Cómo tratar a un niño con diabetes

Adrianazul · 28 noviembre, 2015

Cada año se diagnostican alrededor de 1.100 casos nuevos de diabetes en niños, y aunque se desconocen las causas de la aparición de la enfermedad, los datos de la OMS muestran que la incidencia se ha duplicado en los últimos 20 años.


Para tratar a los niños con diabetes, algunos expertos apuestan por mejorar la atención, habilitar consultas especializadas y facilitar un servicio de enfermería en los colegios.

Ten en cuenta que los niños, por lo general, son diágnosticados con diabetes a temprana edad y por eso viven durante más años con la enfermedad, lo cual los coloca en riesgo de padecer cardiopatías o problemas oftalmológicos.

Qué es la diabetes

La diabetes, según publica la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.
La frecuencia de la diabetes está aumentando en todo el mundo, y los estudios muestran que también crece el riesgo de que la padezcan los niños, sobre todo los obesos.
Con el paso del tiempo, la diabetes puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los riñones y los nervios, hasta causar la aparición de problemas crónicos y provocar una muerte prematura.

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Tipos de diabetes

El 90% de los niños padece de diabetes tipo uno, a causa de un déficit de producción de insulina, explica el libro Lo que debes saber sobre la diabetes en edad peadiátrica, redactado por especialistas de la Sociedad de Endocrinología Pediátrica de la Sociedad Española de Pediatría.

La diabetes de tipo 1 también es denominada diabetes insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia. Aparece cuando el páncreas no es capaz de producir una cantidad suficiente de insulina, la hormona que regula la presencia de azúcar en la sangre.

Aunque se ignora la causa de esta enfermedad parece que se trata de una mezcla de factores genéticos y ambientales, aunque es necesario saber que en muchos países se está constatando un aumento del diagnóstico de casos de diabetes de tipo 1, en particular entre los niños más jóvenes.

Existe además la diabetes de tipo 2 que es denominada diabetes no insulinodependiente, o de inicio en la edad adulta, la cual se produce cuando el organismo es incapaz de utilizar eficazmente la insulina que sintetiza.
Esta enfermedad es a menudo prevenible, puede ser consecuencia del sobrepeso y de la falta de actividad física, y a veces de una predisposición genética.

Recientemente, según indica la OMS, se ha constatado un aumento del número de casos notificados de diabetes de tipo 2 entre los niños y los adolescentes, hasta el punto de que en algunas partes del mundo la diabetes de tipo 2 es el que más abunda entre los niños.

Existe un sentimiento generalizado de que el aumento mundial de la obesidad y de la inactividad física en la infancia está desempeñando un papel decisivo en ello.

Alimentarse de modo sano y adoptar unos hábitos de vida saludables constituyen una fuerte defensa frente a la enfermedad.

Lo que necesitan saber los padres

Un artículo de la clínica diabetológica explica que como responsable del cuidado de tu hijo, tu primer objetivo es contar con los siguientes conocimientos básicos:

  •  Aplicación de inyecciones de insulina, cómo llenar una jeringuilla y aplicar la insulina.
  •  Hipoglucemia, cómo reconocer, tratar y prevenir la disminución de los niveles de azúcar sanguíneo.
  •  Hiperglucemia, cómo reconocer, tratar y prevenir el incremento de los niveles de azúcar sanguíneo.
  •  Vigilancia, cómo vigilar los niveles de azúcar sanguíneo de su hijo y las acetonas en orina.
  •  Nutrición, qué clase de alimentos preparar, cuánto ofrecerle y cuándo.
  •  Ejercicio, cómo ajustar la dosis de insulina y la ingestión de alimentos en los momentos en que su hijo realice alguna actividad física.
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El niño con diabetes

Los niños que padecen de diábetes deben llevar entre sus cosas, sobre todo en el morral de la escuela, un estuche con un glucómetro, el cual les sirve para hacer las mediciones de glucosa, un zumo por si tiene algún episodio de hipoglucemia, varias galletas y, fundamental, la insulina.

La mayoría de los niños con diábetes requiere de supervisión de sus padres y ciudadores a la hora de suministrarse la insulina, este es un proceso que irá aprendiendo poco a poco.

Esta rutina suele ser dura al principio, pero no te desanimes cuando los niveles de glucosa en la sangre están bien controlados, tu hijo puede hacer lo que cualquier otro niño.

Si la salud de hijo está bien controlada podrá pasear en bicicleta, practicar deportes, nadar, bailar, tener citas, crecer, casarse, tiener hijos, envejecer, tiener nietos – al igual que todos los demás.

Por el momento, tú y tu familia van a aprender a comer saludable y equilibradamente, a hacer ejercicio, monitorear los niveles de glucosa en la sangre, ajustar la dosis de insulina, ayudar al médico y educador en diabetes.

Piensa en que con este cambio de estilo de vida, también puede mejorar la salud de toda la familia.