4 claves para una conciliación inteligente

Si no aprendes a sobrellevar las cargas del trabajo y la vida familiar, tu salud y tu rendimiento se verán comprometidos. Aplica una conciliación inteligente y organiza tu vida con estos consejos.

Sin lugar a dudas, llevar una conciliación inteligente entre familia y trabajo es un desafío sumamente complicado. No obstante, hay muchas personas que lo han afrontado por muchos años y han tenido éxito. Repasamos algunas claves para atravesar este proceso de la mejor manera y con resultados favorables.

Lamentablemente para muchos, el día tiene tan solo 24 horas. Esta obviedad, sumada a la limitación de la energía que una persona puede emplear para sus actividades durante un día, hacen que la conciliación inteligente sea casi una necesidad.

Optimizar recursos y horarios y asumir responsabilidades en cada ámbito es una tarea que muchísimos padres de todo el mundo afrontan.

Quienes todavía no lo hacen, se preguntan si es un proceso viable o si se trata de una lucha en vano que acaba por consumir las energías sin ofrecer resultados positivos.

A continuación, nos detendremos en algunos aspectos importantes que deberíamos considerar para llevar adelante una vida equilibrada y ordenada.

La importancia de la conciliación

La conciliación implica el derecho de mujeres y hombres a tener un trabajo que permita también la planificación y formación de una familia.

No deben existir diferencias entre géneros; todos han de hacer valer su derecho al esparcimiento, desarrollo personal y profesional y al cumplimiento de objetivos individuales.

En un contexto en el que las mujeres han conquistado derechos por los que lucharon durante décadas —remuneración y descanso igualitario, por ejemplo— esto es fundamental. El deseo de formar una familia y las obligaciones que esto conlleva no deben ir en detrimento de la carrera laboral.

La conciliación inteligente no es un proceso que dependa exclusivamente de la madre trabajadora.

4 claves para una conciliación inteligente

1. La organización, piedra angular de todo

Si vamos por la vida viviendo el día a día y sin llevar un registro de las cosas que tenemos que hacer o preparar, seguramente nos saltearemos muchas tareas o eventos importantes.

Aunque pienses que algo es tan relevante que de ninguna manera lo olvidarías, lo mejor es dejarlo por escrito y cerciorarte que lo tengas presente.

Entonces, si en la semana debes hacer compras específicas para un evento como un cumpleaños, si tienes una reunión en el colegio o si debes hacer un informe para tu trabajo, anótalo en tu agenda. Así, además, podrás ser más consciente del tiempo libre del que dispondrás y podrás sacarle el provecho que pretendes.

Pruébalo: notarás que vivirás más tranquila, al saber que nada escapa a tu memoria. La incertidumbre y la horrible sensación constante de que estás pasando algo por alto serán cosa del pasado.

La conciliación inteligente implica dividir tareas y tiempos eficientemente.

2. Déjate ayudar

Los superhéroes no existen. Si pretendes ocuparte de todo en el ámbito familiar y en el laboral, acabarás sobrecargándote y perjudicando tu salud sin necesidad. No quieras hacer todo tú sola.

La conciliación inteligente requiere que sepas delegar tareas. En todo caso, resérvate aquellas específicas que no estarías tranquila de no hacerlas por ti misma.

Tanto en casa como en la oficina, estás rodeada de gente confiable, en mayor o menor medida. Esta es una herramienta que debes usar a tu favor.

¿En quiénes apoyarte? Divide las tareas con tu pareja y tus hijos en casa, cuando llegue el momento en que esto sea posible.

En el trabajo, organízate con tus pares y, si los tienes, asigna responsabilidades a tus dirigidos. Así, además, ayudarás a su maduración profesional y fortalecerás su autoestima por demostrarles confianza.

“La conciliación implica el derecho a tener un trabajo que permita también la formación de una familia”

3. Primero lo primero

Un buen ejercicio para complementar el punto 1 de esta lista es establecer prioridades entre las tareas a realizar. Asegúrate de ocuparte antes de las más importantes, como una reunión escolar o de trabajo.

Si no, empieza por las más urgentes, como pasar a comprar medicamentos o comida, hablando del plano familiar. Luego, combínalo con el ítem 2 de esta enumeración: divide las tareas ‘secundarias’ para el tiempo que te sobra y para las personas que te rodean.

Como ves, la conciliación inteligente es un procedimiento práctico e ingenioso; todas las técnicas son útiles y combinables.

La falta de conciliación inteligente acaba por consumir las energías y la salud de muchas personas.

4.- Busca la felicidad

Algo que siempre debes tener en claro es que tu bienestar y el de tu familia son lo primero. Ningún trabajo, dinero ni premio valen lo que tu salud y la de tus hijos.

Por lo tanto, trata de cumplir con tus obligaciones pero sin que esto signifique un perjuicio para otros. Tampoco debe implicar una pérdida irremediable, sea de tiempo o de afecto. Lo primero, sin excepción, son las personas.

En última instancia, es pertinente aclarar que la conciliación inteligente no es un proceso que dependa exclusivamente de la madre trabajadora.

También deben contribuir a ella los propios miembros de la familia, los administrativos de la empresa y los entes públicos, legislando y controlando que los derechos de las mujeres se cumplan.

Por lo tanto, no dudes en hacerlos valer cuando consideres que eso no ocurre. Las responsabilidades son las mismas para madres y padres; la conciliación familiar y laboral es algo a lo que todos pueden y deben acceder.

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