Claves para solucionar los conflictos de pareja

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez el 7 febrero, 2019
Mónica Heras Berigüete · 7 febrero, 2019
¿Sabes cómo solucionar los conflictos de pareja? No es fácil, pero de ello depende tu tranquilidad y la de tu familia. ¿Quieres saber algunos tips?

Cuando compartimos nuestra vida con alguien, tarde o temprano las discusiones aparecen, y es normal. Puntos de vista distintos, malos entendidos, los roces de la rutina diaria, el estrés que causan los problemas cotidianos… todo ello hace que en un momento dado las discrepancias puedan llevarnos a peleas y que sea necesario que os hagáis con las herramientas adecuadas para solucionar los conflictos de pareja.

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que, por norma general, solemos descargar la tensión acumulada con la persona con la que más confianza tenemos. De ahí que en ocasiones nuestra pareja pague el pato de la riña que te echó tu jefe por la mañana, del tráfico o de la tarde tan complicada que te dieron los niños. Por todo esto, lo primero que debes hacer para solucionar los conflictos de pareja es detenerte a pensar qué es lo que de verdad te tiene tan enfadado. No seas reactivo, para un poco antes de actuar, piensa.

Algunas claves para solucionar los conflictos de pareja

Espera… no hay prisa

No siempre es recomendable hablar de las cosas en el instante, y más cuando se trata de un conflicto constante en vuestras vidas. En esos momento somos más viscerales y es imposible que veamos la situación con perspectiva. Tampoco se trata de que lo ignores, pero sí puedes proponer un tiempo para relajarse y hablar cuando estéis más calmados.

La escucha activa

¿Has oído hablar de ella? No es más que aprender a escuchar. Parece fácil, ¿no? Pues no lo es. Resulta que cuando escuchamos a alguien, la mayoría de nosotros estamos pensando en qué contestar y más aún cuando hay una discusión de por medio. La escucha activa nos invita a centrar toda nuestra atención en la persona que está hablando, sin juicios, sin expectativa. Es algo que hemos de practicar a diario hasta lograr aplicarlo y también es especialmente valioso a la hora de hablar con nuestros hijos.Los conflictos de pareja se pueden solucionar mediante la escucha activa.

El respeto es lo primero

Pase lo que pase siempre evita el agredir o faltarle el respeto a tu pareja, tanto física (sobre todo) como verbalmente. Es fácil que las personas más temperamentales tiendan a explotar más fácilmente y que puedan decir cosas de las que luego se arrepientan argumentando que no quisieron decir eso, que fue el calentón. Pero lo cierto es que el daño ya está hecho y marcará una pauta que hará que, cada vez que haya un conflicto, se reaccione de esta forma.

Termina lo que empiezas

Si tenéis un problema, nunca te vayas en mitad de la discusión. Esto hace sentir a la otra persona que no te importa y afecta a su autoestima. Al contrario, recuérdale que quieres llegar a un acuerdo y que la relación te importa de veras.

Todos podemos equivocarnos

Sé humilde porque, aunque pienses que tú no has hecho nada para causar su enfado, cabe la posibilidad de que sí hayas podido herir sus sentimientos, o que algún comportamiento inconsciente le haya molestado. Una vez más, escucha y sé paciente.

No generalices

Cuando discutimos con alguien, ya sea nuestra pareja o no, tendemos a decir frases del tipo: “Tú siempre…” o “Tú nunca…” y esto, obviamente, no es cierto. Céntrate en el problema que tenéis delante sin asociarlo a otros momentos o a otras discusiones anteriores.

Hablar desde el yo

Otra de las claves importantes a la hora de solucionar los conflictos de pareja es hablar de lo que tú estás sintiendo. No eches la pelota a su tejado, deja los reproches, las acusaciones y apunta ese dedo hacia ti. La otra persona siempre estará más receptiva a escuchar lo que a ti te pasa y no a lo que supones que él o ella piensa o hace.Una pareja se abraza. Ambos parecen estar tristes.

“Cuando sucede esto, yo me siento así…”, es una frase adecuada para intentar explicarte sin entrar en el juicio a tu pareja. Además de que estás hablando desde tus sentimientos y necesidades, el otro puede comprender mejor lo que cierta actitud provoca en ti.

No pidas lo que no eres capaz de dar

Solemos pedir al otro demasiado sin pararnos a pensar qué es lo que nosotros estamos dando. Si exiges algo, tienes que estar dispuesto a dar lo mismo, de esta manera estarás construyendo una pareja en equidad.

Volcamos demasiado en nuestras parejas y queremos que cubran todas nuestras necesidades, y esto es un error muy grave y frecuente. Nadie es capaz de llenar los huecos de tus vacíos, solo tú mismo y esto a veces nos ocasiona frustración que terminamos pagando con nuestras parejas.

Las discusiones son normales, pero es importante encontrar una forma saludable de solucionar esos conflictos de pareja.