Problemas de Infertilidad. ¿Cómo perjudican a la pareja?

Amanda · 27 febrero, 2016

Son muchas las parejas que hoy en día tienen en sus planes formar una familia, ya sea por la edad, el tiempo que tienen juntos, su situación emocional o económica, entre otras tantas razones. Deciden concebir un hijo y están atentos a sus días fértiles, practican distintas posiciones, en fin, plena salud sexual… pero, ¿qué pasa cuando los intentos fallan?

Una pareja fértil, debería tener éxito en la búsqueda de un hijo, dentro del primer año que lo intentan. De no ser así, comienzan las preocupaciones que llevan a buscar otros métodos y otras opiniones; recurrimos a parejas en situaciones similares buscando coincidencias y agotamos largas horas en especialistas, exámenes y estudios.

Una vez que los problemas de infertilidad son un hecho, nos damos cuenta de que ya no tenemos la misma energía y que el entusiasmo por buscar sexualmente a nuestra pareja, se extingue poco a poco. En lo adelante, todo se vuelve mecánico, se afecta la comunicación y comienzan a aflorar diferencias que antes no existían.

¿Cómo afectan los problemas de infertilidad a la mujer?

En el caso de la mujer, la necesidad de ser madre está arraigada dentro de sí misma, en la mayoría de los casos. Se puede hablar de un sentimiento innato de querer proteger, cuidar e instruir; entonces, el hecho de ser infértil representa para ella más que un problema clínico, la cancelación total o parcial del privilegio de dar vida a otro ser. Para muchas mujeres es como estar incompleta; pero, ¿cómo lo ven los hombres?

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¿Qué representa para el hombre la infertilidad?

Los hombres pueden afrontar este reto de dos maneras diferentes, pueden sufrir cierto tipo de infertilidad o estar unidos a una mujer infértil. La manera de llevarlo es diferente en cada quien, cada uno tiene una personalidad diferente y general, se puede decir que la mayoría tiene miedo a la paternidad.

Sin embargo, no es para ellos una opción quedarse sin hijos por un problema de salud personal o de su pareja. En lo adelante, es posible que lo invada un sentido de frustración, que por lo general es reflejada por medio de la agresividad o la depresión.

Perjuicio de los problemas de infertilidad en la relación de pareja

Como ya hemos dicho, tanto el hombre como la mujer van a afrontar el mismo problema de manera diferente. Pero es un hecho que esto afectará la relación; se puede decir que al principio la noticia provoca un shock que impide determinar la reacción concreta, pero luego cada uno por separado puede comenzar a cuestionarse sobre las causas y la responsabilidad particular.

En tal sentido, para minimizar los efectos es necesario que prevalezca la buena comunicación, el amor y la comprensión entre ambos. Se tiene entendido que las bases de la relación de pareja deben ser solidas, para sortear los obstáculos que se presentan. Por ejemplo, es primordial asumir el problema sin culpas y continuar con la búsqueda de alternativas.

No obstante, el daño quizá ya está hecho. Es importante no caer en la negación, intentando cegarse ante los perjuicios que este problema trajo; si pensamos que no nos afectó lo suficiente, tal vez ignoramos que los sentimientos están implícitos en la rutina. Una pareja con problemas de infertilidad, puede desarrollar las siguientes emociones.

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  • Frustración. La persona que manifiesta el problema busca pasar tiempo solo, pero no quiere sentirse abandonado, es necesario entender su situación para poder así ser asertivo con lo que se va a decir y saber manejar la situación. Es normal que sienta que perdió las esperanzas y que se ha truncado su futuro.
  • Sentimiento de culpa. Generalmente una persona al saber que es infértil, comienza a sentir culpa no solo de no poder satisfacer a su pareja, sino también a sí mismo.
  • Estrés y Ansiedad. Se desencadena por el hecho de tener que volver a la normalidad; compartir con parejas con hijos, ver mujeres embarazadas y no sentirse cómodos de tocar el tema en la intimidad. Esto puede generar en la pareja un estado de estrés y ansiedad que podría agravarse hasta el punto de no socializar y en el peor de los casos, ser hirientes con respecto al otro.
  • Depresión. Es inevitable caer en depresión, cuando pensamos en el tema una y otra vez, le buscamos solución y no parece tener alguna. La familia de ambos juega un papel fundamental, pues debe brindar apoyo moral y ayudar a la pareja a encontrar la manera correcta de enfrentarlo.
  • Pesimismo. El ambiente se vuelve tenso, intolerante y abrumador, la pareja puede ser invadida por diversas emociones difíciles de explicar que se adueñan de momentos importantes (tristeza, decepción, etc.). La pareja se aísla dentro del núcleo familiar.