Reducir la retención de líquidos durante el embarazo

19 abril, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Silvia Zaragoza
¿Has notado un incremento en la retención de líquidos durante el embarazo? Descubre el motivo y cómo reducirla.

La retención de líquidos durante el embarazo es una situación fisiológica producida a causa de los cambios que favorecen el correcto desarrollo del futuro bebé. Suele ser el síntoma más común, especialmente en las piernas, durante el segundo trimestre y hasta el parto. Se caracteriza por la hinchazón y, aunque no puede prevenirse, sí que se pueden adoptar medidas para reducirla.

¿Por qué ocurre la retención de líquidos durante el embarazo?

Los cambios producidos durante el embarazo son anatómicos y fisiológicos. A nivel hormonal, la progesterona se incrementa, favoreciendo la vasodilatación de los uréteres renales.

A su vez, el filtrado renal también aumenta, lo que contribuye a la eliminación de sustancias de deshecho, aunque se pierden algunas vitaminas y minerales, como el sodio. Así que, para evitar esas pérdidas, aumenta la reabsorción de agua y sodio, dando lugar a los edemas, que no son más que la hinchazón de determinadas zonas.

Otra causa es la presión ejercida del útero sobre la vena cava inferior, que dificulta el retorno venoso. Esto conlleva la aparición de mala circulación sanguínea.Mujer embarazada con retención de líquidos leyendo un libro sobre maternidad.

Medidas para reducir la retención de líquidos

Como has podido comprobar, la hinchazón de piernas y tobillos es inevitable durante esta etapa de la vida por todos los cambios que se producen en el organismo. Aun así, puedes seguir los consejos que te damos a continuación:

  • Descansar a ratos sentada a lo largo del día.
  • Mantener las piernas en alto mientras permaneces sentada.
  • Situarte en una habitación ventilada y fresca, a poder ser, cerca de una ventana.
  • Usar ropa ligera y poco ajustada. Permite que la circulación sea más fluida y no se marquen las costuras.
  • Ponerte medias compresivas que faciliten la circulación de la sangre.
  • Realizarte un masaje en la zona.
  • Reducir el uso de sal de mesa y snacks salados, como las patatas fritas, los frutos secos, las aceitunas, el queso etc. Como alternativa, haz uso de las especias y hierbas aromáticas para potenciar el sabor de las comidas.
  • Olvídate del uso de salsas comerciales por su alto contenido en sal.
  • Evita el consumo de conservas, de pescados ahumados y de platos precocinados, ya que suelen llevar sal añadida.

Más medidas

  • Beber, al menos, 2 litros de agua e infusiones (consulta con un profesional sobre las que puedes tomar, ya que algunas pueden ser abortivas) a lo largo del día para estar bien hidratada y favorecer la eliminación de toxinas. Quizá te resulte agradable añadir unas rodajas de naranja o limón para darle sabor. Incluso, puedes añadirle unas rodajas de jengibre, una rama de canela o unas hojas de menta.Ten siempre a mano una botella para ir bebiendo a lo largo del día.Mujer embarazada tomando una infusión para prevenir la retención del líquidos durante el embarazo.
  • Consumir frutas, verduras y hortalizas en las comidas principales, potenciando la piña, los espárragos y las alcachofas. Poseen la ventaja que contienen grandes cantidades de potasio, un mineral fundamental para contrarestar la acumulación de líquidos. La fruta estrella, en este caso, es el plátano que también reduce el riesgo de rampas musculares.
  • Comer caldos de verduras en las comidas principales a base de hinojo, chirivía, alcachofas y apio.
  • Evita el consumo de azúcares añadidos presentes en galletas, bollerías, bizcochos, etc., puesto que favorecen la retención de líquidos.
  • Hacer ejercicio físico a diario, al menos 30 minutos, como caminar y hacer sentadillas. Lo puedes combinar con entrenamiento de fuerza.

Por último, recuerda que la retención de líquidos es una situación normal y transitoria que puede reducirse mediante un estilo de vida saludable y el descanso. En caso de que, tras el parto, siguieras reteniendo líquidos, acude a tu médico para que te haga un estudio exhaustivo y te prescriba, si es necesario, algún fármaco diurético.