¿Por qué es necesario tomar el ácido fólico?

Inés Gómez · 28 agosto, 2017

El ácido fólico es un tipo de vitamina B que es recomendado por los médicos durante el embarazo. El ácido fólico permite al organismo crear células nuevas. Se encuentra presente en diversos alimentos, desde legumbres hasta frutas, e incluso panes, y su toma se recomienda principalmente a las mujeres embarazadas para prevenir males congénitos al feto en el sistema nervioso central.

Durante el proceso de gestación es imprescindible seguir una serie de recomendaciones. Algunas de ellas tienen que ver con ciertos ejercicios; otras, con los hábitos de alimentación. Dentro de este segundo bloque se engloba la ingesta de elementos que sean favorables para nosotras y para el bebé.

Esta vitamina se caracteriza por prevenir los defectos del tubo neural, el cual origina el sistema nervioso central. Estos defectos de nacimiento afectan a la médula espinal y al cerebro, provocando la espina bífida o la anancefalia.

El ácido fólico también reduce el riesgo de padecer labio leporino y diversos problemas de corazón.

Comer es una necesidad, pero comer inteligentemente es un arte.

–François de La Rochefoucauld–

¿Todas necesitamos tomar el ácido fólico en el embarazo?

Es bastante recomendable que todas las mujeres lo hagan. Sirve para crear glóbulos rojos y evita problemas como la anemia megaloblástica y posibles abortos. Debe empezar a consumirse no solo durante la gestación, sino antes incluso de quedar embarazada.

Esto se debe a que los posibles problemas del tubo neural surgen en una etapa muy temprana del desarrollo embrionario. La consumición de folato durante el embarazo también sirve para reparar y facilitar el crecimiento celular del bebé y de la placenta.

Mujer embarazada mostrando unas pastillas

Otra de sus ventajas es que previene la preeclampsia, una complicación que causa problemas renales y de hipertensión arterial. Las mujeres que lo sufren suelen manifestar sus síntomas en el último trimestre de embarazo y puede llegar a ser tremendamente peligrosa. 

¿Cuanto ácido fólico es recomendable tomar?

Según diversos estudios, la cantidad adecuada son 400 microgramos. Siempre deben ir acompañados de una dieta sana y completa, ya que nuestro organismo sólo absorbe el 50 por ciento del ácido fólico de los alimentos.

Es usual que se recomiende tomarlo justo por la mañana, en ayunas.

También se debe reducir el consumo de alcohol o su eliminación. Este puede interferir con la capacidad de absorción del folato, además de aumentar el riesgo de problemas en el hígado si se presentara una deficiencia. Algo parecido sucede con el té verde, pues algunas investigaciones afirman que disminuye la eficacia del ácido fólico.

Es ideal establecer una rutina para crear el hábito de su consumo. Para ello, es aconsejable hacerlo siempre a la misma hora, durante todos los días de la semana. Se puede programar una alarma en el móvil o en el ordenador para evitar cualquier clase de olvido.

¿En qué alimentos puedo encontrar ácido fólico suficiente?

Mujer embarazada comiendo una ensalada

El ácido fólico es la versión sintética de la vitamina B12. Una de las mayores fuentes de esta vitamina es el marisco, así como el pescado, la carne de res, el queso y la leche. Es muy recomendable añadir las legumbres, verduras y frutas cítricas, que contienen abundantes cantidades de folato.

A pesar de la ingesta de estos alimentos, los médicos aconsejan la utilización de suplementos diarios.

La falta de ácido fólico puede causar diarrea, dolores de cabeza, irritabilidad y –la ya mencionada– anemia. Muchas veces no se tienen síntomas al principio, por lo que es necesario estar atentos. Esto abarca a todas las mujeres jóvenes, aunque no estén planeando quedarse embarazadas.

No existe ningún riesgo ni efecto secundario por tomarlas, ya que el cuerpo elimina el exceso por la orina. Con lo que si se debe tener cuidado es con la ingesta exagerada, ya que puede acarrear problemas tanto al bebé como a la embarazada. 

Uno de ellos es que triplica el riesgo de que el niño desarrolle autismo. En el caso de la madre, puede sufrir diarrea, insomnio, erupciones, sabor amargo bucal, reducción del apetito y fatiga.

En casos más severos puede inducir a la depresión, comportamientos psicóticos y provocar convulsiones.

Recomendaciones

Ante cualquier duda sobre el ácido fólico, lo mejor que puede hacerse es consultar a un experto. El médico de cabecera es el especialista que se encarga de informar y de contestar a las posibles preguntas. Hay que comentarle todo lo que se nos ocurra y transmitirle también si padecemos algún trastorno como epilepsia o diabetes.

De ser así, lo normal es que el doctor aumente la dosis recomendada. Esto se debe a que el estar medicadas por ciertos problemas aumenta el riesgo de que el feto padezca algún defecto en el tubo neural.