La llegada del bebé fortalece el amor de los padres

Indira Ramírez · 27 octubre, 2015

La llegada del bebé no tiene porqué ser sinónimo de crisis de pareja. Al contrario, este episodio tan definitivo en la relación y que marca su evolución y trascendencia, fortalece el amor de los padres y robustece los lazos familiares.

Sin embargo, todo depende de la actitud que los padres adopten, la madurez emocional de cada uno y asumir el cambio como parte de la vida, sin traumas y con una gran responsabilidad.

El nacimiento de un bebé es una bendición. Pero, su llegada transforma los hábitos, rutinas y hace que la atención gire alrededor de él, dejando el tema pareja en un segundo plano. Si esta situación, sumada al estrés de los primeros meses y de aprender a ser padres no se comprende rápidamente, podría ocurrir un sismo en la relación que lleve a la ruptura y el desencanto. Lee esta guía para superar los primeros días.

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Consejos para que la llegada del bebé fortalezca la relación

Embarazarse para superar crisis de pareja no es en absoluto una buena idea

En primer lugar deben estar claros ambos en que la decisión de tener hijos además de ser algo planificado y consensuado, debe ser un aspecto natural en la evolución de la pareja, un deseo que nazca de las ganas de compartirse, materializar el amor que cada uno siente y el compromiso de permanecer en un ser humano. De lo contrario, se ha comenzado muy mal. Tomar la decisión de un embarazo como alternativa o escape a la crisis de pareja o la debacle de la relación es un error terrible. Conciencia.

Trabajo en equipo

La concepción del bebé fue un trabajo en equipo y así deben ser los nueve meses previos al nacimiento. Ser padres, tiene que ser un tema de dos. Por lo tanto, la madre debe incluir al padre en todo el proceso, hacerlo participe. De esta manera, ambos asumirán sus roles sin problemas y con bastante madurez a la hora del alumbramiento. El padre, por su parte, debe estar consciente que sobre todo en las primeras semanas la madre y el niño son prioridad y su apoyo y compañía la mejor de todas.

 

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Romanticismo y sexualidad

Los pañales y biberones no tienen porqué sacar del juego el erotismo y las cenas a la luz de las velas. Al contrario, luego de establecida la rutina y que el bebé tenga un horario regular de horas de sueño los padres pueden aprovechar este tiempo a solas para reconectar uno con el otro con una rica cena en casa, compartir una película o simplemente conversar como en los viejos tiempos.

Cuidarse y mantener la atracción

La madre ha pasado por toda esta montaña rusa hormonal y se encuentra quizá en el mayor estado de vulnerabilidad. No obstante, debe también hacer esfuerzos para no olvidarse de ella. Atenderse, cuidarse, brindarse mimos y no descuidar su apariencia es importante en esta etapa. Es madre, pero ante todo es mujer y debe tomar tiempo para su bienestar.

Realizar paseos juntos

Los padres no tienen porque quedarse en casa hasta que el bebé alcance el año de edad. Muy por el contrario, se recomienda salir y hacer paseos en familia por el parque o la playa. Esto estimulará además al niño y será un momento solo para los tres.

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Comunicación

La conversación sincera es lo más importante para fortalecer la relación de los padres. Comunicar las emociones con asertividad, sin miedos ni tapujos ayudará a superar las crisis que puedan generarse. Se debe tener en cuenta que los padres no son pitonisas, si no comunican con claridad lo que inquieta o preocupa, la otra persona no lo sabrá. Otro aspecto clave es el humor, una pareja que ríe junta tiene garantizado el éxito.