¿Qué es el cribado prenatal no invasivo?

Astrid Moreira · 16 noviembre, 2018
El cibrado prenatal no invasivo es una prueba que nos permite descartar anomalías cromosómicas que puedan afectar la salud del bebé. ¿Qué debemos conocer sobre este examen?

Las mujeres embarazadas deben someterse a diferentes controles para comprobar que la gestación se desarrolle con normalidad. Por medio de estas diversas evaluaciones, como el cribado prenatal no invasivo, se hace un seguimiento tanto de la salud del bebé como de la madre y se tiene la posibilidad de consultar al especialista cualquier duda o temor.

Para este control, existen una serie de pruebas que ayudarán a conocer cuál es el estado del desarrollo del pequeño. Uno de ellos es el Cribado prenatal no invasivo, que se realiza durante el primer trimestre de embarazo.

En el cribado prenatal, el riesgo se determina por un algoritmo que toma en consideración la edad materna, los valores de un conjunto de marcadores en suero materno, el grosor de la translucencia nucal del feto y, en algunos casos, la medición del hueso fetal natal.

Cribado prenatal o screening prenatal no invasivo

Se conoce como cribado prenatal no invasivo a un test de laboratorio que ayuda a calcular, desde el ADN fetal de la sangre materna, la posibilidad de que exista una trisomía de los cromosomas 13, 18, 21 e Y en el feto.

Con los avances de los últimos años en la medicina, este test puede realizarse a partir de la 10ª semana de embarazo. Sus resultados, en tanto, se dan a conocer a los 7 días y cuenta con un 97% de seguridad en los resultados.

Además, como su nombre lo indica, no es un test invasivo. Esto significa que no se necesita hacer extracción de líquido amniótico, que es el líquido que rodea al bebé en el útero, ni la introducción de agujas en el abdomen para extraer lo necesario.

Los exámenes prenatales durante el primer trimestre de embarazo son el punto de partida para una gestación saludable.

“El cribado prenatal no invasivo se ha desarrollado para ser un análisis prenatal más preciso en mujeres de cualquier edad y categoría de riesgo”

¿Cómo se realiza esta prueba?

Para poder realizar el cribado prenatal no invasivo, se debe observar en la muestra de sangre células fetales que hayan pasado accidentalmente del feto a la sangre de la madre.

Por medio de esas células, se podrá descartar anomalías en los cromosomas principales. Entre ellos, el cromosoma 21, que implica síndrome de Down; el 18, relacionado al síndrome de Edwards; y el 13, que indica síndrome de Patau, infertilidad del cromosoma Y o el síndrome de Jacobs.

Cuando el resultado del examen es negativo, son muy pocas las probabilidades de que el bebé padezca una anomalía cromosómica. Si, en cambio, el resultado es positivo, se recomienda repetir el examen. Si continúan los resultados positivos, se deberá confirmar, según lo indique el ginecólogo, con una amniocentesis o biopsia corial.

En qué casos realizar el cribado prenatal no invasivo 

Es fundamental tomar en cuenta que cada uno de los exámenes que la madre se realice en el embarazo deben ser bajo observación médica y aprobados por un especialista. En líneas generales, se recomienda realizar el cribrado prenatal no invasivo en cualquiera de estos casos:

  • Mujeres con embarazos anteriores con síndrome de Down o algún otro tipo de anomalía.
  • Cuando ambos padres son portadores de enfermedades autosómicas recesivas: Esta es una de las varias maneras en las que un rasgo, trastorno o enfermedad, se puede transmitir de padres a hijos.
  • Si uno de los padres es portador de alguna anomalía en el cariotipo: Esto se refiere a la presentación gráfica de los cromosomas.
  • Edad de la madre igual o superior a 35 años.

El aspecto más destacado de este examen es que, a diferencia de otras pruebas de diagnóstico prenatal, no representa ningún riesgo, ni para la madre ni para el feto.

Una vez realizada la prueba del cribado prenatal no invasivo, se puede volver a las actividades diarias, aunque sin hacer mucho esfuerzo.

Resultados del diagnóstico prenatal

Una vez realizada la prueba del cribado prenatal no invasivo, se puede volver a las actividades diarias, aunque sin hacer mucho esfuerzo. Normalmente, se recomienda no tener relaciones sexuales durante algunos días.

Se debe tener paciencia a la hora de esperar los resultados y tratar de no alterarse si la primera prueba sale positivo. Es fundamental buscar tener calma y someterse a la repetición del examen.

Asimismo, es importante recordar que, si el resultado es de alto riesgo, se deberá confirmar con una amniocentesis o biopsia corial, si así lo estima el ginecólogo.

Al realizar esta prueba, se conoce desde temprano en el embarazo el desarrollo y la salud del feto. Por eso, es de suma importancia realizarla y eliminar cualquier tipo de dudas que puedan aparecer a lo largo del proceso de gestación. Así, se pueden descartar anomalías y disfrutar de este período sin ninguna preocupación.