¡Es hora de acostarse! 5 claves para que tus hijos duerman mejor

Agetna · 16 abril, 2016

Para que tus hijos duerman mejor en eres mamá te ofrecemos unas claves que, te recomendamos, no olvidar.

Recuerda que un bebé que duerme bien significa: un bebé feliz y una madre descansada.

5 claves para que tus hijos duerman mejor

Mamá, si quieres que tus hijos duerman mejor:

• Haz que su ambiente sea confortable
• Dales seguridad
• Críalos con apego
• Cubre sus necesidades vitales
• Edúcalos con rutinas

A continuación, te explicamos cada uno de estos puntos.

Haz que su ambiente sea confortable

Para que tu bebé duerma mejor provéele un ambiente y espacio, confortables.

La cunita en donde duerme debe ser cómoda y cálida. No debe estar cargada de peluches ni almohadas debajo o encima de las cuales él pueda terminar.

La habitación, si no en plena oscuridad, porque vemos que el bebé no se siente cómodo, debe estar algo oscura para que el exceso de luz no le moleste.

Si queremos que concilie el sueño y no se despierte asustado hay que buscarle un sitio en donde haya silencio y el ruido ambiental no sea estrepitoso.

Hay que evitarle las ropitas demasiado ceñidas o muy holgadas con las cuáles pueda enredarse cada vez que se vire en la cunita.

Dales seguridad

Newborn sleeping

Seguridad no es sobreproteger a los hijos, sino criarlos en ambientes que carezcan de peligros.

Velar por su integridad física sobre todo cuando desconocen totalmente el peligro.

La cuna de tu pequeño debe ser segura, con altas barandas a las que no pueda trepar cuando comience a hacer las primeras peripecias.

Si estos balaustres van cerrados con pestillos hay que buscar la manera de que el niño nunca pueda abrirlos.

Al bebé pequeñito no hay que perderlo mucho tiempo de vista. Pues nunca se sabe cuándo pueda necesitarnos.

Si en donde vives suele haber insectos como los mosquitos debes acostar al niño en una cuna con mosquitero para evitar las dañinas y a veces letales (por las muchas enfermedades que trasmiten los mosquitos) picaduras de insectos.

Y muy importante, las madres de niños pequeñitos deben seguir las recomendaciones de los pediatras sobre la posición en la que ellos deben dormir (de lado o boca arriba) para evitar la muerte súbita y otros riesgos a los que se expone el bebé en esta etapa.

Críalos con apego

La crianza con apego es aquella mediante la cuál criamos a nuestros hijos con amor, dedicación, entrega…

Muy a diferencia de lo que algunos creen no los hacemos dependientes de nosotros, los convertimos en niños seguros de sí mismos, de sus cualidades y destrezas y con una admirable inteligencia emocional.

Criar con apego significa educar a seres humanos confiados en que pueden alcanzar una autonomía plena cuando llegue el momento preciso.

Este método también nos dará la oportunidad de disfrutar del mayor tiempo posible con nuestros hijos y estar presentes en su desarrollo y crecimiento que no pocas veces a mamá y papá se nos va de las manos como el agua misma.

bebé-dormido-con-papá

Un niño que recibe besos, abrazos, cariños para ir a dormir…

Un menor al que le cantamos y le leemos cuentos o le hacemos las mismas historias fantásticas que nos contaban nuestros abuelos en nuestra infancia tendrá un sueño agradable y feliz.

No temerá del coco que hay en el baño o del hombre de la sombra que hay dentro del armario.

No habrá que dejarle la puerta abierta para que entre el bullicio y la luz de afuera, no se hará pis sobre el colchón, ni se escurrirá bajo nuestras sábanas durante las madrugadas.

Si tu hijo recibe todo el cariño que puedes darle y sabe que siempre estarás en el momento que te necesite dormirá despreocupado y seguro.

Cubre sus necesidades vitales

Demás está decir que un menor que se va a la cama con la barriguita vacía, sucio o con el pañal o la ropa interior mojada, no va a poder dormir bien, ni siquiera, conciliará el sueño.

Para que tus hijos duerman mejor debes cubrir, cada vez que sea preciso, todas sus necesidades vitales.

Edúcalos con rutinas

Las rutinas a la hora del sueño le indican al niño que ya es hora de dormir, incluso, sirven hasta para hacer que quiera irse a la cama.

Si a la hora del sueño en vez de obligarlo a acostarle lo convidas a lavarse las manitas y hacer pis pronto para tomarse un biberón, mientras le lees un cuento del libro ese que tiene muchas figuras, tu hijo adorará ese momento.

Mañana, cuando se acerque la hora de descansar puede que hasta él mismo te pida cambiarse de ropa y meterse juntos en la cama para relajarse y hojear otra vez el mismo libro.

Las rutinas para el sueño de los niños son una manera de convidarlos e indicarles sin palabras que ya es momento para el reposo.