Secretos para madres cansadas: piel siempre suave

Mervis Romero · 14 enero, 2019
Si buscas la forma para hacer que tu piel esté siempre suave y tersa, la respuesta se encuentra en algunos productos de uso personal. ¿Quieres saber cuáles son? 

Ser madre, esposa, mejor amiga, trabajadora e hija puede hacer que te olvides un poco de ti, y esto se nota en tu piel. El estrés, las ocupaciones y la falta de sueño pueden hacerte lucir cansada y con la piel opaca, pero aún puedes devolverle la luz al rostro. Ponle fin a esta situación con los mejores consejos para hacer que tu piel esté siempre suave y llena de vida.

¿Por qué se deteriora la piel?

Antes de aprender cómo hacer que tu piel esté siempre suave es necesario conocer los factores que la llevan progresivamente al deterioro. Según los expertos, existen factores externos como la contaminación, el maquillaje, los jabones y la exposición prolongada al sol, entre otros, que hacen que la piel se resienta. De forma muy sutil producen el envejecimiento cutáneo prematuro.

Además existen factores internos como una inadecuada nutrición, hábitos perjudiciales como el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol. También la falta de cuidados y la edad pueden hacer que la piel se vuelva opaca, áspera y poco atractiva.

La hidratación es fundamental para conseguir una piel suave y bonita

Secretos para que tu piel esté siempre suave

Ten en cuenta que no tienes por qué acudir a grandes spas. Con unos minutos diarios puedes eliminar los agentes externos perjudiciales y darle la nutrición que se merece. Para ello, apunta los siguientes consejos:

Aliméntate sanamente

La transformación empieza desde dentro, por lo que una alimentación sana y balanceada marcan la diferencia. Incluye en tus comidas verduras y vegetales como las zanahorias, brócoli, coliflor, acelgas, calabazas, pimientos, espinacas, tomates… Estos poseen un elevado contenido de vitamina A —que ayuda a regenerar la piel— y vitamina C, que facilita la absorción del colágeno.

Por otra parte, el consumo de frutos secos y aceites de buena calidad ayudan a neutralizar la acción de los radicales libres, factor principal para el envejecimiento. La avena y la miel funcionan como hidratantes externos e internos que regeneran la piel y reducen la sensación de cansancio.

Hidrátate desde dentro

El consumo de agua facilita la eliminación de las toxinas que actúan para que la piel adquiera un tono opaco. Además, la deshidratación puede dejar huella en este gran órgano que resultan difíciles de borrar. Por ello, consume de 8 a 10 vasos diarios de agua. Si estas en un clima caliente puedes (y debes) aumentar la ingesta para compensar las pérdidas.

Limpia y exfolia

La rutina de limpieza de la piel debe ser diaria, por la mañana y al acostarte. Para ello solo debes aplicar un limpiador según tu tipo de piel, retirar con abundante agua fresca y utilizar una loción hidratante. Este ritual le devuelve la lozanía en pocos días.

La exfoliación también permite hacer que tu piel esté siempre suave, siempre y cuando se realice una vez por semana. Para ello puedes usar productos determinados o disfrutar de las bondades de algunos elementos naturales. Algunas chicas apuestan por el azúcar moreno o el polvo del café. También puedes usar guantes especiales con los que apliques tu limpiador favorito y lo frotes suavemente por el cuerpo.

Exfoliación de la piel

Hidratación externa

Después de la limpieza y exfoliación es necesario aplicar hidratación a la piel, tanto del cutis como del cuerpo. Para ello puedes contar con productos específicos según el tipo de piel y aprovechar las bondades de los aceites corporales. Para ello se encuentran el aceite de almendras, argán o coco. Aplícalo después del baño con la piel aún húmeda, de este modo absorberá el producto para resultados asombrosos.

Relájate

Una gran cantidad de los problemas de la piel están relacionados con alteraciones nerviosas fruto del estrés. Reduce al máximo hábitos como el fumar, consumir alcohol y beber mucho café. Cada cierto tiempo, regálate un espacio para relajarte y olvidarte de los problemas. 

En resumen, hacer que tu piel esté siempre suave se encuentra a tu alcance con solo unos minutos al día. Ten en cuenta los consejos e información brindada y, si no mejora, solicita la ayuda de un experto.

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