¡Mi hijo empieza el cole!

Francisco María García · 30 agosto, 2018
Es ilusionante, pero a la vez genera todo tipo de dudas y temores. Para el niño que no se ha separado del seno materno, el comienzo de su etapa en el colegio supone la apertura a un nuevo mundo. Nuevos compañeros, nuevas reglas, mucho que aprender y también que disfrutar.

El día en que el pequeño comienza el colegio ha llegado; este suele ser un momento de muchas dudas. Junto a la afirmación ‘mi hijo empieza el cole’, se juntan esperanzas y temores, ansiedades y alegrías. Esto se potencia todavía más si el niño ha pasado sus tres primeros años de vida exclusivamente en el seno familiar.

A continuación, veremos algunos consejos para facilitar a los niños, pero también a las familias, la adaptación al colegio. Tenlos en mente para afrontar con éxito esta nueva etapa para ambos.

¿En qué consiste el período de adaptación al colegio?

No solo se habla de nuevas personas, actividades y ambiente cuando se inicia la escolarización a los tres años. También se abren las puertas a un mundo con una estructura de reglas, permisos, límites y prohibiciones que quizá difieren de los experimentados en la casa.

Para cuidar la integridad emocional de los niños, la institución dispone de un período de adaptación y que puede variar de colegio en colegio, incluso de región en región. Si eres de las que la frase ‘mi hijo empieza el cole’ las hace temblar, tienes que saber que no eres la única. Por eso, el período de adaptación incluye a las familias.

El colegio puede planificar una actividad inicial a la que asistan padres y madres junto a los hijos para conocer el modo de trabajo docente, el espacio físico y al resto de los compañeros del niño. Es una buena oportunidad para transmitir a los pequeños confianza en sí mismos.

Mi hijo empieza el cole: ¿qué consejos debo seguir para favorecer su adaptación?

Mi hijo empieza el cole: algunas ideas para su adaptación 

La aclimatación al colegio para niños pequeños se realiza de manera gradual. Una de las tradiciones es que ingresen 15 minutos el primer día y agregar cada jornada unos minutos más. En algunos centros educativos, la adaptación dura un mes, en otras, más.

Es importante preguntar sobre la manera de abordar este procedimiento a la hora de matricular a los pequeños. En algunas instituciones no se dan demasiadas explicaciones, pero es el derecho de las familias exigirlas.

Algunos pequeños estarán a gusto desde el principio, otros necesitarán más tiempo. En cualquier caso, cuando la familia muestra serenidad y confianza ante la nueva etapa, será más sencillo resolver el trance para los niños.

La escolarización debe resultar algo tan natural como ir de visita a casa de los amigos o parientes. El hecho de hablar en casa sobre el colegio con calma y familiaridad ayuda a resolver la situación de la mejor forma posible.

Por supuesto que no existen respuestas y soluciones mágicas, y menos en lo que a niños se refiere. Cada niño es diferente y es importante confiar en ellos durante esta etapa. A los tres años, lógicamente, no expresarán sus sentimientos como lo haría un adulto.

La paciencia debe ser la bandera antes, durante y después de la adaptación. Sabiendo que mi hijo empieza el cole y debe aprender hábitos nuevos en un contexto extraño, debo entender que se muestre algo enojado en casa, con actitudes diferentes, un tono agresivo o angustiado.

“Cuando la familia muestra serenidad y confianza ante la nueva etapa, será más sencillo resolver el trance para los niños”

Consejos para una mejor adaptación

Estos son consejos útiles en el proceso de adaptación:

  • La capacidad de dialogar en familia sobre el colegio da la posibilidad de que el niño exprese sus dudas y temores. La comunicación es indispensable en la educación en casa.
  • Madres y padres querrán preguntar sobre las maestras, los compañeros, las actividades que realizan. El niño podrá sentirse comprendido durante su escolarización.
El desarrollo moral de los niños, sin excepción, comienza en casa.

  • Resulta tentador, cuando los niños son muy pequeños, permitirles que algunos días se queden durmiendo en lugar de asistir a clases. Sin embargo, durante el período de adaptación la asistencia diaria es indispensable. Siempre con respeto, escucha y diálogo, hay que instar al niño a que asista al colegio.
  • Puede pasar que el niño relate algún acontecimiento vivido en el colegio que no llame la atención de los padres o que parezca insignificante. No obstante, es fundamental escuchar todo lo que tengan para decir, sus impresiones, sus preocupaciones.

En síntesis, los niños pequeños necesitan de un acompañamiento amoroso y consciente a la hora de ingresar al sistema educativo. La prioridad debe ser darles el espacio para que se expresen.

Hay que confiar en que los pequeños de la casa se sentirán a gusto en el colegio, que encontrarán su propio modo de relacionarse, de aprender y de ser. Esto les ayudará a construir vínculos felices con sus compañeros y maestros.