Hemorragias posparto: ¿Qué debes saber al respecto?

Naí Botello 22 julio, 2018
Cuando se produce una pérdida de sangre de manera abundante, debido a una lesión interna o externa, se califica con el nombre de hemorragia. 

Las hemorragias posparto son aquellas que ocurren tras el parto, bien haya sido vaginal o por cesárea. Tras el parto vaginal, la pérdida de sangre puede llegar a los 500 mililitros y tras el parto por cesárea, 1000 mililitros. Esta pérdida hemática es dramática y pone en riesgo la vida de la madre.

Se trata de una condición delicada ya que, incluso, pueden presentarse hasta 6 semanas después de haber dado a luz; es decir, durante el puerperio. En estos casos, el médico evaluará la aplicación de soluciones cristaloides y transfusiones sanguíneas. De allí la importancia de que la madre sea atendida desde el primer momento.

Factores de riesgo de las hemorragias posparto

Existen algunos factores de riesgo que pueden incidir en la aparición de hemorragias posparto. Por ejemplo, enfermedades o lesiones anteriores al parto, condiciones especiales como un embarazo múltiple, entre otros. A continuación presentamos una lista más detallada:

  1. Diabetes.
  2. Anemia.
  3. Lupus eritematoso.
  4. Legrado uterino.
  5. Hipertensión arterial.
  6. Miomas en el útero.
  7. Embarazo múltiple.
  8. Cicatrices uterinas previas.
  9. Si eres mayor de 35 años.
  10. Traumatismo abdominal.
  11. Atonía o hipotonía uterina.
  12. Antecedentes de preeclampsia.
  13. Consumo de drogas, alcoholismo, tabaquismo.
  14. Hemorragias en embarazos previos.

Incidencia

La incidencia de las hemorragias posparto es del 10% de los alumbramientos. Y, según la Organización Mundial de la Salud, esta es una de las causas de muertes más comunes tanto en países desarrollados como en países en vías de desarrollo. Ahora bien, en cuanto a las causas, el 75% de los casos se debe a atonía o hipotonía uterina.  

Las hemorragias posparto deben atenderse de inmediato.

Causas y tratamiento

1. Atonía uterina

Se presenta cuando ocurre una pérdida de tono de la musculatura uterina. El útero no puede contraerse y se retrasa su involución después del parto y, por ello, ocurre una hemorragia. Para esta condición hay dos tipos de tratamientos posibles.

  • El primero y más común es realizar un masaje (siempre por un experto) para estimular y hacer que se produzcan contracciones.
  • El segundo tratamiento consiste en la administración medicamentos uterotónicos como: oxitocina, ergotaminas, methergin, carboporost y misoprostol.

2. Rotura uterina

La rotura uterina puede deberse a traumatismos, laceraciones o hematomas. La incidencia de hemorragias posparto por esta causa constituye el 19% de los partos, tanto naturales como por cesárea. Según sea el caso, el médico decidirá cuál es la mejor manera de tratar las lesiones. Antes de proceder a aplicar alguna, ordena un ultrasonido y una ecografía.

En algunos casos se pueden tratar las hemorragias con antibióticos y el taponamiento de la cavidad uterina con gasas. De esta manera, el sangrado remite, gracias a que la presión de las gasas.

3. Retención de restos placentarios

Otra de las causas de las hemorragias posparto es la retención de restos placentarios. Afortunadamente esto ocurre solo en el 10% de los alumbramientos y su pronto tratamiento ayuda a procurar el bienestar de la madre.

Cuando quedan residuos de placenta en el útero, es necesario realizar su extracción para detener el sangrado. Para realizar este procedimiento, el médico debe realizar la limpieza de los residuos de forma manual y con una gasa. Por supuesto, esto amerita la previa administración de analgésicos a la paciente, ya que puede sentir algún tipo de molestia durante el barrido.

4. Trombinas

Dentro de las causas de las hemorragias posparto hay que destacar las trombinas. Se trata de cuagulotopías de tipo congénito o heredadas, a las trombocitopenias. Se producen en casos de mujeres con anemia extrema. Estos casos suponen apenas un 1% de los alumbramientos.

Cada caso vinculado a trombinas se estudia previamente con los exámenes clínicos e historiales de la paciente, y su tratamiento posparto consiste, sobre todo, en transfusiones de sangre, transfusiones de plaquetas y plasma fresco congelado. El seguimiento médico es riguroso y no se da el alta hasta que la paciente esté completamente recuperada.

Las hemorragias posparto deben atenderse de inmediato.

Consideraciones finales

Las hemorragias posparto pueden presentarse por diversas causas. Ahora bien, independientemente del origen, el seguimiento y la asistencia médica son imprescindibles. Hay que tener en cuenta que, mientras se ponga en práctica un tratamiento, habrá que ser cuidadosos también con la dieta y la hidratación de la madre para promover su recuperación.

Se considera que se presenta una hemorragia posparto cuando hay una pérdida hemática entre los 450 y los 1200 mililitros. Los síntomas más comunes son mareos, síncope, taquicardia y fatiga. Hay que acudir inmediatamente al centro de salud más cercano y buscar asistencia médica. No se debe retrasar este momento bajo ninguna circunstancia.

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