Tres enemigos del bebé: aftas, muguet y estomatitis herpética

Gladys · 8 diciembre, 2016

La boca del bebé es una zona muy susceptible a los virus y las bacterias, sobre todo, porque su sistema inmunológico no se ha desarrollado por completo. Sin embargo, si hay algo que no vamos a poder evitar es que se lleven objetos a sus labios para conocer sus características, lo cual aumenta el riesgo de aparición de las aftas, muguet y estomatitis herpética.

Cuando cualquiera de estas enfermedades bucales aparece en un niño son fáciles de evidenciar, tanto por las manifestaciones que generan en la piel, como por las molestias que empiezan a sentir.

Indudablemente, ante estos escenarios, la solución más efectiva es consultar de inmediato al pediatra.

Los niños descubren lo que hay en su entorno al llevarse objetos a la boca

Ahora bien, aunque hay situaciones que van a ser muy difíciles de evadir, existen otras que sí y son bastante peligrosas para nuestros pequeñitos, por ejemplo, darle besos en la boca. Sabemos que darles demostraciones de amor es algo inevitable y que nos encantaría hacer durante todo el día, pero esto los expone a una increíble cantidad de gérmenes.

En este sentido, la prevención juega un papel muy importante en la etapa del crecimiento. Así que no te sientas cohibida de pedirles a las demás personas que no lo hagan, porque se trata de la salud de tu hijo. Explícales con cariño lo delicado que es tener ese tipo de gestos e invítalos a que tengan otros gestos.

 Qué es el Aftas

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A pesar de que el  aftas, muguet y la estomatitis herpética tienden a confundirse, estos trastornos tienen un concepto propio, sus síntomas y un tratamiento especializado. Veamos de qué se trata cada una:

  • Aftas: son lesiones muy pequeñas que aparecen en el interior de la boca, extendiéndose por las paredes, la lengua y hasta la garganta. Los niños se ponen muy irritables porque son dolorosas y les cuesta tragar con tranquilidad. A veces, les da fiebre dolores musculares y malestar general.

La aparición de estas llagas se debe a diferentes factores como el estrés emocional, cambios hormonales, alergias a ciertos alimentos o falta de vitaminas y minerales en la alimentación.

Qué es el Muguet

Para reconocerlas, tienes que ver si son de color blanco o amarillento, rodeada por un color rojo intenso.

 es una infección generada por una bacteria llamada Candida albicans, que se encuentra en el ambiente o la piel. Los chiquitines menores de un año son susceptibles a esta enfermedad, incluso, al momento de pasar por el canal vaginal, durante el parto.

Los bebés que nacen por parto natural tienen mayor riesgo de contagio del muguet

Son fáciles de identificar porque su aspecto es como un algodoncillo, Al principio, se extiende sobre la superficie de la lengua y el interior de las mejillas; pero, si no se atienden con rapidez, pueden llegar hasta el esófago, los intestinos y los genitales.

Qué es la Estomatitis Herpética

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Es una infección causada por el herpes oral o virus del herpes simple (VHS), que se propaga con facilidad de un bebé a otro. Cuando aparece por primera vez, no provoca la llamada fiebre en el labio, pero genera los síntomas de una infección generalizada.  

El organismo de nuestro pequeñito podrá defenderse solo, mejorando entre los siete y diez días. Pero, lo más aconsejable es que le pidas ayuda al médico para que le ponga un tratamiento que le permita curarse pronto.

Si observas que tu hijo presenta con frecuencia una de estas enfermedades, habla con el doctor. Recuerda que atender con tiempo una molestia puede evitar que una molestia se convierta en algo más delicado.

Recomendaciones para proteger a tu bebé

Tu bebé está ansioso por descubrir el mundo, por eso suele introducirse los objetos a su boca. Como padres, de pronto quisiéramos que hubiese otro método, pero así de hermosa es la naturaleza y tenemos que adaptarnos.

Por lo tanto, te daremos algunos consejos para reducir los riesgos de contagio de enfermedades como las aftas, muguet y estomatitis herpética:

  • En primer lugar, mantén limpio tu hogar siempre. Aprovecha algún momento libre y haz una limpieza profunda de los espacios en los que más permanece tu retoñito.
  • Los niños se ven tentados a agarrar las llaves por su sonido, pero ni se te ocurra dárselas. No olvides cada uno de los lugares en que las pusiste, antes de que llegara a sus manitos.
  • Esteriliza sus biberones, el chupete y los juguetes que alivian sus encías.

No es fácil cuidar bien a un bebé, pero no te desanimes… Mantente alerta a los posibles riesgos y confía en tu instinto de madre para protegerlos de esos enemigos que no están a simple vista.