Mi bebé sufre de asma ¿Qué puedo hacer?

Gladys · 28 marzo, 2016

El asma es considerada una enfermedad inflamatoria crónica de los pulmones que afecta igualmente las vías respiratorias, es decir uno de los órganos más importantes del cuerpo humano, ya que por medio de los conductos respiratorios circula el aire que va a nuestros pulmones y nos permite respirar. Si tu bebé sufre de asma, en este post te ofrecemos un conjunto de recomendaciones para evitar las crisis.

El asma es una de las principales enfermedades que afecta a la edad infantil, por lo que merece un especial cuidado y no tomarla a la ligera en caso de que nuestro hijo sea diagnosticado con la misma. Esta patología requiere de mucha educación familiar para poder controlarla y evitar episodios de crisis.

Es normal que nos preocupemos cuando nuestro bebé sufre de asma, ya que desde este momento comienza un cambio de hábitos en casa, y el fiel cumplimiento del tratamiento que indique el doctor así como buscar todas las vías posibles para evitar la conocida “crisis asmática”.

Crisis asmática, ¿de qué se trata?

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Entendiendo que el asma es una enfermedad inflamatoria de las vías respiratorias, cuando se dan las crisis este problema es aún más grave ya que la inflamación es mayor, las vías se obstruyen y queda muy poco espacio para poder respirar.

El paciente que sufre de asma tiene una sensación de ahogo desesperante, se siente como una presión en el pecho, sudoración, se acelera considerablemente el ritmo cardíaco; sin duda alguna la crisis pone en riesgo de muerte al niño si no es tratado inmediatamente con medicamentos que desinflamen de forma rápida las vías respiratorias.

En muchos niños estas crisis se generan por el contacto directo de polvo, humo de tabaco, alfombra, muebles o tapizados, lo que como padres debemos evitar en casa. De esta manera se minimiza la posibilidad de la crisis asmática que es lo más difícil de controlar y lo menos deseado.

Estos eventos traen consigo momentos de desesperación tanto para mamá como para el pequeño que la siente y no la sabe manejar. Es por esta razón que el control debe ser el objetivo de un paciente diagnosticado con asma.

Existen otros factores que pueden producir asma dentro de los cuales podemos mencionar el enfadarse o sentir miedo, sentir sensaciones extremas, el ejercicio no monitoreado o el aire muy frio.

Cuando sabemos que nuestro hijo sufre de asma, además de ser preocupante, la angustia nos invade y podemos sentir mucha frustración como padres al tener que limitar a nuestros hijos desde pequeños a llevar una vida moderada. No te angusties, un paciente bien controlado puede vivir tranquilo y hasta lograr espaciar las crisis asmáticas por tiempos prolongados.

Recomendaciones para padres de un paciente que sufre de asma

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  • Acudir al especialista para que pueda realizar el diagnóstico preciso de la enfermedad y decidir el tratamiento que más le conviene.
  • Minimizar los factores de riesgo, que pueden producir exacerbaciones de la enfermedad.
  • Cumplir el tratamiento a cabalidad, evitando olvidos o dejarlo a medias cuando vemos que está mejor.
  • Tener claro qué hacer en casos de emergencias con pasos establecidos informados por el médico para así poder socorrer al niños sin caer en la misma desesperación.
  • Llevar consigo a cualquier lugar los medicamentos de emergencia y control.
  • Si en la habitación del niño hay peluches o cierto grado de polvo y humedad retirarlos es la mejor opción.
  • Controlar el acercamiento con personas que tenga el hábito de fumar.
  • Evitar someterlo a ejercicios que demanden mucho esfuerzo físico.
  • Mantener lejos del aire frío, ya que influye directamente en la congestión de las vías respiratorias.

Después de analizar cuidadosamente cada aspecto básico de la vida diaria de nuestros hijos y determinar a cuáles está más expuesto, se deben tomar los correctivos para ayudar a que el tratamiento sea efectivo.

La efectividad del tratamiento está más vinculado directamente con el cuidado de todos los factores de riesgo, nada se hace con el uso de nebulizadores, antiasmáticos y descongestionantes si no tenemos los cuidados necesarios en su medio ambiente y su entorno familiar. El control médico, cuidados en casa y mucho amor ayudaran al niño a llevar una vida normal.