¿Cómo decir "no" a los niños de manera positiva? - Eres Mamá

¿Cómo decir “no” a los niños de manera positiva?

manera positiva 2

¿Es posible decir “no” a los niños de manera positiva? Afortunadamente, esta misión es más que posible sin siquiera pronunciar una negación. La mejor parte es que, tal como sostienen expertos en la materia, con esta práctica se obtienen más y mejores resultados en los más pequeños.

Probablemente te pases días, tardes y noches pronunciando esa molesta palabra. Eso no solo te genera un cansancio mental importante, sino que te hace perder la paciencia y aumenta el nivel de frustración a niveles insospechados.

Es que, por más que lo repitas hasta el hartazgo, los chicos parecen no comprender o no querer entender lo que se les dice. Pero calma, es completamente natural. De hecho, si hablas y consultas con otras madres podrás constatar que esto pasa en cada hogar.

Ahora bien, muchas madres notan además otra situación que se genera de esta constante negación para expresar una prohibición. Los niños comienzan a decir “no” a absolutamente todo. Por esto mismo, una buena estrategia consiste en desarrollar esta misma indicación, pero de manera positiva.

¿Por qué hacerlo de manera positiva?

“No subas al tobogán”, “No le pegues a tu hermano”, “No corras por los pasillos”. Durante la infancia abunda este tipo de expresiones. Con insistencia, los escuchamos en casa por parte de madre y padre, e incluso en institutos educativos y centros culturales o deportivos que albergan nenes.

manera positiva 1

Quizá una manera más apropiada de dar estas directivas sería, por ejemplo: “Si subes solo a ese tobogán, puedes lastimarte” o “Cuida a tu hermano, sino, no querrá jugar más contigo”. Seguramente muchas de ustedes se estén preguntando en qué cambian estos “meros eufemismos”.

La educación no es preparación para la vida; la educación es la vida en sí misma

-John Dewey-

Pues en mucho. Cuando reiteras la palabra “no”, transmites al pequeño un mensaje negativo. No se trata simplemente de adoptar una actitud contraria, asintiendo y aceptándolo todo. Por el contrario, se busca en todo momento proteger y poner límites pero de manera positiva.

Desde luego, durante la crianza de un menor debería existir un lógico balance entre los sí y los no en materia de decisiones. Por supuesto, no se trata de decisiones arbitrarias, sino con criterio y sentido. Es así como lograremos que los pequeños comiencen a comprender los motivos de las normas propuestas, no impuestas.

Es importante entonces decir “no ” de manera positiva. Ello contribuirá a fomentar una conciencia y responsabilidad sobre sus actos y sus consecuencias. Además fomentará la autonomía e independencia del niño, lo cual generará una mejor autoestima.

De manera positiva: ¿cómo decir no?

Si quieres conseguir esa anhelada armonía del hogar, aquí encontrarás los mejores tips. Ya verás cómo además conseguirás que los chicos exploren capacidades y exploten su potencial, al tiempo que eviten acudir a las tan temidas rabietas que nos sacan de quicio.

Comienza a trabajar el lenguaje y a explorar las diferentes formas de comunicarse. Guarda ese duro y excesivo “no” para los casos más extremos y toma los siguientes consejos que te aseguran la implementación de normas de manera positiva y exitosa. ¡Anota lo que será tu salvación en materia de educación!

  • Siempre brinda una alternativa. Una buena idea es darle una opción para hacer, en vez de simplemente anularlo.
  • Explica qué podría suceder si no depone su actitud. El niño debe entender las consecuencias que supone su acción.
  • Posponer la petición. Si, por ejemplo, tu hijo quiere jugar contigo pero estás ocupado, solo expresalo. Entonces, dile que en otro momento lo harás y, desde luego, cumple ese compromiso.
  • Desarrolla las normas de la casa y los motivos de su establecimiento. No te niegues dictatorialmente a que coma dulces o vea la tele todo el día. Expón los motivos para racionar su consumo y que comprendan y respondan a esos límites.

Como ves, decir “no” de manera positiva es tan posible como sencillo. El secreto radica en un cambio de actitud nuestra que, lógicamente, supone mayores dosis de paciencia y el establecimiento de una comunicación funcional a nuestra misión. ¡Inténtalo y te sorprenderás!