Tatuajes en el embarazo: resuelve tus dudas

Si bien los tatuajes son una moda vigente, existen algunos interrogantes a la hora de hacérselos durante el embarazo. ¿Son seguros? ¿Afectan al bebé? ¿Y a la madre?
Tatuajes en el embarazo: resuelve tus dudas
Maria del Carmen Hernandez

Escrito y verificado por la dermatóloga Maria del Carmen Hernandez.

Última actualización: 08 noviembre, 2022

Realizarse tatuajes en el embarazo es una de las inquietudes que surgen en las mujeres en esta etapa de la vida. No solo por la posibilidad de que el dibujo se deforme por la distensión y retracción de la piel, sino también por el riesgo de infección que conlleva. Pero, ¿es recomendable hacerse un tatuaje en esta etapa? En este artículo te resolvemos todas tus dudas.

¿Pueden los tatuajes desencadenar una infección en el embarazo?

La higiene de los salones de tatuajes no es igual en todos ellos, ya que algunos no cumplen con los estándares mínimos de seguridad en lo que respecta a mantener las agujas y los equipos limpios. De hecho, las agujas que no se encuentran esterilizadas de manera correcta pueden transmitir infecciones como el VIH, la hepatitis B y la hepatitis C. Así lo describe la American Pregnancy Association.

Una vez realizados, los tatuajes no requieren desinfectarse, sino lavarse con agua y jabón y humectación varias veces en el día, durante tres semanas. Además, en la gestación, el sistema inmunitario está debilitado, lo que lo hace más susceptible a infecciones.



Las medidas de seguridad e higiene son fundamentales, principalmente en el embarazo. Es clave que las agujas estén esterilizadas correctamente y los equipos limpios para evitar infecciones.

Características de un tatuaje infectado

Contraer patologías es muy riesgoso para las mujeres embarazadas, ya que pueden transmitirse a los bebes en el momento del parto. Algunos de los síntomas incluyen fiebre, dolor en las articulaciones y cansancio. En las mayorías de las ocasiones, las infecciones son fáciles de tratar, pero lo mejor es evitar el riesgo de contraer infecciones más complejas, como las provocadas por estafilococos. Se aconseja consultar al médico de inmediato ante los siguientes signos de infección:

  • Escalofríos.
  • Fiebre.
  • Pus en el tatuaje.
  • Secreción maloliente en el tatuaje.

Cambios de la piel durante el embarazo

La alteración hormonal que se produce durante el embarazo genera cambios en la piel. Por ende, aquellos tatuajes que se localizan en las caderas y en el abdomen pueden verse afectados por la distensión de la piel o las estrías gravídicas. De acuerdo con un trabajo de la revista Amercian Family Physician, puede aparecer diversas afecciones que tornan más sensible la superficie cutánea:

  • Pápulas y placas urticariformes pruriginosas del embarazo (PUPPP): abarca desde una erupción eritematosa hasta edema y placas de protuberancias similares a granos, localizados en el tronco, el estómago, los brazos y las piernas.
  • Prurigo del embarazo: se trata de una erupción pruriginosa formada por pápulas que pueden durar varios meses luego del parto.
  • Impétigo herpetiforme: es una condición rara que se inicia en la segunda mitad del embarazo.

Las alteraciones hormonales también pueden provocar hiperpigmentación en ciertas zonas del cuerpo. En este sentido, lo más característico es el melasma o “máscara del embarazo“. También, los tatuajes pueden verse modificados luego del parto por la evidente distensión de la piel de todo el cuerpo.



Como hacerse un tatuaje de forma segura en el embarazo

Si la mujer embarazada decide realizarse un tatuaje, se pueden tener tomar algunos recaudos para que la experiencia sea lo más segura posible. Lo ideal es priorizar las siguientes prácticas de higiene y cuidado:

  • El lugar debe contar con autoclave, que es una máquina que esteriliza los equipos y las agujas.
  • Los espacios deben estar limpios y las zonas de tatuajes y perforaciones separadas.
  • Las agujas deben encontrarse en paquetes individuales y abrirse con cada persona antes del procedimiento.
  • El tatuador debe utilizar guantes de látex durante todo el procedimiento.
  • Las tintas utilizadas para el tatuaje deben estar en un contenedor estéril.

Si bien la aguja solo se introduce en las capas superficiales de la piel, algunas tintas utilizadas contienen metales pesados, como plomo, mercurio y arsénico.

La realización de un tatuaje no afectaría a la epidural, aunque sí podría interferir si se encuentra en proceso de curación o se ha producido una infección. Por eso, sería mejor hacérselo después del parto.

¿Me pueden colocar la epidural si en esa zona tengo un tatuaje?

No existe evidencia científica que avale la idea de que un tatuaje en la región lumbar pueda interferir con la aplicación de la epidural. De hecho, las inyecciones llegan hasta dos milímetros de profundidad, mientras que el pigmento de los tatuajes alcanza niveles más profundos.

Asimismo, si el plan de parto incluye la colocación de una epidural, lo ideal es esperar hasta luego del parto para realizarse el tatuaje. Esto se debe a que si el tatuaje se encuentra en proceso de curación o infectado, sería una inconveniente. En general, la cicatrización por completo de los tatuajes suele demorar alrededor de cuatro semanas.

La decisión de hacerse un tatuaje puede esperar

Si te sientes insegura o incómoda de realizarte tatuajes en el embarazo, opta por no hacerlo. Al cabo, es mejor prevenir que curar. De hecho, con la posibilidad de contraer patologías como la hepatitis B y el VIH, es mejor no correr el riesgo. En conclusión, existe probabilidad de infección con un tatuaje y la mejor manera de mantener saludable a la mujer gestante es aguardar hasta el posparto.