El fenómeno Pokemon sigue vivo

Corina González · 12 octubre, 2018
Más de dos décadas han pasado desde que Nintendo Game Boy diera la bienvenida a Pokemón, una de sus franquicias de mayor éxito. ¿Por qué sigue siendo popular hasta el día de hoy?

Ya son más de veinte años de invitación a descubrir las maravillas de este videojuego, a lanzar las ‘pokebolas’ y a combatir sin descanso para crecer como entrenadores. La revolución del fenómeno Pokemon sigue en aumento, con importantes logros a sus espaldas.

Se trata, nada más y nada menos, que de la segunda franquicia más exitosa de la historia; solo está por detrás de Mario Bros. Hablamos del hasta ahora insustituible fenómeno Pokemon, que a pesar del tiempo y los grandes rivales. sigue tan vivo como siempre.

Sus ventas se miden por miles de millones de dólares; el número de videojuegos de la licencia es descomunal. Su base de fanáticos es una de las más espectaculares dentro de la industria, que ha sido y será heredada por generaciones. En definitiva, es indiscutible el éxito de dicho juego.

Hablar del fenómeno Pokemon implica referirse a su creador, Satoshi Tajiri, quien es tal vez una de las personalidades más enigmáticas del mundo de los videojuegos. Sus apariciones públicas son escasas, así como las entrevistas que da a la prensa, ya que tampoco permite que le tomen fotografías.

Los orígenes del fenómeno Pokemon

Conocido como Mister Bicho en el colegio, a Tajiri le encantaba explorar el entorno rural de su ciudad para capturar insectos. Era el ‘chico raro’ de su clase; tenia problemas de sociabilidad y algunos llegaron a pensar que padecía de Asperger. Sin embargo, lo que la mayoría ignoraba era que poseía una mente brillante.

Conforme pasaban los años, los niños dejaban de jugar en las calles para pasar su tiempo en los salones recreativos, por lo que se le ocurrió una gran idea: “llevar su entretenimiento de la infancia a un videojuego”. Así fue como dio origen a Pokemon, de la mano de Ken Sugimori, quien es el diseñador de imagen de las criaturas que hoy día conocemos.

El inicio de los Pokemon no fue en pantalla; sus ilustraciones se dieron a conocer por primera vez en Game Freak una publicación de trucos para videojuegos creada por Tajiri junto a Sugimori. Esta llegó a vender mas de 10 mil copias por edición, lo que permitió contratar personal para que su proyecto siguiera en constante evolución.

Game Freak continuó creciendo y se convirtió en una compañía que empezaba a ver otros rumbos en la creación de juegos electrónicos. Después de Quinty —su primer éxito en 1989— dieron inicio a un nuevo proyecto: Pocket Monsters. Este contaba con las ideas de Tajiri y los diseños de Sugimori, además de los consejos del creador de Mario Bros, Shigeru Miyamoto.

El fenómeno Pokemon sigue cautivando a muchos adolescentes y adultos.

El comienzo de su éxito

Este proyecto en el mercado japonés logró una venta de un millón de copias en su primer año. Su nombre se abrevió al que ahora conocemos: Pokemon, un juego que se convirtió en un éxito rotundo también en los Estados Unidos.

Esto no quedó allí; a Tajiri se le ocurrió la genial idea de crear un personaje oculto en el juego que solo podría obtenerse a través de intercambios. Lo llamó Mew, y era una especie de gato creado de último para esta primera edición y que le dio mayor popularidad.

Al correrse la voz de este nuevo personaje entre las sombras, se crearon rumores y mitos en torno al videojuego y se mantuvo vivo el interés por parte de los jugadores. La revista CoroCoro Cómics convocó a un concurso en el que los ganadores fueron los primeros en obtener a Mew en sus consolas. Con esto, el fenómeno Pokemón había comenzado.

Extenso catálogos de videojuegos

Indiscutiblemente, Pokemon es un éxito mundial. Una de las razones por las que alcanzó y se mantiene en este sitial de honor es por su variado catálogo de videojuegos; estos poseen una espectacular trama, que se desarrolla al tomar la misión de abandonar la ciudad natal para convertirse en maestro entrenador y aspirar a ganar la liga atrapando a todas las criaturas.

Las entregas han aparecido por generaciones y con ellas llegan nuevas especies, movimientos, historias, habilidades y también mejoras importantes en la calidad de los gráficos. Estas son las características principales de cada una de ellas:

Primera generación

  • 151 especies.
  • Consola Game Boy: sus videojuegos fueron el germen de todo; introdujo los conceptos de progresión rpg y batallas por turnos.

Segunda Generación

  • 251 especies.
  • Consola Game Boy color.
  • Contó con la innovación de la transición día – noche y un sistema de crianza.

“Pokemon es la segunda franquicia más exitosa de la historia; solo está por detrás de Mario Bros”

Tercera generación

  • 386 especies.
  • Consola Game Boy Advance.
  • Potente evolución visual.
  • Aparecen los concursos Pokemon y las batallas dos contra dos.

Cuarta generación

  • 493 especies.
  • Consola Nintendo DS.
  • La gran novedad: el mundo se muestra en 3D.
  • Se agrega funcionalidad táctil y se potencia el juego en línea.

Quinta generación

  • 649 especies.
  • Consola Nintendo DS.
  • Se introducen más Pokemon y líderes de gimnasio.

Sexta generación

  • 721 especies.
  • Consola Nintendo 3DS.
  • Llegan las Mega evoluciones y el nuevo tipo Hada.
  • Combates de horda y aéreos.
Los juegos violentos durante la infancia tienen una influencia negativa en los pequeños.

Evolución más allá de los videojuegos

Los videojuegos son los que han hecho posible el fenómeno Pokemon, pero sin duda este va mucho más allá de ellos. Cuenta, además, con sus aventuras animé, las cuales superan los 900 episodios, a los que se le suman una buena cantidad de películas.

Queda claro entonces que Pokemon no es solo un videojuego; a lo largo de los años, ha sido protagonista de películas, mangas, juguetes, comics, cartas y, sobre todo, de un sentimiento común: “combatir y superarse”.

Es un fenómeno que ha cultivado una gran cantidad de coleccionistas, quienes disfrutan al máximo de cada uno de sus artículos ya que los hace volver a la infancia. Además, actualmente acapara la atención de las nuevas generaciones, lo que asegura un éxito perpetuo.