Cómo conciliar la lactancia materna y el trabajo

La lactancia materna es una de las cosas que más preocupa a las mamás cuando tienen que volver al trabajo. Piensan que deberán dejar de dar el pecho a su bebé, pero, aunque resulte complicado, no es imposible.
Cómo conciliar la lactancia materna y el trabajo
Mara Amor López

Escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López el 05 Junio, 2021.

Última actualización: 05 Junio, 2021

Muchas madres de bebés lactantes, cuando tienen que comenzar su jornada laboral, se sienten preocupadas por cómo conciliar la lactancia materna y el trabajo. Entonces, ¿cómo hacer para mantener la lactancia aun habiéndose incorporado al trabajo? ¿Es posible seguir con lactancia materna exclusiva hasta los seis meses? A continuación, te damos algunos consejos para que esta situación sea más sencilla.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que, durante los 6 primeros meses de vida del bebé, se le dé lactancia exclusiva y hasta los 2 años, junto con otros alimentos. La parte difícil viene cuando la mamá se tiene que incorporar al trabajo y quiere seguir dando lactancia a su pequeño.

En España, la baja por maternidad es de algo menos de cuatro meses. Es importante conocer nuestros derechos como madres de bebés lactantes, ya que existe el permiso de lactancia por el que nos podemos ausentar una hora sin ver reducido el salario.

La lactancia materna y el trabajo son posibles

Mamá durante la lactancia dando el pecho a su bebé.

Algunas madres pueden pensar que volver al trabajo es sinónimo de dejar la lactancia materna. Muchas no quieren estar dependiendo de sacarse leche en horario laboral o pasan muchas horas fuera y no pueden extraerse la leche tantas veces. Pero no hay que olvidar que la madre naturaleza es muy sabia y el cuerpo se adapta a las circunstancias.

Si no quieres o no puedes sacarte leche en el trabajo, puedes dejar las tomas de la tarde y la noche, o las de la de primera hora de la mañana y la noche, cuando estés con tu pequeño. Al final, tanto el cuerpo de la mamá como el del hijo se adaptan a todo. Es más aconsejable utilizar una lactancia mixta en la que se combine leche artificial con leche materna, que dejar la lactancia materna totalmente y pasar a la fórmula.

Si la distancia del trabajo a tu casa o el lugar en el que dejes al bebé no está muy lejos, puedes utilizar la hora que tienes por derecho de permiso de lactancia para salir y darle el pecho, o bien entrar un poco después o salir un poco antes; eso ya es lo que mejor se adapte a tus circunstancias.

Lactancia materna y trabajo: lactancia diferida

Las madres piensan que, por incorporarse a trabajar, tienen que dejar la lactancia exclusiva antes de que el bebé cumpla los 6 meses de edad. Pero la lactancia materna no se refiere a la forma en la que se le da la leche, sino al tipo de leche. Por lo tanto, se puede seguir con lactancia exclusiva si se le da en biberón; a esto se le llama “lactancia diferida”.

Aunque para las mamás resulte complicado tener que mantener la lactancia, es posible. Cuando puedas, debes extraerte leche, sin que haga falta hacerlo en el trabajo y guardarla, para que cuando no estés, otra persona le de al pequeño el biberón.

¿Cómo conciliar la lactancia materna y el trabajo?

Si tienes prevista la vuelta al trabajo pronto y todavía estás dando lactancia materna, no te preocupes, puedes seguir haciéndolo. Aquí te damos algunas ideas que pueden ayudarte:

Organización

Aunque te cueste pensar y te agobie pensar que vuelves al trabajo pronto, es importante que te organices con antelación. Si el bebé es menor de seis meses y quieres seguir con la lactancia materna de forma exclusiva, tienes que extraerte leche para que otra persona pueda dársela.

Debes pensar, en caso de que te vayas a extraer leche en el trabajo y lo apuntes a la guardería, si allí dan la opción de dársela. Todo esto tienes que tenerlo planeado antes de comenzar a trabajar.

Almacenar tu propia leche

Sácate leche cada vez que puedas y tenla congelada para el momento en el que vuelvas al trabajo. Puede que al principio de extraerte leche no salga mucha cantidad y te frustres, pero ten paciencia. El pecho tiene que adaptarse para producir para otro más, el sacaleches. Así que esto requiere mucha práctica y paciencia.

Puedes ir sacándote a ratos a lo largo del día y almacenarla en bolsas especiales para la leche o en recipientes. Cuando todos estén a la misma temperatura, puedes juntarlos hasta conseguir la cantidad de leche que necesitas para cada toma. Es recomendable hacer bolsitas con distintas cantidades, para ir ajustándola a las necesidades del bebé y no desperdiciar leche.

Infórmate sobre cómo conservar y usar la leche materna

La leche materna, dependiendo de dónde la conserves, aguanta distintos tiempos; es importante que te informes de esto. La leche no debes calentarla en el microondas; puedes ponerla en un cazo con agua caliente o directamente bajo el grifo caliente para que coja un poco de temperatura. Una vez que la saques del congelador, tienes que guardarla mientras no la gastes en el frigorífico y no puedes volver a congelarla.

Mujer usando un sacaleches manual.

Presta atención a las subidas de leche

Puede que los primeros días de vuelta al trabajo te dé una subida de leche, por eso es importante que lleves discos de lactancia o incluso el sacaleches, si es necesario.

El bebé no quiere comer

Puede que el bebé, que ha estado tomando directamente del pecho, ahora no quiera tomar del biberón. Todo es acostumbrarse y, normalmente, lo toleran mejor si este se lo da una persona que no sea su mamá. Si sigue rechazando el biberón, se le puede dar a cucharaditas o en vasito.

Si ya tiene más de seis meses, puedes aprovechar las horas que no estés con él para que le den otro tipo de alimentos de la alimentación complementaria.

Sobre la lactancia materna y el trabajo

Aunque no sea fácil conciliar la lactancia materna y el trabajo, no es imposible. Todo es cuestión de paciencia, práctica y entrenamiento. Es verdad que sacarse leche en el trabajo no es algo que guste, pero la decisión de no hacerlo también puede producirte agobio. Por lo tanto, debes pensar que lo haces lo mejor que puedes, siempre pensando en tu hijo. Hagas lo que hagas y decidas lo que decidas, estará bien; no merece la pena culparse ni fustigarse por eso.

Nadie dijo que ser mamá fuera fácil, pero es una experiencia maravillosa. Ten actitud y todo lo verás de otra forma. Al final, todos tenemos que adaptarnos a las distintas circunstancias que se nos presentan en la vida, así qué, ánimo, porque lo estás haciendo genial, mamá.

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