Educar desde la simplicidad

Corina González · 25 octubre, 2018
La educación de los niños ha sufrido un sinfín de transformaciones; ha ido desde una formación disciplinada y estricta hasta otra diferente, basada en la simplicidad y sencillez. ¿Cómo se aplica este último método?

La enseñanza de un niño inquieta a quien esté a su cargo, bien sean sus padres, abuelos, tíos y hasta cada maestro al que le corresponda formarlo. Formar hombres y mujeres con valores, además de individuos felices, es todo un reto. Sin embargo, esto no siempre debe ser sinónimo de complejidad, ya que es totalmente factible educar desde la simplicidad.

Un abanico de condiciones determinarán el carácter y comportamiento de los niños; su formación integral será construida por la familia, los amigos y la sociedad.

El niño puede aprender algo en cada segundo. Lo hace incluso desde su gestación, ya que inconscientemente el embrión en evolución empieza a estimularse a los acontecimientos de su entorno, que es el vientre materno.

Educar desde la simplicidad en el inicio de sus vidas

El cerebro del niño empieza a recabar información de utilidad desde que está en el vientre materno. La música que escucha, la voz de sus padres, los destellos de luz y otros estímulos lo harán reaccionar de manera particular una vez que su nacimiento haya tenido lugar.

Por esta razón, es necesario que la enseñanza de los niños sea especialmente integral en sus primeros años de vida. Para ello, se deben incluir de manera simplificada todas las áreas de crecimiento: perceptivo, lingüístico, físico, mental, emocional y social.

De este modo, lejos de agobiar a los pequeños, los haremos sentir a gusto con las diferentes actividades derivadas de estos enfoques.

Los nombres de origen asturiano para niñas presentan una gran variedad para elegir.

Haz de tu niño un adulto feliz

Educar desde la simplicidad permitirá alejar a los niños de la frustración y el estrés que puede causar la disciplina estricta y obligatoria. Aún cuando se le pongan límites, la manera de hacerlo será la clave para que su reacción sea proactiva y no reactiva.

Por esta razón y muchas otras, el método de enseñanza usado en casa y en las escuelas ha cambiado a través del tiempo. La finalidad de este cambio no es otra que mejorar el rendimiento académico del individuo permitiendo que dé lo mejor de sí en todas las áreas por sí solo y sin presiones. La prioridad es desarrollar todo su potencial de manera simple desde la primera etapa de la infancia.

Estimulación del cerebro infantil

Podemos educar desde la simplicidad a nuestros hijos al aplicar efectivas técnicas a partir del momento mismo de su nacimiento. Con ellas, lograremos estimular su cerebro y fijar hábitos que mejorarán su aprendizaje.

Puede que algunas sean tan básicas y comunes que muchos padres ignoran los beneficios que trae consigo su práctica cotidiana; sin embargo, ameritan que les dediquemos el tiempo apropiado. Algunas de estas son:

Técnica de la lectura

Leerles a los pequeños desde temprana edad ayudará a mejorar su memoria, potenciará el pensamiento y estimulará el lenguaje. Esto no solamente les permitirá desarrollar la comprensión narrativa y visual, sino que, además, crearán un vínculo especial con la persona que les dedica este tiempo especial.

“El niño puede aprender algo en cada segundo. Lo hace incluso desde su gestación, ya que inconscientemente el embrión en evolución empieza a estimularse a los acontecimientos de su entorno”

Sentir con la pisada

La planta del pie cuenta con miles de terminaciones nerviosas que hacen que los niños experimenten sensaciones diversas al caminar sobre varios tipos de suelo. Con ello, estimulan también el desarrollo de su cerebro.

Aunque la costumbre de andar descalzos se ha perdido por el temor de los padres a que los pequeños enfermen, en realidad es muy beneficiosa, siempre y cuando se tomen en cuenta las medidas de seguridad e higiene pertinentes.

Potenciar el pensamiento a través de los rompecabezas

Una manera de educar desde la simplicidad es a través del uso de los rompecabezas, ya que representan una alternativa divertida para estimular el desarrollo cerebral infantil. Estos juegos, así como los tacos o legos, contribuyen a potenciar las habilidades de motricidad fina del niño, al igual que la percepción visual y la coordinación.

Entre los entretenimientos para niños de 2 años, los rompecabezas son grandes opciones.

Cuando utilizamos este tipo de estimulación en los niños, debemos estar seguros de que los rompecabezas sean adecuados para sus edades. De esta manera, evitamos generar episodios de frustración cuando no sea capaz de completarlo debido a su complejidad.

Estas técnicas para la formación integral de los niños propician un desarrollo completo y estimulante, sin necesidad de exponerlos a dosis intensas de estrés. Recuerda que es en la infancia cuando forjamos a los adultos en los que se convertirán nuestros hijos; eso lo conseguiremos con carácter, reglas claras, valores y mucho amor, ingredientes básicos al educar desde la simplicidad.