¿Y si los niños tienen miedo a salir a la calle?

04 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
Hablamos en este artículo sobre los miedos que los niños puedan tener al adaptarse a una nueva situación, la de poder salir a jugar y dar paseos en esta etapa de la cuarentena.

Parece que estamos haciendo las cosas bien; hemos dado un paso más en la guerra que estamos librando para vencer al coronavirus (COVID-19). Muestra de ello es que, poco a poco, y con ciertas restricciones,  tanto adultos como niños empezamos a dejar atrás la cuarentena y podemos salir de nuestras casas. Ahora bien, ¿qué sucede si los niños tienen miedo a salir a la calle?

De la costumbre de la cuarentena a acostumbrarse a salir a la calle de nuevo

Llevamos ya un tiempo suficiente para que muchos de nosotros nos estemos acostumbrando a estar en cuarentena. Y, considerando que una costumbre es un hábito o tendencia adquirida por la práctica frecuente de un acto, estamos haciendo muy bien los deberes. Con lo cual, ahora que poco a poco podemos salir a la calle, debemos acostumbrarnos nuevamente a otra rutina diaria.

En este sentido, a nivel psicológico, esta situación de crisis provocada por el coronavirus nos afecta a todos de muchas formas. Y, tal y como apuntan algunos psicólogos, al igual que muchos adultos, muchos niños se han acostumbrado y han aceptado la situación de confinamiento como algo normal.

Entonces, las familias deberán, poco a poco, ir dejando atrás el caos, organizado, pero caos, a fin de cuentas, de una vida confinados dentro de casa, y pasar de cierta flexibilidad horaria para casi todo a reorganizar y estructurar el día, considerando las restricciones horarias y las precauciones necesarias para poder salir.

Niños jugando por el campo sin miedo a salir a la calle por el coronavirus.

Ahora bien, en el caso de los más pequeños, adaptarse a esta nueva situación puede no resultarles fácil. Del mismo modo que no les fue simple, cuando comenzó el estado de alarma, acostumbrarse a estar en casa sin poder salir para ir al cole o al parque.

Por lo tanto, los adultos deben ser capaces de ayudar a los más pequeños a acostumbrase a la nueva situación. Para lo cual, deben ser pacientes e intentar conocer y comprender las razones por las que algunos niños pueden mostrarse más reacios, o con cierto temor, a salir a la calle.

¿Por qué tienen miedo los niños a salir a la calle?

Que algunos niños, ahora que pueden volver a salir, tengan y expresen miedo a hacerlo, puede deberse a muchas razones.

  • Creer que pueden contagiarse, ellos mismos o miembros de su familia.
  • Saber que, aunque pueden salir, no podrán acercarse mucho a sus amigos o vecinos, ni tampoco jugar en los parques.
  • Ser conocedores de la mayor presencia de la policía o las fuerzas militares en las calles, situación que provoca, en algunos pequeños, sensaciones de respeto o reparo.
  • Tener que salir de su zona de confort, estando en casa y con la familia.

¿Qué podemos hacer para evitar que los niños tengan miedo a salir a la calle?

Los padres debemos tener en cuenta algunas precauciones, y utilizar algunas estrategias para que los más pequeños, de forma progresiva, puedan ir volviendo a recuperar la normalidad que se ha visto interrumpida por la presencia del coronavirus en sus vidas.

En primer lugar, y lo más importante, es no forzarlos a nada, para evitar provocarles ansiedad. En segundo lugar, debemos escucharlos e intentar comprender sus razones por las que no quieren, o no pueden, salir a la calle.

Para facilitarles a los niños la adaptación a la nueva situación de salir a la calle, podemos:

  • Explicarles y mostrarles el lado positivo de salir de casa. Hablarles sobre la necesidad que tiene su cuerpo y su mente de estar al sol, y sobre los beneficios de este para crecer y para tener más fuerza para poder seguir jugando.
    Niños jugando en el salón de casa.
  • Apelar a su imaginación. Abrirles interrogantes sobre todo aquello nuevo que se pueden encontrar cuando salgan nuevamente a la calle. Recordarles que llevan tiempo sin hacerlo, que las cosas cambian y que pueden encontrar sorpresas maravillosas.
  • Despertar su ilusión y su curiosidad. Animarlos a encontrase con sus amigos y vecinos, con quienes seguro tendrán mucho que hablar, y contarse todas las anécdotas y actividades que realizan en casa, con la familia durante la cuarentena, pero siempre manteniendo la distancia de seguridad.
  • Realizar las salidas de forma gradual. Si bien estamos autorizados para salir con los hijos todos los días, lo mejor es hacerlo de forma paulatina. Y, si un niño expresa ciertos temores, hay que escucharlo y salir solo los días en los que se sienta más animado.
  • Ser cautelosos con la información que les proporcionamos sobre el virus. Por supuesto que los niños deben saber y respetar las pautas que tienen que seguir para evitar contagios cuando salgan, pero no deben sentirse agobiados por demasiadas y constantes recomendaciones e instrucciones.

Por último, lo que no debemos hacer…

Estamos atravesando tiempos muy complicados, y son aún desconocidas las consecuencias que esta pandemia nos dejará a cualquier nivel (social, económico, personal, emocional, psicológico, etc).

Es inevitable que todos tengamos miedos y nos invada constantemente la sensación de incertidumbre, pero los adultos debemos hacer el esfuerzo y prestar atención a los más pequeños para ayudarlos a gestionar sus emociones y, principalmente, sus temores.

Así, para evitar alimentar la sensación de miedo que nuestros hijos puedan tener a salir a la calle, es fundamental eludir hablar todo el tiempo sobre el virus. Debemos evitar que los niños estén expuestos constantemente a información y conversaciones sobre el tema, y procurar mostrarnos entusiasmados para hablar con los niños sobre lo maravilloso que es poder salir a la calle a jugar y a divertirnos.