¿Qué es la criptorquidia?

Astrid Moreira · 18 junio, 2018
La criptorquidia afecta a una gran cantidad de niños y muchos padres no tienen conocimiento sobre este tipo de trastorno. Por eso, se recomienda evaluar constantemente si los testículos descienden por sí solos.

La criptorquidia es un problema genital relacionado a un testículo no descendido o mal descendido. Si no se trata a tiempo, puede ser enormemente perjudicial para el niño en un futuro.

Este trastorno del desarrollo de los genitales no se muestra en la ecografía prenatal antes de las 28 semanas de gestación. Por ese motivo, para detectarlo con tiempo se debe realizar una migración transinguinal.

¿Cuáles son las causas de la aparición de la criptorquidia?

La criptorquidia es uno de los trastornos más comunes en los niños y los factores de su aparición son muy variados, debido a que no existe una causa exacta. Estos son algunos de los elementos más frecuentes que indican que un niño podría estar sufriendo de este trastorno:

  • Bajo peso al nacer: esto ocurre, principalmente, cuando el bebé tiene un nacimiento prematuro. El peso se considera bajo cuando es menor a las 2,5 kilogramos.
  • Nacimiento prematuro: son los casos en los que el bebé nace antes que la madre cumpla las 37 semanas de embarazo.
  • Tamaño pequeño para la edad gestacional: se considera que el bebé tiene un tamaño menor al que debería tener.
  • Exposición materna a los estrógenos durante el primer mes de embarazo: esto se debe a cambios físicos normales que ocurren durante el primer mes de gestación.
  • Presión intraabdominal: se refiere a la presión que ocurre dentro de la cavidad abdominal por encima de 10 centímetros.
  • Malformaciones en la pared abdominal: son un grupo de malformaciones congénitas que representan defectos heterogéneos que causan la herniación o evisceración de uno o más órganos de la cavidad abdominal.
Es importante seguir de cerca el crecimiento del bebé para evitar las complicaciones de la criptorquidia.

Diagnóstico de la criptorquidia

La forma más común de conocer el diagnóstico de este trastorno es a través de la exploración y evaluación del médico. Esta se realiza palpando la bolsa escrotal.

Si la bolsa está vacía, se recorre con el dedo índice el canal inguinal en sentido caudal, realizando un movimiento de arriba hacia abajo, para confirmar si el testículo se encuentra en el trayecto. Si los testículos no han descendido correctamente o son ectópicos, la probabilidad de detectarlo será del 80%.

Esta evaluación se debe realizar de forma rutinaria y, aunque es muy efectiva, puede ocurrir lo que se conoce como una falsa criptorquidia, que es causada por un reflejo cremastérico. En ocasiones, se puede realizar una ecografía abdominal, una tomografía o resonancia para localizar el testículo.

“Los testículos empiezan a formarse a partir de la sexta semana de gestación en el área abdominal”

Tipos de criptorquidia

Existen diversos tipos de criptorquidia. El pediatra, según su evaluación, será el que se encargue de determinar el tratamiento a seguir dependiendo de los resultados.

Estos son los tipos de este trastorno que existen:

  • Testículo en ascensor: esto se refleja cuando el testículo no está en el escroto, pero puede bajarse manualmente; requiere evaluación continua.
  • Testículo ectópico: ocurre cuando el testículo se encuentra fuera del canal inguinal; generalmente aparece en localización subcutánea.
  • Testículos no descendidos adquiridos: al principio, no estaban en el escroto, pero bajaron durante el primer año de vida y luego vuelven a subir. Este tipo de trastorno requiere seguimiento hasta los 10 años de edad.
  • Testículos ausentes: en este tipo de trastorno, el testículo no está en el escroto y tampoco en el canal inguinal o el abdomen. En este caso, se requiere ecografía o la exploración quirúrgica.
  • Criptorquidia verdadera: ocurre cuando el testículo no está en el escroto y se puede palpar en el canal inguinal, pero no es posible hacerlo descender.

Tratamiento de la criptorquidia

La mayoría de criptorquidias se resuelven de forma espontánea en el primer año, por lo que recomiendan únicamente observar al niño y verificar periódicamente si los testículos descienden por sí solos. Si esto no ocurre pasado el año de edad, se debe considerar iniciar el tratamiento, que puede ser hormonal o quirúrgico.

Tratamiento hormonal

En la actualidad, este tratamiento es menos común. Consiste en la administración intramuscular de una hormona que favorece el descenso del testículo al escroto.

Tiene como punto negativo que sus resultados no siempre son efectivos, debido a que lo más probable es que luego de la terapia el testículo vuelva a ascender. Además, este tipo de tratamiento no está exento de efectos secundarios.

Ante la sospecha de un caso de criptorquidia, es importante una consulta al médico para hacer evaluaciones.

Tratamiento quirúrgico

Este es el tratamiento más efectivo en la actualidad. Consiste en el descenso del testículo al escroto mediante una intervención llamada orquidopexia. Se recomienda que se realice antes de los 18 meses de edad; las probabilidades de éxito de esta intervención es bastante alta.

Complicaciones de la criptorquidia

Si no se trata este trastorno a tiempo, puede afectar notablemente la salud del pequeño. Entonces, se recomienda actuar rápidamente en caso de sospechar que el niño presenta esta anomalía en su zona genital. Estas son algunas de las complicaciones que se pueden presentar:

  • Infertilidad.
  • Incremento del riesgo de sufrir cáncer de testículo.
  • Torsión testicular.
  • Hernia inguinal.

La criptorquidia puede ser realmente perjudicial para los niños si no se trata a tiempo, por lo que los padres deben tomar especial atención si existe la sospecha de que el pequeño sufra de este trastorno. Comunicarse rápidamente con el médico de cabecera permitirá hacer los controles pertinentes.