casa de patas arriba, pero si tolerar que vivan su proceso y que también nos saquen del orden adulto.

¿Cuál es entonces la gran lesión que les puede causar a los niños el uso de tecnología en según qué edades?

Además de los problemas físicos tales como:

  • Visión: hay estudios que afirman que hay casos de miopía en niños de 3 años, cosa que años atrás era bastante raro
  • Problemas con la radiación de los aparatos: la OMS considera que los móviles generan riesgo debido a la exposición a la radiación a la cual está sometido el usuario

La gran incongruencia que representa para un niño, en la edad en que esta más activo en su vida, más abierto al aprendizaje, que el cerebro está en el máximo de su capacidad de absorción de información; que él se quede hipnotizado por una máquina sin emociones, que le pasa información de manera desordenada y que le deja físicamente parado y psíquicamente pasivo, es la mayor fuente de daño para él.

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Aparte de las consecuencias físicas enumeradas arriba, todas las otras derivan de esta incongruencia.

Algunos ejemplos son:

  • Los posibles retrasos cognitivos: consecuencia de la limitación del movimiento
  • La obesidad infantil: por el sedentarismo que implica
  • Las alteraciones del sueño: ya que la limitación del movimiento hace que el niño no gaste la energía que necesita gastar, además de la excesiva exposición a la estimulación visual
  • Trastornos como el déficit de atención: el déficit de atención ocurre porque las actividades les proponen un tiempo de atención muy reducido, no desarrollando la capacidad de concentración
  • Adicción infantil: limitar el uso de tales aparatos como aconsejan los expertos en las edades de 3-5 años causa mucha rabia en los peques, por el hecho de que las actividades son altamente adictivas

Lo más aconsejable es no utilizar las nuevas tecnologías para niños menores de 7 años, ya que hasta esta edad resulta difícil limitar este tipo de actividad a 30 minutos, con pausa de 15 minutos, que es lo que aconsejan los expertos. Para los mayores, hay que utilizarlas de forma reducida. Pero aún así les quitamos horas de productividad fundamentales para su crecimiento. Cada cual que elija lo que quiera para sus hijos.

 

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