Autorregulación del aprendizaje según Richard Fenker

28 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
Existen múltiples estrategias que permiten la autorregulación del aprendizaje, como la que propone el psicólogo y profesor Richard Fenker.

La autorregulación del aprendizaje es la capacidad que cada persona tiene para gestionar, ajustar y dirigir las propias acciones, pensamientos, emociones y motivaciones con el fin de alcanzar determinados objetivos relacionados con el ámbito académico.

Pero, conseguir autorregular el propio aprendizaje es un proceso complejo que implica poner en práctica diferentes estrategias diseñadas para guiar la conducta a la hora de estudiar. Una de estas estrategias es la propuesta por el psicólogo americano Richard Fenker, de la cual vamos a hablar en las siguientes líneas.

“El aprendizaje es más efectivo cuando se trata de un proceso activo en lugar de pasivo”.

-Kurt Lewin-

Autorregulación del aprendizaje según Richard Fenker

El psicólogo y profesor Richard Fenker, un renombrado especialista en cursos de estrategias de aprendizaje, en su libro Cómo estudiar y aprender más y mejor en menos tiempo, describe diferentes métodos innovadores para mejorar el rendimiento a la hora de estudiar.

Chica adolescente en su cuarto estudiando aplicando una de las técnicas de autorregulación del aprendizaje.

Entre estos métodos se encuentra un programa para la autorregulación del aprendizaje. Dicho programa consiste en llevar a cabo tres sencillos pasos:

  1. Concretar un objetivo claro.
  2. Controlar los procesos de aprendizaje necesarios para lograr el objetivo establecido previamente.
  3. Decidir lo que se va a hacer en caso de que hay una distracción.

Así pues, a continuación, te explicamos con más detalle en qué consiste cada uno de estos pasos.

1. Concretar un objetivo claro

Al comenzar la sesión de estudio, es conveniente establecer un objetivo claro, concreto y a corto plazo, como hacer una serie de problemas de matemáticas, leer un tema del libro, aprender el vocabulario de un idioma, escribir un resumen, elaborar un esquema, entre otros.

Una vez se haya alcanzado este objetivo, si es necesario, se concretaría otro nuevo objetivo, pero siempre especificando la tarea que se va a realizar.

“Primer paso: tener un objetivo claro. Segundo paso: tener los recursos necesarios para lograr lo que deseas”.

-Aristóteles-

2. Controlar los procesos de aprendizaje necesarios para lograr el objetivo establecido

En este sentido, hay que intentar reconocer e identificar las señales que transmite el propio cuerpo, y prestar atención al estado de ánimo, las distracciones externas, la motivación, etc. Y, en especial, hay que tener cuidado con el síndrome de los ojos cristalinos, que consiste en leer de forma automática sin comprender el texto y no darse cuenta hasta que ha pasado un tiempo.

A esta evasión del estudio debido a alguna circunstancia, Richard Fenker lo denomina “punto Gotcha”, de manera que, cuando se llega a este punto, este psicólogo recomienda decir en alto la siguiente frase sonora y llamativa:

“¡Gotcha! Te estás saliendo del camino de nuevo. Vuelve otra vez al camino de la gloria”.

Así, se consigue volver a la tarea, y estar más cerca de cumplir con el objetivo que se ha establecido previamente.

Chica estudiando en el sofá aplicando las técnicas de autorregulación del aprendizaje.

3. Decidir lo que se va a hacer en caso de distracción para la autorregulación del aprendizaje

Muchas veces, para recuperar la concentración, no suele ser suficiente con pronunciar la frase que acabamos de citar, por lo que hay que emplear otras estrategias que permitan estar más activo en el estudio, como las siguientes:

  • Cambiar de técnica de estudio para aumentar la actividad en la adquisición de contenidos. Para ello, se puede
    • Subrayar.
    • Resumir.
    • Elaborar esquemas o mapas mentales.
    • Escribir en los márgenes.
    • Hacer diagramas de relaciones entre las diferentes partes del texto.
    • Hacer cuadros comparativos.
    • Repetir en voz alta o baja lo que se necesita aprender.
    • Hacer dibujos sobre el tema.
    • Formar asociaciones con imágenes.
    • Construir reglas mnemotécnicas.
    • Imaginar que se le explica la lección a otra persona.
  • Seleccionar otra tarea más apropiada para ese momento. En este sentido, se puede cambiar de asignatura a una que se adapte mejor al estado mental que se presenta en el momento.
  • Hacer un descanso breve, de máximo 10 minutos, para continuar después con la tarea propuesta. A veces, es necesario tomarse un respiro, relajarse y desconectar del estudio, para proseguir con más energía.

Como has podido ver, esta técnica de autorregulación del aprendizaje que propone Richard Fenker puede serles muy útil a tus hijos mientras están estudiando. ¿A qué esperas para enseñársela para conseguir que sean mucho más productivos en sus momentos de estudio?

  • Fenker, R. M., Mullins, R. y Pate, J. (1984). Cómo estudiar y aprender más y mejor en menos tiempo. Madrid: EDAF.