El permiso por paternidad

Inés Gómez 2 marzo, 2018
Los padres también tienen derecho a disfrutar de sus hijos, algo que afortunadamente ya se contempla por ley. Su labor es fundamental a la hora de afrontar el postparto de la madre y esto se ha reconocido a través del permiso por paternidad.

Al pensar en el nacimiento de un bebé, automáticamente pensamos en la madre. Es ella a quien visualizamos amamantando, jugando y cuidando al bebé. Todos conocemos el permiso de maternidad pero ¿qué ocurre con el padre? ¿Existe acaso un permiso por paternidad?

Conciliar la vida laboral con la personal muchas veces es realmente difícil. En el caso de traer al mundo a un hijo, todo se complica aún más. El embarazo, el parto y el postparto son agotadores. Una mujer que acaba de dar a luz necesita reponerse y recuperarse, pero sobre todo, sentirse apoyada.

Estamos en pleno siglo XXI, por lo que obviamente todos entendemos que tanto el hombre como la mujer tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones. Por ello, si ya criar al niño debe ser tarea de ambos, el padre debe estar especialmente atento durante las primeras semanas.

Si la madre tiene derecho a unos días determinados tras el nacimiento, el permiso por paternidad debería ser igualmente importante. Es cierto que el padre no necesita el tiempo de recuperación que su pareja, pero es responsabilidad suya tanto el cuidado del bebé como el de la madre.

El permiso por paternidad: qué debes saber

Según la ley aprobada en 2018, el permiso por paternidad asciende a los 28 días, sin contar los dos que —supuestamente— dura el parto. Casi cinco semanas que se deben convenir con la empresa y que pueden modificarse a media jornada según el trabajador lo desee.

El permiso por paternidad es algo que no muchos consideran tras el parto.

Esto se aplica de la misma forma a las adopciones y a los procesos de acogida temporal. Por desgracia, existe una gran diferencia, y es que solo vale para uno de los progenitores. Ambos pueden ponerse de acuerdo, aunque si uno de ellos ha disfrutado antes de la baja, le correspondería al otro.

La paternidad, a fin de cuentas, es la misma, aunque no haya existido un proceso biológico de por medio. La única diferencia que hay en estos casos es que, para acogerse al permiso por paternidad, el niño adoptado debe ser menor de 6 años o, en caso de discapacidad acreditada del 33% o más, de 18.

El salario percibido será la totalidad del normal, como si hubiéramos ido a trabajar, y sin ningún tipo de contraprestación. La encargada de regular todo el proceso es la Seguridad Social y debemos ser conscientes de que tenemos preparar los trámites con la suficiente antelación para generar el mínimo caos posible.

“¿Qué se siente al ser padre? Es una de las cosas más difíciles que hay, pero a cambio te enseña el significado del amor incondicional”
—Nicholas Sparks—

¿Qué se necesita para obtenerlo y cuánto dura?

Por lo general, suele ser necesario una copia del libro de familia, una fotocopia del carnet de identidad, la última nomina y el recibo bancario donde se vayan a abonar esos meses. Se aplica igual ya sea familia numerosa o no, algo que sí varía en los partos múltiples (dos días más añadidos por cada hijo).

Hasta 2009, los padres solo tenían una baja por paternidad de dos semanas, que se amplió a otras dos en esta fecha. Lamentablemente, no ha sido hasta 2018 cuando realmente ha entrado en vigor. Ahora, gracias a ella, tanto padres como madres puedan disfrutar de su recién nacido.

Por qué es importante el permiso por paternidad

Durante años, las mujeres fueron las encargadas de cuidar de la casa y a los hijos. Los hombres, por el contrario, trabajaban fuera y por norma general, la educación de los niños no recaía en ellos. 

El permiso por paternidad es un derecho de quienes han recibido a una nueva vida en su familia.

Con el paso de los años, la mentalidad ha ido cambiando. La incorporación de la mujer al mercado laboral, los avances en igualdad y el cambio en las relaciones han desarrollado un nuevo tipo de convivencia. Ahora ambos sexos son conscientes de que ser padres es tarea de los dos, no solo de ellas.

El permiso por paternidad es un paso más hacia la igualdad. Algo necesario para que nuestra sociedad siga mentalizándose y se abandonen los roles machistas de antaño. Las mujeres no son solo cuidadoras: también son seres humanos que tras un proceso de parto, están devastadas.

Unir fuerzas para criar al bebé es lo más lógico y lo que se debe promover. A fin de cuentas, para crear una sociedad justa, la justicia debe empezar dentro de casa.

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