¿Qué pasa si mi parto no llega a término?

Fernando Clementin · 29 abril, 2018
El parto es, con total naturalidad, uno de los momentos que genera más ansiedad en las mujeres. Descubre más a continuación.

Hacia la recta final, la gestación comienza a hacerse cada vez más inquietante; por ello la madre ansía tener a su bebé en brazos pero a la vez se preocupa por el momento de dar a luz. Y es que el parto no siempre se da cuando todos esperan. Por ello es válido preguntarse: ¿Qué se puede hacer si mi parto no llega a término?

Normalmente, un embarazo dura 38 semanas. No obstante, algunas mujeres no llegan a cumplir este periodo y dan a luz antes; esto es denominado un parto prematuro.

En el otro extremo, están aquellas a las que esta situación se les retrasa un poco más. En estos casos, es totalmente normal que a la mujer la invadan los nervios, la ansiedad y una creciente preocupación.

Sin embargo, no hay de qué preocuparse. Un embarazo es considerado fuera de término recién cuando supera la semana 42; en estos casos, es necesaria la intervención médica para asegurar el bienestar de la madre y su hijo.

Mi parto no llega a término: ¿qué está pasando?

1. Error al calcular la fecha de parto

Puede pasar que los médicos estipulen una fecha tentativa para el parto que sea demasiado pronta. Esto puede ocurrir dada la irregularidad del ciclo menstrual de algunas mujeres. Como el inicio del embarazo se calcula catorce días después de la última menstruación, es probable que haya un defasaje de algunos días.

2. Que se trate de una madre primeriza

Muchas madres primerizas se han preguntado ‘¿por qué mi parto no llega a término?’. La respuesta radica, justamente, en esa condición. Como el cuello uterino no ha sido preparado para partos anteriores, es probable que se necesiten algunos días más para hacerlo. Se trata de un proceso sumamente natural, un periodo de adaptación de tu cuerpo para semejante momento.

Como madre, puedo sentirme ansiosa si mi parto no llega a término.

3. Estrés

Las hormonas producidas por el nerviosismo y la ansiedad pueden tener efectos contraproducentes. El motivo es que estas afectan a las encargadas de iniciar las contracciones y la labor de parto.

4. Progesterona

Si la futura mamá debió ingerir progesterona por algún motivo en el embarazo, es probable que el parto se retrase unos días o semanas.

¿Qué hacer si mi parto no llega a término?

Por supuesto, todas las intervenciones en estos momentos deben ser realizadas por profesionales. La primera medida será controlar constantemente las condiciones en las que se encuentra el feto. Si su entorno y su organismo están dentro de los parámetros normales, se podrá seguir esperando.

Mientras tanto, es probable que el ginecólogo practique una técnica llamada separación de membranas. Esta consiste en separar con el dedo la membrana que conecta el saco amniótico a la pared uterina.

“Un embarazo es considerado fuera de término recién cuando supera la semana 42; en estos casos, es necesaria la intervención médica para asegurar el bienestar de la madre y su hijo”

Este procedimiento hace que el organismo produzca prostaglandinas, unas hormonas que ayudan a preparar el cuello para el parto. No obstante, esto solo se da cerca de la semana 42 y si hay dilatación. Tampoco se garantiza que funcione en todas las mujeres.

Si esto no funciona y aún no se producen las contracciones, el médico puede recomendar practicar un parto inducido. Así, con diversas técnicas y la administración de ciertas hormonas, se puede producir el parto en solo cuestión de horas.

Actividades que pueden favorecer la inducción del parto

La mujer también puede colaborar desde su lugar para que el parto se produzca con mayor celeridad. Por ejemplo, estas son algunas acciones que puede practicar para que ocurra:

  • Caminar o hacer actividad física moderada y a un ritmo suave ayuda a dilatar el cuello uterino.
  • Tener sexo: aunque no lo creas, esto favorece la producción de prostaglandinas y de oxitocina; el orgasmo, además, favorece las contracciones.
  • Realiza actividades de relajación: la ansiedad y la adrenalina son contraproducentes, ya que inhiben la producción de las hormonas antes citadas. El yoga es una gran opción en estos casos.
  • Ingiere chocolate u otros alimentos dulces, ya que estimulan el movimiento en el bebé. Por supuesto, no te excedas.
  • Infusiones de frambuesa: debido a que es estimulante para el útero, una infusión de frambuesa también puede ser efectiva.
Si mi parto no llega a término, la relajación es un paso fundamental.

Riesgos que puede haber si mi parto no llega a término

En algunos casos, el retraso de un parto puede presentar inconvenientes para la salud de la mujer y su bebé. Algunas de estas consecuencias no deseadas son:

  • Necesidad de realizar una cesárea: no es un problema grave; su causa sería el aumento considerable de peso y tamaño del bebé, lo que impediría que salga por la pelvis.
  • Probabilidad de lesiones perineales: por la misma razón que el punto anterior.
  • Disminución del volumen de líquido amniótico: podría producir presión sobre el cordón umbilical, envejecimiento de la placenta y reducción del oxígeno disponible.
  • Reducción de la frecuencia cardíaca del bebé.
  • Contaminación del útero: se debe a que el bebé realiza sus primeras deposiciones allí; si lo aspira en el momento del parto, el meconio puede producir graves problemas.
  • En casos de que se sobrepasen las 42 semanas de embarazo, puede haber riesgo de muerte fetal.

Además hay incomodidades menores, como dolores en el cuerpo por el peso de la barriga, hinchazón de los pies y problemas para dormir. Los bebés post término suelen nacer con la piel arrugada, uñas más largas y mayor cantidad de cabello.

Como recomendación final, sugerimos que permanezcas en calma si el parto no se produce. La mayoría de los casos terminan con bebés sanos y mamás muy felices, por lo que no hay motivos para pasarla mal.