Cuidados de la piel del recién nacido

Yamila Papa · 30 agosto, 2018
La piel de los bebés exige ciertas precauciones que no todos los padres conocen. El lavado, el sol y el baño son temas que presentan dudas recurrentes.

La epidermis del bebé es diferente a la de un adulto; en los pequeños, la piel es más suave y más delicada. Por ello, los cuidados de la piel del recién nacido son muy importantes. En este artículo te contaremos los recaudos que debemos tomar para evitar irritaciones.

Consejos y cuidados de la piel del recién nacido

La dermis del bebé es muy vulnerable, debido a que protege menos que en los adultos. Esto quiere decir que requiere de cuidados especiales. Para cumplir con ellos, es mejor tener en cuenta estos consejos:

1. Limpiar con jabón neutro

En las farmacias y tiendas hay muchas opciones de ‘jabones para bebés’, pero también podemos usar el neutro común o el de glicerina. Consulta con el pediatra para que te confirme cuáles considera más adecuados. No optes por jabones con perfumes ni pH demasiado ácidos.

Además, recuerda que durante sus primeros días el bebé no se puede bañar por completo; debes esperar a que se le caiga el cordón umbilical. Mientras tanto, puedes pasarle un paño húmedo con agua y jabón.

2. Hidratar su piel

Si bien es verdad que la piel de un bebé está más hidratada que la de un adulto, cuando se trata de un recién nacido no es necesario que le coloques ningún tipo de crema ni loción, aunque sean aptas para niños.

Al nacer, su dermis estará cubierta por lo que se conoce como vérnix carnosa, que le protege. No obstante, este ‘recubrimiento’ se irá yendo con el paso de los días y apenas comiences a bañarlo.

En ese momento es cuando deberás conseguir buenos productos hidratantes específicos para bebé, tanto en crema como en aceite. Presta atención a ciertas señales que pueden indicar alergias y enrojecimiento. En ese caso, suspende su uso y consulta con un médico.

Los cuidados de la piel del recién nacido sirven para evitar problemas como la dermatitis.

Hay zonas que necesitan mayor hidratación que otras: la barbilla, las nalgas, detrás de las orejas o en cualquier sitio donde se formen pliegues.

3. Protégelo del sol

Uno de los principales cuidados de la piel del recién nacido, incluso si es invierno. Durante los primeros meses de vida, la dermis no cuenta con melanocitos suficientes como para protegerlo de los rayos solares; además, no existen cremas o factores de protección aptos para niños menores de seis meses.

Por lo tanto, no lo expongas al sol, no lo lleves a la playa y, si están de paseo, cúbrelo por completo con ropa de mangas largas y un gorro.

4. No lo bañes todos los días

Los bebés pequeños no se ensucian tanto como un niño más grande. Por lo tanto, no es necesario que lo bañes a diario. Además de esperar a que se le caiga el cordón para darle el primer baño con todas las letras, es aconsejable que solo realices limpiezas por zonas, principalmente en verano, ya que puede transpirar un poco al dormir.

“Recuerda que, durante sus primeros días, el bebé no se puede bañar por completo; debes esperar a que se le caiga el cordón umbilical”

5. Hazle masajes

Para que la piel de nuestro bebé sea aún más suave y hermosa, y además para que el vínculo con él sea perfecto, no hay nada mejor que una buena sesión de masajes usando una crema o loción apta. Puedes hacerlo antes de dormir por la noche o cuando no pare de llorar, ya que lo tranquilizará.

6. No esperes para cambiar de pañal

Otro de los cuidados de la piel del recién nacido tiene que ver con la zona donde le tapa el pañal. Si no se lo cambia a cada rato —cuando ha orinado o defecado— se corre el riesgo de que padezca dermatitis, irritación y otros problemas.

No dejes pasar mucho tiempo desde que identificas que ha hecho sus necesidades hasta que lo cambies. En ese momento, emplea toallitas especiales para limpiar por completo la suciedad, sobre todo en la parte de los pliegues; finalmente, espera a que se le seque la piel antes de ponerle un pañal nuevo.

La ropa de verano para recién nacidos debe ser suave, ligera y confortante.

7. Elige ropa de tejidos naturales

Todo aquello que esté en contacto con la piel del bebé puede irritar o provocar alergias. Desde los primeros días de vida, te recomendamos que le pongas ropa de algodón o cualquier otro tejido natural.

Es importante que no tengan sustancias químicas en su elaboración, que las laves con jabón blanco —no en la lavadora— y que quites etiquetas o costuras que le puedan molestar.

Si llevas a cabo estos consejos y cumples con ciertos cuidados de la piel del recién nacido, evitarás que sufra dermatitis, alergias y cualquier otro problema relacionado. No dudes en hacer todo lo posible para cuidar su bienestar.