Qué es la técnica del Palacio de la Memoria

25 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el educador infantil Pedro González Núñez
La técnica del Palacio de la Memoria es un método de memorización para adultos y niños que consiste en asociar espacios reales a elementos simbólicos para recordar conceptos.
 

Los niños tienen una capacidad para recordar que es prodigiosa, en muchos casos. Aunque con la edad se va perdiendo. No obstante, tanto para adultos como para pequeños, la técnica del Palacio de la Memoria puede ser muy útil y atractiva.

Por eso, vamos a ver en qué consiste esta técnica de memorización que facilitará que los pequeños recuerden mejor lo que estudian, lo que leen, lo que aprenden e incluso lo que ven.

La técnica del Palacio de la Memoria

Similar al método de loci, es una técnica de memorización basada en el aprovechamiento de los mecanismos naturales del ser humano para visualizar y asociar. Es decir, básicamente, consiste en relacionar aquella información que se quiere memorizar con objetos que ya se conocen a la perfección de forma previa.

Es decir, es un método que implica que la persona crea en su mente una especie de palacio que se divide en estancias. Cada una de estas habitaciones contará con diversos elementos que se asociarán a aquella información que se pretende memorizar.

Padres con sus hijos ayudándoles a aplicar la técnica del Palacio de la Memoria para estudiar.

Para conseguir un resultado real y válido, es recomendable optar por inspirarnos en edificios reales, de forma que sea más fácil memorizar conceptos y contenidos. Piensa en tu casa, o tal vez en un castillo que hayas visitado y recuerdes bien.

 

Cómo usar este método para que los niños estudien

El método del Palacio de la Memoria puede ser muy útil para los niños. Así pues, en sus labores estudiantiles podrán aumentar sus competencias con sencillos ejercicios. Veamos algunos de los más recomendables.

Ejemplo de ejercicio sobre geografía

Para muestra, un botón. Veamos cómo podemos lograr que el pequeño se aprenda los cinco continentes en los que se divide geográficamente la Tierra.

El niño tiene que memorizar cinco nombres. Para ello, usará su propia casa como Palacio de la Memoria, que supondremos que tiene diversas estancias. Será en cada una de ellas donde habrá un elemento simbólico que representará a cada uno de los continentes.

A continuación, el pequeño cerrará los ojos y asociará cada uno de los continentes, a través de sus elementos, a una zona de la casa. Por ejemplo, representando a Europa, podemos tomar la Torre Eiffel o el Coliseo romano, y ponerlos en el pasillo. En referencia a América, podríamos optar por la célebre Estatua de la Libertad, que se podría sentar en el sofá del salón.

En cuanto a África, tal vez la Sabana o el Kilimanjaro, que llevaríamos al cuarto de baño. Luego, la Gran Muralla China sería Asia, que está en su cuarto, para acabar con Oceanía, que podría estar representada por la Ópera de Sídney o una bella playa paradisíaca en el lavabo de la cocina.

Con estas divertidas asociaciones, el pequeño puede preparar un dibujo con todos los elementos para que sea más fácil su memorización. Después, al estudiar, se dirigirá a cada zona e imaginará que ahí están los elementos simbólicos que representan cada continente.

 
Niño aprendiendo sobre filosofía gracias al Proyecto Wonder Ponder.

Consejos para aplicar el método

Ahora que hemos visto cómo funciona la técnica del Palacio de la Memoria, veamos cómo podemos hacer para aplicarla de forma correcta para que maximice la efectividad:

  1. Asocia el palacio siempre a un lugar que conozcas: es más fácil memorizar y recordar los cuartos de tu casa, por ejemplo, en lugar de los de un edificio que hayas visitado. Aun así, puedes elegir el que quieras, pero cuanto más familiar sea, mejor.
  2. Incluye elementos diversos en cada sala: así, evitarás confundirte. Es mejor asociar espacios y elementos que hay en cada habitación. Si tienes televisiones en varios cuartos, no asocies los conceptos a ellas. Mejor a un sofá, una cama, un espejo, etc.
  3. Es interesante crear un Palacio de la Memoria diáfano, de fácil recorrido: rehúsa usar edificios muy escondidos, con demasiadas escaleras o saltos. Se ha de caminar por él cómodamente para evitar despistes.
  4. Incluye cierto número de elementos en cada estancia: por ejemplo, en un dormitorio, además de una cama, puede haber un escritorio, un perchero, una silla, etc. Así podrás memorizar más conceptos para que se anclen a cada uno de esos mobiliarios o añadidos.
 

¡Memoriza mejor con la técnica del Palacio de la Memoria!

¿Crees que puedes usar la técnica del Palacio de la Memoria con tus pequeños? Ha demostrado de sobra su utilidad y efectividad, así que, si lo pruebas, ¡hazlo saber!