Algunos mitos sobre los niños introvertidos

Seguro que has oído muchos mitos sobre los niños introvertidos. ¿Pero te has parado a pensar hasta qué punto debes darles credibilidad? 

Son muchos los mitos sobre los niños introvertidos. Con frecuencia derivan de su comportamiento en el aula cuando el docente nota poca participación e interrelación con sus compañeros.

Irónicamente la actitud contraria también es motivo de inquietud para el educador y el representante. Pareciera que existe un punto medio ideal no claramente definido para la frecuencia de actividad de un niño.

La personalidad de cada niño es tan diversa que para el maestro sería una tarea titánica que todos se alinearan en un solo modelo de comportamiento.

¿Cuáles son las características más llamativas de los niños introvertidos?

Por lo general, los niños introvertidos eligen tener pocas relaciones personales, siendo muy selectivos con las personas con las que comparten su tiempo. Esto trae como consecuencia que los mismos disfruten al máximo del tiempo que pasan con sus allegados.

Otras de sus características es que se muestran como individuos empáticos, buenos oyentes y reflexivos. Cuando deben realizar tareas prefieren hacerlas solos o con muy poca compañía y se sienten afectados cuando comete errores.

Algunos mitos sobre los niños introvertidos

A continuación presentamos y analizamos algunos de los mitos y prejuicios sobre los niños introvertidos, seguro que más de una vez habrás escuchado alguno de ellos:

“Un niño tímido y uno introvertido es exactamente lo mismo”

Una confusión muy común es pensar que ser introvertido es lo mismo que ser tímido. Y realmente eso no es del todo cierto.

Por un lado, la timidez puede ser definida como la sensación de malestar frente a situaciones sociales, asociada a procesos de ansiedad. Por otro lado, la introversión es la necesidad de un tiempo en soledad para desarrollar ideas y recargar energía.

Un niño introvertido puede desenvolverse sin problemas en situaciones de índole social, pero de igual forma sienten la necesidad de tener momentos en soledad.

La soledad muchas veces es buena.

“No son normales”

Este es uno de los mitos sobre los niños introvertidos que más se repite de boca en boca; son catalogados como “extraños” por el hecho de que no intentan ser como la mayoría.

La realidad es que son personas individualistas que esperan ser valorados por su manera de pensar. La popularidad no tiene influencia a la hora de tomar decisiones como ocurre por lo general con el resto de los niños.

“La soledad es su única amiga”

Los niños introvertidos disfrutan de estar tiempo a solas gracias a su naturaleza analítica y reflexiva, pero esto no quiere decir que les disguste tener compañía. Las conexiones que establecen con sus iguales siempre serán selectivas y de calidad.

Su mente es una divertida máquina productora de soluciones, las cuales comparten con sus amigos con entusiasmo.

El liderazgo no es para ellos

Contrario a lo que pueda pensarse, este tipo de personas propician buenos ambientes de trabajo en equipo. Al igual que los extrovertidos, los introvertidos pueden llegar a ser excelentes líderes al destacarse con ideas brillantes, empatía y con un pensamiento crítico de gran calidad.

Al comunicarse ante un público suelen tener más claro lo que van a aportar, ya que invierten mucho más tiempo delimitando y madurando las ideas.

“No les gusta hablar”

Si de verdad no tienen nada que decir o la temática no les parece llamativa no emitirán palabra alguna. Los niños introvertidos solo hablan de aquellos tópicos que han llamado su atención.

Por lo general son mejores oyentes y observadores que hablantes, por lo que el impulso no es el motivo por el cual entablarían una conversación; son de los que analizan con detenimiento sus opiniones antes de compartirlas.

Su monólogo interno no se detiene, por lo que no les quita el sueño el hecho de ser escuchados por quienes los acompañan o no.

El trastorno de movimientos estereotipados en niños suele presentarse en quienes presentan autismo.

“No se divierten ni se relajan”

Encuentran la diversión y la relajación en contacto con la naturaleza o en el lugar preferido de la casa, los espacios públicos o llenos de gente definitivamente no son sus predilectos.

No persiguen emociones fuertes ni descargas de adrenalina. Muchas personas hablando a la vez y el  exceso de ruido los inducen al encierro. Las actividades que ameritan poca estimulación son aceptadas; resolver un sudoku, un poco de lectura, y ayudar a un amigo a resolver un problema es una de sus actividades preferidas.

Aprecian su tiempo a solas, y de este sacan provecho ordenando sus ideas y proyectos.

“Son negativos o depresivos”

Su personalidad puede ser interpretada como negativa por su afinidad por la soledad. Caso contrario al que ocurre con los niños extrovertidos, que cuando pasan mucho tiempo sin compañía se deprimen, por lo que la asociación con ese estado con depresión es lógica.

Más allá de eso, se trata solo de otro de los mitos sobre los niños introvertidos.

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