Cómo dormir bien en familia durante los primeros 6 meses del bebé

06 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
No te pierdas estos consejos para pueda dormir bien en familia durante los primeros 6 meses del bebé.

Los primeros 6 meses de la vida de un bebé pueden ser increíblemente abrumadores, especialmente en lo que al sueño se refiere. Algunos bebés tienen reflujo o cólicos, mientras que otros padres tienen pequeños durmientes increíbles, pero no lo saben porque otra madre les dijo que su bebé dormía toda la noche a los 2 meses de edad, y eso es poco común. Dormir bien en familia parece algo difícil en esta etapa.

Si tienes un bebé de menos de 6 meses, entonces no te pierdas estos consejos, porque te vendrán bien a ti y a toda la familia. Puede que algunas noches sean más duras que otras, pero disfruta de cada día y cada noche al lado de tu pequeño, porque es una época maravillosa que pasa demasiado rápido.

¿Cómo dormir bien en familia?

Mamá mirando a su recién nacido en la cuna para intentar dormir bien en familia.

Tú eres quien conoce mejor a tu bebé para dormir

Si bien puede ser tentador escuchar lo que otros dicen sobre cómo poner al bebé a dormir o cuánto tiempo debe dormir, trata de confiar en tus propios instintos.

Cuanto más te preocupes por “no hacer lo correcto” porque estás leyendo artículos sobre el sueño del bebé o escuchando a otras mamás en un grupo de Facebook, más te estás alejando del tiempo que tienes con tu bebé.

Haz lo que funcione para tu familia y confía en ti para conocer a tu bebé mejor que cualquier autoridad externa. Estás pasando la mayor parte del tiempo con tu pequeño y cada uno es diferente. Cuando se trata de los arreglos para dormir, muchas familias desarrollan y exhiben nociones muy fluidas de dónde “debe” dormir su bebé.

Padres con ideas menos rígidas sobre cómo y dónde deben dormir sus pequeños son, por lo general, mucho más felices. Además, son mucho menos propensos a decepcionarse cuando sus hijos no pueden desempeñarse de la manera en la que se supone que deben hacerlo, es decir, dormir toda la noche.

No te preocupes por lo que debes y no debes hacer para dormir bien en familia

Es realmente importante no quedar atrapado en demasiados pensamientos sobre lo que se debe o no se debe hacer durante los primeros meses. Especialmente durante los primeros tres meses, solo necesitas alimentarlo, cambiarlo y volverle a dormir.

No hay malas maneras para dormir

No hay formas negativas para que tu bebé se duerma: amamantar, usar el chupete, dormir todos en la misma cama… Todo es válido si la familia duerme bien y hay descanso real. Permite que tu pequeño se duerma como quiera, ya sea meciéndole o cantándole.

El término “asociación negativa del sueño” frustra porque incluso los adultos tienen asociaciones para irse a dormir: usar ruido blanco, leer un libro o tener un conjunto específico de sábanas preferidas. No hay nada negativo en necesitar algo que ayude a relajarse para dormir bien en familia.

Si a tu hijo le encanta dormir contigo durante el día y ya no te funciona porque tienes cosas que te gustaría hacer, intenta dejar que se duerma contigo y trabajar en la transferencia. Espera hasta que esté profundamente dormido e intenta ponerle primero en los pies de la cuna y recortarle lentamente. Esto eliminará la sensación de caída que a veces puede despertarlos.

Madre con su bebé dormido en brazos.

Que se despierte y no quiera dormir por la noche es normal

Los recién nacidos tienen dos estados de sueño: el sueño activo (que es similar al sueño REM de los adultos) y el sueño tranquilo (similar al sueño no REM).

En este sentido, el sueño activo juega un papel necesario en la prevención del SMSL (Síndrome de Muerte Súbita del Lactante). Afortunadamente, los bebés pasan más tiempo en un sueño activo de 2 a 6 de la mañana, por lo que durante este tiempo es mucho más probable que se despierten si tienen hambre, frío, humedad o sobresalto al no respirar.

Sus ciclos de sueño son, en realidad, más cortos que los de los adultos (duran solo 50-60 minutos), por lo tanto, pueden experimentar una excitación parcial cada hora, más o menos. Hay una razón biológica para la vigilia: la supervivencia. Para que los niños crezcan, necesitan comer y, por ende, necesitan despertarse para comer.

Si un niño tiene demasiado frío o demasiado calor, se despierta para avisar a la madre. Cualquier cosa que obligue al pequeño a dormir de manera profunda demasiado pronto es peligroso. El sueño activo también tiene otros beneficios. Se cree que es un sueño inteligente porque el cerebro no está descansando. Aumenta el flujo sanguíneo al cerebro y se cree que es responsable de un crecimiento cerebral más rápido.