Asma materno en el embarazo

Mervis Romero · 15 abril, 2018
Cuando el asma no llega a controlarse, puede causar una disminución progresiva en la cantidad de oxigeno que circula en el torrente sanguíneo de la madre. Esta deficiencia puede causar daño considerable a tu bebé ya que él se nutre de ese oxígeno trasportado en tu sangre. Así que, el asma materno y embarazo ameritan atención.

El embarazo es una de las etapas más hermosas para la mujer, a pesar de ello, no está libre de riesgos. Los problemas de salud para ambos, tanto la madre como el bebé, pueden agravarse si no recibes ayuda médica. Por ello es importante tratar a tiempo el asma materno.

Y esta condición es más común de lo que se cree, ya que se calcula que, casi un 10% sufre esta afección como resultado de problemas respiratorios previos al embarazo, propios de la niñez. De allí que es importante que conozcas y aprendas a controlar el asma materno en el embarazo.

Síntomas de asma materno

En primer lugar, pueden aparecer episodios de dificultad respiratoria, sensación de ahogo o falta de aire. Por otra parte, se podría experimentar un silbido que se hace, progresivamente, más agudo, tos y presión en tu pecho.

El asma materno en el embarazo.

Consecuencias generales del asma materno

Recuerda que el asma es una enfermedad que llega a afectar tus vías respiratorias, que llega a inflamar esos canales y obstaculizar el flujo de aire, tanto para inhalar como para exhalar.

Si el asma no llega a controlarse durante la gestación, desencadenará deficiencias que pondrán en peligro la vida de la madre y su bebé. El asma materno es una cuestión que amerita atención médica, control y tratamiento.

Consecuencias para la madre

Si llegases a ignorar los síntomas del asma, podrías llegar a sufrir un ataque o deficiencia muy grande para respirar, y el riesgo de que se presente una peor condición en tu salud será mucho mayor. Por ejemplo, la madre podría sufrir de un parto prematuro, insuficiencia respiratoria y preeclapsia, ameritando asistencia médica inmediata.

Consecuencias para el bebé

Los niveles de oxígeno en la sangre de la madre pueden bajar a tal punto que vean comprometida seriamente la vida del bebé. Por lo que su salud inmediata y a futuro se verá afectada.

Por tanto, los riesgos para él bebé no deben minimizarse, ya que podría sufrir de muerte súbita o perinatal, retraso en el proceso de crecimiento, un nacimiento prematuro o bajo peso.

Ahora bien, si el asma materno y embarazo logran controlarse y no entras en crisis, las consecuencias para tu bebé se reducirán considerablemente.

Por eso, será importante que tú misma aprendas a diferenciar los cambios en tu cuerpo e identificar los síntomas del asma materno. Debes tener en cuenta que,  las molestias no siempre son un síntoma. En este sentido, no olvides que, puedes experimentar molestias debido al peso de tu bebé y la presión ejercida sobre otros órganos, lo cual podría dificultar un poco tu respiración en algunas posiciones, en especial al acostarte.

4 consejos para la madre con asma materno

Es probable que la condición de la madre se deba a un factor hereditario. Por eso, será prudente que tomes medidas que te permitan prevenir desarrollar estos episodios durante la gestación. Por ejemplo:

  1. Evita exponerte a ambientes degradados, los cuales pudiesen desencadenar un ataque de asma.
  2. Practica algún ejercicio físico que regule y optimice la respiración. Y a pesar de que el ejercicio es beneficioso, debes consultar con tu obstetra para que te indique cuáles son apropiados para ti, debido a que determinados tipos de ejercicios podrían producirte asma.
  3. Toma los medicamentos prescritos por tu médico.
  4. Debes realizarte controles, tales como la espirometría para chequear la capacidad pulmonar.

Tratamiento para el asma materno

El asma materno en el embarazo.

Tu meta como madre debe ser garantizar lo mejor posible la salud de tu bebé. Por eso, será vital que logres un patrón de vida que te permita pasar tu periodo de gestación de manera exitosa. Para ello, existen algunas técnicas aplicadas:

  • Terapias de relajación y respiración. Eficaces para lograr que tu capacidad pulmonar se mantenga en un rango normal o lo más cerca posible.
  • Aprender a relajarse para controlar los síntomas de un ataque de asma.
  • Evita exacerbaciones o ajetreos innecesarios en tus actividades habituales.

Si consideras que tu asma materno y embarazo lo ameritan, debes controlarte con profesionales en el área tales como alergólogos, inmunólogos, y que estos mantengan informados a tu obstetra.

Y recuerda que lo más importante será controlar los factores que son un detonante del asma. Por ejemplo, fuertes olores, humos, polen, pelos de mascotas en suspensión. Además, debes mantener tus medicamentos a la mano.

La etapa del embarazo puede ser muy placentera, no obstante, siempre habrá desafíos, y uno de ellos podría ser el asma materna. Si eres asmática, es normal que te preocupes, pero si sigues los consejos, esta condición no tiene por qué representar un riesgo mayor para ti y tu bebé.