Obesidad en el embarazo

Amanda · 23 enero, 2017

La obesidad puede perjudicar al embarazo en muchos sentidos, podemos tener problemas de fertilidad o sufrir complicaciones en cualquier etapa del proceso si tenemos kilos de más. Los especialistas aseguran que la obesidad es la principal enemiga de una mujer embarazada, por eso desde los primeros meses se controla en aumento de peso y se indican las correcciones necesarias.

Cuándo se habla de sobrepeso

Muchas mujeres pueden subir unos cuantos kilos durante el embarazo, esto no es problema cuando es un aumento natural en una cifra aproximada de un kilo por mes. Sin embargo, el sobrepeso que nos acompaña antes de quedarnos embarazadas puede traer diversas complicaciones a la salud y es una de las principales causas de infertilidad.

Los especialistas sugieren que de nueve a once kilos sería el peso idóneo que puede aumentar la embarazada durante todo el proceso. Sin embargo, cuando la madre ya tiene sobrepeso, el límite debe ser inferior a 9 kg; en el caso de madres con peso normal, se admite hasta 16 kg de aumento. Pese a las recomendaciones, actualmente podemos hablar de ganancias promedio entre los 15 Kg y 20 Kg, algo que lastimosamente suele permanecer después del parto.

Sufrir obesidad no es solo un problema estético, esos kilos de más pueden afectar profundamente al futuro bebé y la madre durante la gestación. Las dificultadas comienzan tan solo con intentar quedarse embarazada, pueden presentarse de distintas maneras durante los nueve meses, en el parto y durante el resto de la vida de madre e hijo.

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¿Cuáles complicaciones del embarazo se relacionan a la obesidad?

Tener sobrepeso antes o durante el embarazo representa un riesgo para la salud de la gestante y de su bebé incluso después de nacer. Muchas enfermedades están relacionadas la obesidad, por eso las complicaciones pueden ser múltiples; una mujer embarazada que además tiene sobrepeso corre el riesgo de presentar los siguientes padecimientos.

Hipertensión

La hipertensión es un serio problema en el embarazo, se estima que al menos un 15% de mujeres embarazadas presentan alteración en sus valores con respecto a lo que se considera normal. Aunque este padecimiento puede ser controlado, en cualquier momento podría generar riesgos para madre e hijo.

El aumento de la presión arterial está asociado al desarrollo de complicaciones como la preeclampsia. Esta situación compromete la oxigenación y crecimiento del feto, estas alteraciones pueden ocurrir en cualquier etapa del proceso incluso en el parto. De igual manera, puede generar el riesgo de sufrimiento fetal, insuficiencia placentaria y necesidad de cesárea.

Diabetes gestacional

La obesidad es una de la principales causa de la diabetes. Durante el embarazo, en condiciones normales una mujer puede presentar aumento en los niveles de azúcar, razón por la cual existen muchas probabilidades de desarrollar diabetes. Este padecimiento puede afectar el proceso de diversas maneras; por ejemplo, si aparece en el primer trimestre podría generar riesgos de aborto espontáneo o producir malformaciones en el feto.

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El recién nacido también podría sufrir de hipoglucemia en sus primeras horas de vida, además de otros problemas metabólicos. Por otro lado, la madre es propensa a padecer diabetes tipo II en un futuro, puesto que el 25% de los casos, no supera en su totalidad los embates de la diabetes gestacional.

Memoria metabólica

Esta es una condición que los expertos explican por medio de una especie de programación en la cual el feto es condicionado según las características placentarias. Es decir, aquel ambiente donde se desarrolló deja marcas en él durante su vida posnatal y adulta; por eso, el bebé de una mujer obesa podría también padecer obesidad y enfermedades crónicas relacionadas a esta.

De acuerdo con esta teoría, el bebé podría autogenerar permanentemente problemas metabólicos. En consecuencia, puede desarrollar enfermedades relacionadas con la obesidad, tales como diabetes tipo II, síndrome metabólico y enfermedades cardiovasculares, entre otras.

Complicaciones en el parto

Según los datos, las mujeres con  problemas de obesidad tienen tres veces más riesgos de sufrir aborto, parto prematuro o muerte fetal. Además, es posible que su bebé sea muy grande, por lo cual puede que tenga un parto complicado o necesite la realización de cesárea.

En general, la obesidad en el embarazo aumenta las probabilidades de muerte perinatal. De igual manera, el riesgo de presentar problemas obstétricos se triplica cuando la mujer es obesa.