Sinequias vulvares en niñas: síntomas, causas y tratamiento

Las sinequias vulvares suelen ser producidas por lesiones locales y en ningún caso se trata de una condición congénita.
Sinequias vulvares en niñas: síntomas, causas y tratamiento
Diego Pereira

Escrito y verificado por el médico Diego Pereira el 24 Abril, 2021.

Última actualización: 24 Abril, 2021

¿Alguna vez has oído hablar de este término? Las sinequias vulvares son anormalidades adquiridas en los genitales externos de las niñas que se caracterizan por la fusión de los labios menores en cualquiera de sus extremos.

Tienden a provocar pocos o ningún síntoma, por lo cual el diagnóstico suele realizarse de forma tardía. En cambio, si los padres están atentos o produce alguna molestia, el hecho de acudir de forma temprana al médico permite una resolución oportuna. Esto es importante, ya que a pesar de que las complicaciones son poco frecuentes, siguen siendo posibles.

¿Qué son las sinequias vulvares?

Las sinequias vulvares son comunes.
Las niñas suelen darse cuenta de este problema cuando son algo mayores.

Se trata de una condición ginecológica benigna que afecta a niñas pequeñas, en especial entre el primer y el segundo año de vida. En las sinequias vulvares los labios menores, que forman parte de la los genitales externos y existe uno de cada lado, se adhieren y fusionan en uno de sus extremos.

Por tal motivo, la línea de fusión puede abarcar tanto a su extremo superior como al inferior y, por lo general, tiende a lateralizarse un poco hacia alguno de los lados.

Síntomas de las sinequias vulvares en niñas

En la gran mayoría de los casos, las sinequias vulvares no provocan síntomas. Por supuesto, esto depende de la extensión de la lesión y de la edad que tenga la niña. Si el problema persiste una vez adquiera la capacidad de hablar y expresar lo que siente, es probable que aparezcan síntomas como malestar al orinar, picazón y algo de dolor al sentarse o manejar bicicleta.

Muchas veces el diagnóstico se realiza cuando ocurre alguna complicación que hace más necesaria una consulta médica. Por ejemplo, padecer esta condición aumenta la probabilidad de sufrir infecciones urinarias bajas. Estas se caracterizan por fuerte dolor u ardor al orinar, fiebre y cambios en el patrón con el que se emite la orina.

Si la fusión de los labios menores se extiende y se hace casi completa, una de las complicaciones que pueden aparecer es la obstrucción al flujo de orina, con la consecuente retención que esto provoca. El dolor en la parte baja del abdomen (en donde se ubica la vejiga urinaria) es frecuente, siendo necesaria una evaluación médica urgente.

Causas más comunes

Las sinequias vulvares siempre son adquiridas. Esto quiere decir que aparecen en cualquier momento después del nacimiento y, en general, no es común que aparezcan en las primeras semanas de vida. Por tal motivo, si durante una evaluación médica rutinaria se observan lesiones similares a esta condición, es probable que se trata de una anormalidad congénita diferente.

Ahora bien, ¿cuáles son las causas de esta enfermedad? Cualquier lesión o traumatismo local capaz de producir reacciones inflamatorias puede provocar la adhesión de los labios menores. Por ejemplo, cuando existen episodios diarreicos persistentes o una vulvovaginitis puede producirse una sinequia vulvar.

¿Cuál es el mejor tratamiento?

Las sinequias vulvares tienen tratamiento.
Existen muchos tipos de tratamiento para esta condición.

Se trata de una condición benigna que, a pesar de que suele provocar pocos síntomas, requiere tratamiento para evitar la aparición de complicaciones en el futuro. Esto depende mucho de la extensión de la lesión y del cuadro clínico. Según una publicación de la Pontificia Universidad Católica de Chile, las medidas más utilizada son las siguientes:

  • El tratamiento no farmacológico incluye medidas básicas de higiene para evitar que empeore la situación inicial. El lavado diario con agua y el reemplazo oportuno de los pañales son las medidas más fáciles y que pueden implementarse en casi cualquier hogar.
  • En la consulta médica, es posible utilizar un hisopo con vaselina para hacer presión a lo largo de la cicatriz y así liberar poco a poco la sinequia vulvar.
  • Por otro lado, las medidas farmacológicas incluyen la aplicación tópica de esteroides. Estos fármacos tienen propiedades antiinflamatorias, por lo que facilitarían la eliminación de la adherencia al cabo de 1 o 2 semanas. Por sus efectos adversos, es una terapia alternativa que no se puede prolongar demasiado.

Una condición común y fácil de resolver

Las sinequias vulvares no suelen significar un problema, pero debido al riesgo de desarrollar molestias y complicaciones en el futuro, es recomendable acudir al médico una vez se detecte la lesión.

Es conveniente que los padres estén familiarizados con la anatomía normal de la zona, además de realizar evaluaciones periódicas durante los baños. Esto permitirá detectar anormalidades y acudir de forma temprana al pediatra.

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  • BACON, J. 2002. Prepubertal labial adhesions: Evaluation of a referral population. Am J Obstet Gynecol. 187(2):327-332.