Sexo durante el embarazo: claves trimestre a trimestre

Eva Maria Rodriguez · 8 diciembre, 2015

Salvo que se dé alguna situación de riesgo o problema, practicar sexo durante el embarazo no supone ningún problema. Sin embargo, disfrutar de la sexualidad en esta etapa conlleva asimilar y aceptar ciertos cambios debido especialmente a los cambios corporales que provoca el embarazo.

Estos cambios que el embarazo provoca en el cuerpo de la mujer son diferente a lo largo de los diferentes trimestres. Conocer cuáles son estos cambios y cómo influyen en la práctica sexual permitirá a la pareja seguir disfrutando de su intimidad.

Algunas cuestiones sobre el sexo durante el embarazo

Lo principal que tienes que saber es que tener relaciones sexuales durante el embarazo está bien siempre y cuando tu embarazo prosiga. Sin embargo, las fluctuaciones hormonales, la fatiga, las náuseas y el dolor en los pechos que experimenta la mujer en este período pueden disminuir su deseo sexual. Además, a medida que el embarazo progresa, el aumento de peso, el dolor de espalda y otros síntomas pueden hacer que el interés por el sexo decaiga.

Por otra parte, las emociones de la embarazada pueden influir en el deseo sexual, también. Las preocupaciones sobre cómo va el embarazo o si el bebé cambiará la relación de pareja pueden influir en la pérdida de apetito sexual.

En cuanto al riesgo de aborto por tener relaciones sexuales durante el embarazo, hay que aclarar que la mayoría de los abortos involuntarios ocurren debido a que el feto no se está desarrollando normalmente y no al hecho de mantener relaciones sexuales. En cualquier caso, ante la duda, lo mejor es consultar con el ginecólogo.

Otra pregunta frecuente se refiere al hecho de si las relaciones sexuales pueden dañar al bebé. En este punto no hay que precuparse, puesto que el feto está protegido por el líquido amniótico en el útero y por los músculos del propio útero. La actividad sexual no va a afectar al feto.

Sexo durante el primer trimestre de embarazo

El cansancio o las náuseas típicas del primer trimestre de embarazo o incluso el miedo a abortar pueden disminuir el apetito sexual de la mujer. Además, debido al aumento de volumen del pecho suele ser doloroso. Este dolor puede aumentar debido a la vascongestión derivada de la exitación sexual. A partir del segundo trimestre los senos empiezan a reaccionar de manera diferente a la exitación sexual, por lo que el dolor va desapareciendo.

Sin embargo, muchas mujeres tienen una mayor sensibilidad genital durante el embarazo debido a que la zona pélvica está más irrigada, lo que aumenta la lubración vaginal, haciendo que responda a los estímulos de forma más intensa. Esto tiene como consecuencia orgasmos más intensos y rápidos.

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Sexo durante el segundo trimestre de embarazo

En condiciones normales, el segundo trimestre del embarazo es el mejor de todos. Por lo general, las molestias del primer trimestre han desaparecido y, aunque el volumen del abdomen empieza a aumentar, todavía no es tan grande como para ser molesto. También aumentan las hormonas y muchas mujeres sienten que su libido también se intensifica.

Sin embargo, el futuro papá puede tener algunas reticencias a mantener relaciones sexuales, no por los cambios en el cuerpo de la mujer, sino por el miedo a dañar al feto. Este miedo, que puede aparecer también durante el primer trimestre, se intensifica ahora que el embarazo es más evidente.

Sin embargo, practicar sexo durante el segundo trimestre de embarazo no suele tener contraindicaciones. Lo único que hay que tener en cuenta es que los cambios en el cuerpo de la mujer y el hecho de llevar un bebé dentro no permiten ciertas posturas o, simplemente, haya algunas que resulten incómodas.
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Sexo durante el tercer trimestre de embarazo

Debido al aumento de volumen de la zona abdominal y a otros problemas, practicar sexo durante el tercer trimestre de embarazo puede empezar a resultar más incómodo. Sin embargo, todavía es posible mantener relaciones sexuales  y hasta el mismo momento del parto mientras no aparezcan signos de algún problema concreto, como hemorragias vaginales o dolores abdominales, en cuyo caso hay que consultar con el médico.

En cuanto a las dudas sobre si el sexo puede desencadenar un parto prematuro, hay que aclarar que los orgasmos, así como las prostaglandinas presentes en el semen, puede causar contracciones uterinas. La mayoría de los estudios no han demostrado que el sexo durante el embarazo esté relacionado con un mayor riesgo de parto prematuro. Sin embargo, este es un tema que se debería tratar con el médico.