Consejos para evitar las molestias por la vacunación

Marisol · 22 noviembre, 2015

La vacunación, especialmente durante los primeros cinco años de vida, es un aspecto vital para prevenir la aparición de enfermedades muy graves que atacan diferentes órganos y sistemas, sin embargo, es uno de los momentos más difíciles para los niños que tienen temor a las agujas.

Afortunadamente hay soluciones muy sencillas para que la visita a la sala de vacunación sea mucho menos traumática y para que poco a poco sea más fácil para ellos:

Antes de recibir la vacuna

Revisa cuáles son las vacunas que tu hijo recibirá para que te informes sobre los posibles efectos secundarios. Si tienes alguna pregunta, no dudes en consultarla con la entidad que te provee los servicios de salud.

  • Verifica en el registro de vacunación la cantidad de dosis y vacunas que ya se han recibido y pon a tu doctor al tanto para que no se repita ninguna dosis.
  • Si quieres que tu pequeño se sienta más cómodo y tranquilo, permítele llevar uno de sus juguetes favoritos o el libro de cuentos que más le gusta. También es buena idea que lleve su manta o algún objeto con el que se pueda sentir como si aún estuviera en casa, así estará menos tenso.
  • Con los chicos más grandes, puedes hablar sin problema y decirles que aunque el pinchazo duele un poco, el dolor no estará por mucho tiempo.
  • Si es posible, procura que otras personas de la familia estén involucradas en el proceso para que te ayuden a tranquilizarlo un poco.
  • Evita contarles historias desafortunadas que puedan asustarlos más. El momento previo a la vacunación no es ideal para hablarles sobre malas experiencias que tú u otras personas han tenido a raíz de la vacunación.

 

En el consultorio médico

15813263012_cd6e369fb7_n

Si tienes alguna pregunta, es el momento ideal para hacerla, especialmente con relación a los cuidados que debes tener después de la vacuna. En algunos casos te recomendarán darle a tu hijo un analgésico pero muchas otras veces no es conveniente, por eso es importante que recibas la información suficiente y necesaria.

  • Para que el pequeño esté distraído y piense menos en el dolor que sentirá, puedes cantarle, iniciar una conversación divertida, mostrarle un video o cualquier cosa que le haga pensar en algo más.
  • Trata de sonreír y hacer contacto visual con el niño o niña para que se sienta respaldado y piense que todo estará bien.
  • Si se trata de un niño pequeño, le ayudará mucho que le cuentes una historia o que interactúes con él usando su juguete favorito.
  • A medida que los chicos crecen, enséñales a respirar adecuadamente para que el dolor que sienten sea menos agudo. Los músculos relajados duelen menos que cuando hay tensión.
  • Si hay llanto, no los culpes y dales palabras de aliento que les indiquen que todo estará bien al salir del consultorio.
  • El momento posterior a la vacunación es clave, así que alimenta a tus hijos, dales un poco de afecto y ayúdales a que la experiencia sea más llevadera para ocasiones posteriores.

 

Después de la vacuna

14720641438_61c045544d_n

En muchos casos, después de recibir una vacuna, los niños tienen reacciones físicas desagradables como dolores en el sitio donde se puso la inyección, pequeñas alergias en la piel o fiebre. Aunque estas reacciones son normales y se van pronto con un poco de cuidado, estos tips son útiles para que las identifiques y las minimices tanto como sea posible:

  • Lee con cuidado las recomendaciones que recibes en el consultorio del doctor, especialmente las condiciones de la vacuna y cualquier información técnica que te indique los efectos secundarios esperados.
  • Usa una compresa fría para disminuir poco a poco el enrojecimiento de la piel, la inflamación y el dolor.
  • Para disminuir la fiebre, dale al pequeño un baño fresco pero corto. Si tu doctor lo permite, dale un analgésico adecuado para su edad.
  • Dale al pequeño una buena cantidad de líquido para mantenerlo hidratado. Recuerda que el apetito del niño puede disminuir durante las 24 horas después de la vacunación y es algo muy normal.
  • Pon mucha atención a las condiciones en que se encuentra el niño después de las vacunas, así sabrás si hay algún síntoma o afección derivada de la vacuna que requiera asesoría de un profesional de la salud.