¿Qué es la pregorexia?

Yamila Papa·
18 Marzo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Ana Couñago al
18 Marzo, 2020
Algunas mujeres no quieren engordar durante el embarazo, sin embargo, la pregorexia va más allá. Se trata de un trastorno alimentario que puede traer muchas consecuencias negativas para la madre y el bebé.

La pregorexia es un trastorno alimentario que puede afectar a las mujeres embarazadas, cuando estas pretenden mantener el peso corporal que tenían antes de la gestación.

Sin duda, es un problema grave, ya que muchas reducen al máximo la ingesta de calorías y aumentan el ejercicio. A continuación, te contamos todo lo que debes saber sobre este tema.

Pregorexia: qué saber

Como primera medida, es bueno saber el por qué de la palabra pregorexia. Procede del inglés pregnancy (embarazo) y del vocablo anorexia. Por lo tanto, podemos comprender de qué se trata este trastorno, que incluye dietas muy estrictas, ejercicio extremo, atracones y purgas con laxantes.

Si bien la pregorexia es más común en aquellas mujeres que antes de quedar encinta tenían un trastorno alimentario (entre ellos bulimia o anorexia nerviosa), lo cierto es que se puede desarrollar en cualquier futura madre sin un antecedente previo.

Este trastorno alimentario solo afecta a un porcentaje muy bajo de la población femenina, aunque hay que estar alerta y prestar atención a este problema. 

La detección temprana, así como también un tratamiento combinado con el obstetra y el nutricionista, pueden ser determinantes para evitar complicaciones en la salud de la madre y del bebé.

Se considera que una mujer que padece pregorexia atraviesa un ‘embarazo de riesgo’. Es decir que, mientras ella pierde peso (o no lo aumenta como debería), el feto no consigue los nutrientes que necesita para desarrollarse.

La anorexia nerviosa durante la gestación está más que relacionada a ese ‘miedo’ de perder la figura y de engordar sobremanera mientras se espera un bebé. Por supuesto que, en muchos casos, ese temor está infundado, ya que una mujer anoréxica tiene una imagen distorsionada de su propio cuerpo.

El peso ideal para quedarse embarazada no implica hacer dietas que atenten contra la salud.

¿Cuáles son los síntomas?

Sumada a esa preocupación por la figura, los hábitos de la embarazada no le permiten aumentar de peso. Esto puede ser muy peligroso, tanto para ella como para su hijo.

Algunas de las características de la pregorexia son las siguientes:

  • Reducción o eliminación del consumo de grasas, lípidos e hidratos de carbono.
  • Nulo o muy bajo incremento de peso (ni siquiera el saludable o esperable en una mujer embarazada).
  • Alimentación restrictiva y deficiente de vitaminas y minerales.
  • Control constante de las calorías o kilos aumentados.
  • Preocupación excesiva por la figura y el aumento de ‘tripa’.
  • Práctica intensa de ejercicio físico con el objetivo de adelgazar lo que el embarazo provoca.
  • Uso de prendas que sujetan el vientre, para que no crezca.
  • Negación de que existe un problema verdadero y que se necesita ayuda.
  • Falta de energía por llevar una dieta desequilibrada.

¿Cuáles son las consecuencias?

Este tipo de trastorno alimentario que se da en el embarazo ocasiona terribles consecuencias, tanto en la madre como en el feto, ya que ninguno de los dos recibe la cantidad de nutrientes necesarios. Para la mujer, algunos de los efectos de la pregorexia son:

  • Desnutrición.
  • Disminución de la masa muscular.
  • Alteraciones en los niveles de minerales, proteínas y vitaminas.
  • Desequilibrio hídrico y disminución del volumen del líquido amniótico.
  • Descalcificación ósea.
  • Cambios enzimáticos y hormonales (además de los producidos por el embarazo).
  • Alteraciones en el humor (irritabilidad).
  • Problemas con la regulación térmica corporal y dermatológicos.
  • Tras el parto, no puede producir leche para amamantar al bebé.

Además, debemos tener en cuenta las consecuencias para el feto si las madre padece pregorexia, como:

  • Problemas neurológicos por falta de nutrientes.
  • Posibles malformaciones.
  • Retraso en el crecimiento.
  • Problemas cardíacos, digestivos o respiratorios por desarrollo incompleto.
  • Muerte fetal.
  • Parto prematuro y bajo peso al nacer.
  • Mayor riesgo de obesidad infantil por problemas metabólicos.
El bajo peso en el embarazo puede ser riesgoso para madres y bebés.

¿Se puede tratar y evitar la pregorexia?

Al tratarse de una enfermedad que se desarrolla a nivel psíquico y emocional, una vez que se detecta la pregorexia, el tratamiento debe ir de la mano con varios profesionales. Principalmente debe intervenir un terapeuta, que permita identificar el por qué del problema.

También el obstetra y un nutricionista pueden guiar a la mujer a que tenga hábitos más saludables y preste atención a la salud propia y de su bebé. Y por supuesto, la ayuda de su pareja y de su familia es fundamental en estos casos.