Uniforme para el colegio, ¿vamos todos iguales?

Yamila Papa · 10 octubre, 2018
El uniforme para el colegio genera controversia debido a que algunos padres indican que no se les permite decidir libremente. Sin embargo, otros lo aprueban alegando que es una manera de pertenecer y ser más responsables.

La norma de algunas instituciones es que todos los niños vayan vestidos iguales. Es por una cuestión de pertenencia o de costumbre, pero lo cierto es que el uniforme para el colegio tiene sus fanáticos y sus detractores. En este artículo, un breve análisis de un tema que genera polémica.

Uniforme para el colegio: ¿sí o no?

Una de las tantas cosas que causa debate entre los padres y la comunidad educativa es si está bien o no llevar uniforme para el colegio. Por un lado, los institutos afirman que esto tiene muchas ventajas, ya que les da un sentido de pertenencia a los alumnos y además porque no se hacen distinciones entre ellos.

A su vez, indican que es un ‘problema menos’ para los padres, ya que solo deben ocuparse de comprarles el uniforme al inicio de curso y ya tienen solucionado el tema de la ropa para ir al colegio. ¡Y las prendas de casa no se estropean tanto!

En la vereda contraria están los que dicen que, justamente, esa ‘equidad’ al momento de vestir el uniforme para el colegio les quita la libertad y la individualidad a los niños, justo en una etapa en la que están forjando su personalidad.

Incluso podríamos decir que esa vestimenta puede ser causante de problemas entre jóvenes de otras escuelas, sea que lleven un uniforme diferente o puedan vestir como les plazca.

Asimismo, tampoco podemos dejar de lado la teoría que afirma que los uniformes escolares son algo ‘anticuados’ y que han quedado en el tiempo. Las niñas llevan falda, los niños un pantalón; es una idea un poco machista.

Ser homogéneo en épocas escolares

El uniforme para el colegio tiene diferentes objetivos, por llamarlos de alguna manera, y los padres están en todo su derecho de aceptarlos o no. La regla indica que, para que nuestros hijos puedan asistir a tal o cual institución, han de llevar una ropa específica.

Sin embargo, el debate se da en todas las esferas educativas. Muchos creen que los uniformes son cosa del pasado, cuando los niños iban a estudiar como si se tratase de un ‘cuartel’ y que hoy en día todo ha cambiado.

Hay muchos mitos educativos que están lejos de ser ciertos.

La teoría de la homogeneidad en los uniformes escolares es relativa, ya que solo son iguales los alumnos que asisten a la misma escuela. Incluso esa distinción entre instituciones suele ser motivo de disputa, comparaciones o discriminaciones.

Es fundamental pensar como padres que enviamos a nuestros hijos a una escuela que impone el uniforme si eso es lo que queremos para ellos. La cuestión no son las prendas en sí, sino su significado: compromiso, pulcritud, cumplimiento de órdenes, formalidad, etc.

Puede ser más simple a la hora de comprar porque solo necesitan un par de mudas todo el año. Incluso hasta puede ser más económico, porque los uniformes duran al menos todo el ciclo escolar. Asimismo, se los suele considerar una manera de ser más responsables o comportarse bien en la escuela.

La relatividad de la importancia de los uniformes

Lo cierto es que la personalidad de un individuo no se forja si lleva uniforme o no —sin importar la edad que tenga—, porque más bien dependerá de las enseñanzas o los valores que reciba en la escuela y, por supuesto, en casa.

Si enseñamos a nuestros hijos que el uniforme para el colegio es sinónimo de obediencia, pero en el hogar ‘pueden hacer cualquier cosa’, el problema no la ropa, sino las normas.

Del mismo modo, si les explicamos que el uniforme sirve para no hacer diferencias entre compañeros, pero luego hacemos comentarios en relación a otras escuelas, entonces hay una falta de coherencia por parte de los adultos.

El uniforme y la vuelta al cole: conocemos sus ventajas y desventajas.

“Si creemos que el uniforme no les dejará pensar con libertad, debemos plantearnos hasta qué punto la moda o la vestimenta es determinante en nuestros actos y opiniones”

En definitiva, el uniforme para el colegio es simplemente ropa que se usa en determinado contexto y horario. Si estamos de acuerdo con ello, enviaremos a nuestros hijos a una institución que lo imponga; si no, podemos elegir una escuela en la los alumnos tengan permitido vestir como más les guste.

Todas las decisiones que tomemos tienen sus pro y sus contra. Más allá de ello, es importante escoger una escuela que esté acorde con nuestros principios y valores y cuyo nivel de estudios sea el que queremos que nuestros hijos experimenten.