Sorpresa: ¡Estás embarazada!

Uno de los mejores momentos que puede experimentar una mujer es cuando se entera que espera un bebé, pero ¿qué sucede cuando el embarazo no es planificado y la noticia nos cae como un baño de agua helada?

A continuación te daremos algunas recomendaciones para asimilar con serenidad este regalo de la vida y cómo prepararte para los ineludibles cambios.
Un embarazo no planificado no es el fin del mundo. Por el contrario, si estás embarazada es el comienzo de una nueva vida que nos transformará en eso que llamamos: mamá.

Respira y piensa en positivo

Aunque el reto promete ser difícil, las mujeres estamos diseñadas para emprender ese proyecto tan importante.

A unas les costará más esfuerzo que a otras, pero en definitiva todas somos capaces de asumir la responsabilidad de cuidar de un bebecito y más tarde, de criar correctamente a los hijos.

Así que si estas embarazada no debe cundir el pánico. Respira profundo e imagina que en apenas unos meses tendrás en tus brazos una personita a la que amarás sin reservas ni condiciones.

Si bien es cierto que el embarazo te tomó por sorpresa, todavía tienes unos meses para organizar la llegada del bebé junto a lo que necesitará para sus primeros meses de vida.

Aprovecha el embarazo para organizar poco a poco todo lo que necesitas y darle la bienvenida al bebé

Debes animarte y a asumir que un hijo es un regalo de la vida, que no hay razón para angustiarse. Tengas pareja o estés soltera, debes tener la certeza de que todo marchará bien.

Si estás casada y estás embarazada

Si tú y tu esposo planeaban esperar más para concebir un hijo, porque querían terminar sus carreras universitarias, estudiar un master, o viajar alrededor del mundo. No tienen por qué aterrorizarse.

Tener un hijo no impide dejar a un lado todos sus planes. Por supuesto, las prioridades cambian y están centradas en el nuevo miembro de la familia, pero poco a poco podrán ir cumpliendo con las metas que tenían trazadas antes de su nacimiento.

estas embarazada

Junto a tu pareja pueden dedicarse a conversar sobre todo lo que sueñan respecto al nacimiento del bebé, y evaluar el presupuesto de ambos para conocer cuáles de esas ilusiones pueden hacerse realidad.

La ansiedad que pueden experimentar puede ser el aliado perfecto para ocuparse del mejor proyecto de sus vidas: la paternidad.

La ilusión y los nervios servirán para unirlos más. Aprovechen este último tiempo como pareja, antes de transformarse en familia, para dedicarse tiempo el uno al otro y para fortalecer su amor con detalles y mimos.

Recuerden que en poco tiempo el bebé será el centro del universo y el tiempo en pareja disminuirá notablemente.

Si eres soltera y estás embarazada

No debes sentirte apenada si eres soltera y quedas embarazada. Esto no es ningún delito ni pecado, como sí lo puede ser una interrupción del embarazo por voluntad propia.

Un embarazo no supone ninguna desgracia, y debe ser asumido como una oportunidad crucial para actuar de la manera correcta, de acuerdo a los principios y valores de ser formadores de hombres y mujeres de bien.

Tu familia y amigos serán tu fortaleza en esta etapa tan hermosa. En estos casos, la ayuda de tus seres queridos es fundamental.

Mujer triste

Es posible que tu familia al conocer la noticia actúe con un poco de recelo y que incluso haya reclamos, pero esa conmoción pasará en poco tiempo, y apenas vean cómo crece tu panza, se esforzarán por consentirte y una vez que nazca el bebé, se dedicarán a amarlo y cuidarlo.

Así que tu bastión serán tus familiares y tus amigos más cercanos. En ningún momento puedes permitirte sentirte desvalida o desdichada.

Debes enfrentar la maternidad desde la alegría, porque tu estado emocional afecta directamente al bebé que crece en tu vientre. En ese sentido, es buena idea aceptar toda la ayuda que te ofrezcan. Si tu situación económica es muy ajustada, no dudes en aceptar la cuna que puede prestarte tu tía ni el ajuar de bebés que tiene guardado tu mejor amiga.

Todo lo que pongan a tu disposición debes aceptarlo y dejar la vergüenza a un lado. La clave está en que pienses en el bienestar de tu bebé.

Debes asumir que no hay vuelta atrás y estas embarazada así que no inviertas tu energía pensando en cómo ya no será tu vida sin hijos. Concéntrate en vislumbrar todo lo que puedes hacer por ese nuevo amor.

Intenta buscar información en Internet, asistir a cursos prenatales o pedir ayuda psicológica si crees que te hace falta. Ser madre es la cumbre en la vida de cualquier mujer que sabrá que va por buen camino cuando tenga ante sus ojos la sonrisa y el abrazo de su hijo.

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