¿Qué es el turismo reproductivo?

Fernando Clementin 25 marzo, 2018
¿Has oído hablar del turismo reproductivo? Esta novedosa práctica ha cambiado la vida de muchas personas, aunque también despierta grandes cuestionamientos en diferentes ámbitos.

Acceder a la maternidad no es igual de posible para todas las parejas, por diferentes motivos. En estos casos, muchas personas que residen en países con limitaciones legislativas optan por el turismo reproductivo. Su objetivo es acceder a métodos de reproducción asistida en regiones donde se las avala legalmente.

¿Qué es el turismo reproductivo?

Se trata de un tipo de turismo en el que las personas se mueven en busca de un tratamiento de reproducción asistida que les permita solucionar sus problemas de infertilidad.

En algunos países, como por ejemplo Inglaterra, la lista de espera de personas a la espera de un óvulo de una donante es demasiado extensa. El motivo principal son las cuestiones legislativas. Asimismo, Italia tuvo leyes prohibitivas en los últimos años, derogadas en 2014.

Por lo tanto, toman la decisión de cortar la espera y cruzar la frontera para ir en busca de una mujer que les abra las puertas de la maternidad. ¿A dónde van? Los destinos que suelen elegirse son Eslovenia, Eslovaquia y España.

Las ventajas que estos lugares presentan es que sí reconocen por ley un pago o al menos un reconocimiento a la mujer donante. Como consecuencia, por supuesto, hay mayor disponibilidad.

Se debe considerar, para poner en contexto, que la mayoría de las parejas o personas que recurren a este procedimiento son de edad avanzada. Muchos han tenido otros intentos antes y no obtuvieron los resultados deseados. Una vez que se deciden a optar por buscar un donante, el tiempo suele apremiar.

Tratamientos más comunes en el turismo reproductivo

Quienes salen de su país de residencia para acceder a la posibilidad de la maternidad, escogen los siguientes procedimientos. Muchos de ellos, por supuesto, despiertan un amplio debate y cuentan con muchos opositores. Es conveniente, entonces, contar con asesoramiento legal para no tener problemas al regresar al país de origen.

1. Donación de óvulos o espermatozoides

Hay dos grandes diferencias en los países que la permiten. La primera radica en la anonimidad; mientras en Estados Unidos está permitido saber quién es el donante y se brindan muchos de sus datos, en otros lugares como España es totalmente anónimo.

Por otro lado, está la recompensa económica. Se distinguen así las donaciones comerciales, es decir en las que se obtiene un rédito monetario; de las altruistas, que son aquellas en las que el donante se va solo con la satisfacción de haber hecho un gran acto de amor.

Muchos padres recurren al turismo reproductivo para formar una familia.

2. Gestación subrogada

La gestación subrogada, también llamada gestación por sustitución o vientre de alquiler, despierta mucha polémica en todo el mundo. Es por eso que solo algunos pocos países la legislaron y reciben turistas por este motivo. Entre ellos están Estados Unidos, Rusia, Grecia, Canadá, Ucrania y Georgia.

¿Cuál es el conflicto? Mientras algunos la consideran un derecho, tanto en el sentido reproductivo como en la aplicación de la libertad individual, para otros es una forma de explotación.

Hay dos tipos de gestación subrogada:

  • Subrogación tradicional. En ella, la madre donante es la que aporta sus óvulos, que son fecundados generalmente mediante inseminación artificial.
  • Subrogación gestacional. Aquí, la madre donante o la intencional donan sus óvulos, también fecundados artificialmente, en este caso con fecundación in vitro.

Otros factores a considerar en cuanto a esta técnica —más allá de los cuestionamientos éticos— son:

  • Costo.
  • Requisitos legales tras el nacimiento del bebé.
  • Condiciones para extranjeros: muchos países no lo permiten.

Al igual que con donación del primer punto, se puede hacer de forma comercial o altruista. Esta última es inaceptable para muchos organismos internacionales.

Mientras algunos la consideran un derecho, tanto en el sentido reproductivo como en la aplicación de la libertad individual, para otros la gestación subrogada es una forma de explotación.

3. Diagnóstico genéticos de embriones

Este método consiste en analizar la genética de un embrión para detectar posibles anomalías. Si se encuentra alguna ‘falla’, el embrión se descarta; es ahí donde reside el núcleo de la gran polémica que despierta. En cambio, si los resultados son buenos, se procede a implantarlo en el útero de la madre.

En países como Alemania o Italia esto está prohibido, dado que lo consideran una forma de acabar con la vida humana, además de constituir una práctica de manipulación genética.

Su principal ventaja está en la posibilidad de detectar patologías en familias con antecedentes de enfermedades hereditarias. Algunas de ellas son: fibrosis quística, enfermedad de Huntinton, síndrome de Down o distrofia muscular de Duchenne.

4. Selección del sexo

Es una variante más del diagnóstico genético de embriones. En estas ocasiones, se lo utiliza para saber el sexo del embrión y así darle a los futuros padres la libertad de elegir.

Ha sido largamente cuestionado por ser una forma más de manipulación genética. Además, se dice que es una técnica invasiva y que fomenta la distinción de sexos en la sociedad. Esto último se opone claramente con las luchas sociales de la actualidad, como la que combate la violencia de género.

El turismo reproductivo ha abierto las chances de la paternidad a parejas homosexuales.

Con respecto a los puntos a favor, la selección del sexo puede ser considerada como una forma de ejercer la libertad individual y el derecho reproductivo. Asimismo, contribuye a formar una familia de manera deliberada y consciente y podría acarrear un descenso en las tasas de abandono infantil.

En la actualidad, quienes recurren al turismo reproductivo lo hacen mayormente en busca de donantes de óvulos. No obstante, la diferencia es corta porcentualmente.

Por otro lado, las parejas homosexuales encuentran en la gestación subrogada una solución para llegar a la paternidad. Es por eso que el turismo reproductivo es un tema de debate —caliente— en estos días. Es así en el plano legislativo, en el que algunos países intentan avanzar, como en el ético.

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