Cómo usar el Método Montessori para superar el duelo

30 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el educador infantil Pedro González Núñez
El Método Montessori, de fama mundial, permite que enfoquemos ciertas enseñanzas importantes en el desarrollo del niño de una forma natural, amable y cercana. Por ejemplo, para superar el duelo y el miedo a la muerte. Aquí descubrimos algunas claves y el uso del cuento Para Siempre para ayudar en esta compleja tarea.

Superar el duelo es complicado para todo el mundo. Si un adulto sufre en esta situación pese a tener herramientas varias para ello, imaginemos esta situación en la mente de un niño, en pleno desarrollo. Por eso, vamos a ver cómo podemos ayudar a los jóvenes y pequeños, por ejemplo, utilizando el Método Montessori.

La muerte es un tema bastante tabú en un buen número de sociedades, sobre todo occidentales. Por tanto, hablar de ella con los niños no es fácil para los padres y educadores actuales. Pero disponemos de algunos instrumentos útiles para facilitar esta labor.

El Método Montessori

El Método Montessori, ampliamente conocido a nivel mundial, está caracterizado por facilitar para los niños un ambiente preparado, simple y real en el que cada elemento se ubica con una razón específica para potenciar el desarrollo óptimo del niño.

En las aulas del Método, se integran niños de edades en periodos de 3 años, de forma que ellos mismos pueden promover el respeto, la socialización y la solidaridad.

Con este método, creado por la educadora María Montessori, se busca un compromiso mayor del niño, que encuentra oportunidades para hacer el trabajo elegido con libertad según su interés. De esta manera, el chico prolonga los periodos de concentración sin interrupción, desarrollándose dentro de límites claros que se producen en un ambiente de convivencia entre iguales en el aula.Método Montessori para superar el duelo.

El niño trabaja con materiales muy concretos que se diseñan específicamente para él. De esta forma, los chicos exploran el mundo desarrollando sus habilidades cognitivas básicas. Así, los pequeños reconocen el error por sí mismos y se convierten en responsables de su aprendizaje personal.

El uso del Método Montessori para superar el duelo

Tratar la muerte con los niños es tema delicado. Por eso, queremos basar esta situación en un cuento escrito por la psicóloga Camino García que, a su vez, está ilustrado por Marco Recuero. En el mismo encontramos claves importantes del uso del Método Montessori para ayudar a los niños a superar el duelo, esa dura fase a la que muchos se tienen que enfrentar cuando mueren sus abuelos, familiares cercanos o incluso sus mascotas.

El cuento en cuestión se llama Para Siempre, y centra su desarrollo en la premisa Montessori de ir desde lo concreto a lo abstracto. Por ello, la historia llevará al niño desde lo que es capaz de ver y visualizar hasta el entendimiento de conceptos más abstractos, pudiendo establecer conexiones muy interesantes.

Para llevar un tema tan espinoso como la muerte a la mente en pleno desarrollo del niño, Camino García la muestra como algo tangible. Es decir, en el cuento, podemos observar a la muerte con color y con forma, de manera que el pequeño la pueda visualizar.

A través de la visualización tangible de la muerte, un niño puede comprenderla mucho mejor. Es decir, comienza un proceso de entendimiento en lo concreto, en algo que se puede ver, casi tocar. Y, a partir de ahí, comenzará el proceso interior de aceptación y conocimiento, es decir, el camino hacia la idea más abstracta, en dirección a lo menos concreto, menos visible, pero igualmente comprensible.Niño abrazado a su padres para superar el duelo tras la pérdida de un ser querido.

El enfoque de la muerte

Debemos recordar que, pese a que usemos conceptos comprensibles, como dar un toque tangible a algo abstracto como la muerte, no hay que dejar de lado el realismo. Es decir, el enfoque sincero y verdadero es importante para que el niño aprenda a entender el proceso de duelo.

No obstante, no confundamos realismo con crudeza o falta de sensibilidad. Es necesario que seamos sinceros con los niños, pero no que los asustemos o les hablemos con demasiada rudeza o frialdad.

Hablar con el pequeño de forma sincera, con enfoque emocional, cálido y cercano, permitirá que obtengamos mejores resultados. Así, yendo de lo concreto a lo abstracto sin maquillaje y sin edulcorar, pero con amabilidad, podemos evitar que los pequeños desarrollen miedos, inseguridades, confusión e incluso más dolor del estrictamente necesario.

Recuerda que es muy probable que el niño reciba explicaciones muy diferentes respecto a la muerte y el duelo de muy diversas personas con las que tiene trato. Ese es otro punto a trabajar de forma sencilla y serena, explicando por qué la gente tiene formas tan distintas de afrontar la desaparición de un ser querido.

Todo ello ayudará al pequeño a superar el duelo. Usando un punto de vista tan particular como el que ofrece el Método Montessori, podemos extraer aprendizajes interesantes pese a lo doloroso de la situación.

  • García Calleja, C. (2016). Para siempre. Madrid: La Fábrica de Libros.