Cómo sobrevivir a una mudanza con niños

Zuleyvic Adriana Cuicas·
13 Mayo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicopedagoga María José Roldán al
27 Enero, 2020
Si los niños notan que el caos y el desorden reinan en el proceso de mudanza, les resultará complicado llevar esta transición.

Todos los niños son diferentes y cuando se trata de una mudanza, cada uno sentirá un abanico de emociones diferentes. No es algo sencillo ni mucho menos, pero si eres padre o madre y debes mudarte con niños, te vamos a indicar algunas estrategas que te vendrán muy bien para sobrevivir a una mudanza con niños.

Si hay algo que siempre nos encontramos en los procesos de mudanza –con niños o no– es el estrés. Cuando este proceso comienza, es natural que todos los integrantes de una familia quieran llevarse sus cosas bien guardadas sin olvidarse nada. También es imprescindible despedirse de los amigos y familiares que dejan atrás. Se cierra una etapa para comenzar otra nueva.

Lo más importante es que la mudanza se haga de forma bien planificada, haciendo a los niños partícipes del proceso para que todos estén tranquilos y los pequeños se adapten mejor a los cambios que supone realizar una mudanza. 

La energía que proyecten los padres en este proceso también es crucial. La tranquilidad que los niños vean en los adultos al momento de afrontar el proceso de mudanza, les afectará de manera muy positiva. Las emociones de sus padres también le pueden afectar negativamente en el caso que se dejen llevar por las emociones más intensas y sin tener control sobre ellas.

La mudanza con niños: la importancia de ser sinceros

Es necesario que cuando se trata de una mudanza, seas sincero con tus hijos sobre a dónde vais, por qué y cuál es el proceso a seguir. También resultará necesario que pongas énfasis en los aspectos positivos que tiene la mudanza y todo lo bueno que os encontraréis en el nuevo hogar. Los niños se dejarán llevar por tus emociones, por lo que si son positivas se sentirán en calma.

Si tus hijos tienen dudas sobre cualquier aspecto de la mudanza o de su nuevo hogar, es imprescindible que tengas una actitud honesta y le expliques, según su entendimiento y su edad, aquellos aspectos que le generan inquietud. Así, viendo en ti sinceridad y cercanía emocional el proceso será mucho más sencillo para todos.

Siempre es bueno explicarle las cosas al niño de forma sencilla. Decirles la verdad es lo mejor, así evitarás que se aferren a falsas expectativas. Algunos padres comenten el error de engañar a sus hijos pintándole una realidad que después resultará falsa. Esto solo generará frustración sentimiento de engaño en los niños, algo que sin duda generará desconfianza.

Algunos ejemplos de frases que utilizan los padres para engañar a sus hijos pueden ser:

  • ¡Nos vamos de vacaciones y ya volvemos!
  • ¡Existen muchos animales y parques a donde vamos! ¡
  • Todas las semanas visitaremos a tus amigos!

Si esta idea cruza tu mente, descártala sin pesarlo dos veces, pues el daño emocional que se le hace a un niño con esto es profundo. Es posible que estas “mentiras” se digan con la mejor intención del mundo, pero solo generará resentimiento y dolor en el pequeño y sensible corazón del menor.

Mudanza con niños.

Explica las cosas paso a paso

Si en realidad quieres ayudar a tu hijo con el proceso de mudanza, cuéntale toda la verdad del acontecimiento familiar. No desaproveches la oportunidad de reforzar todas las virtudes y bondades del nuevo lugar, estados o país a donde os mudáis, esto te ayudará hacerle ver con buenos ojos el proceso de mudanza.

Puedes contarle por partes todo lo que ocurrirá en los próximos días. Hazle un paso a paso, si es necesario puedes planificar todo con una agenda u horario para poner en la nevera y que todos lo vean. Comienza por decirle todo lo bueno del nuevo lugar que le espera, puedes hacer una lista de los atributos de la nueva casa o apartamento o mostrarle fotos en la red.

También le puedes hacer ver que esto es una buena oportunidad de crecimiento y desarrollo tanto para él como para la familia, en la cual todos tendrán que aprender incluso hasta nuevas costumbres. Sí, como familia, van a estar expuestos a una nueva cultura, dile que esta es una oportunidad para que viva y aprenda cosas sobre un nuevo lugar.

Cuéntale que posiblemente estará expuesto a nuevas y emocionantes tradiciones culturales, maneras diferentes e interesantes de la ver la vida, entre muchas otras cosas buenas para él. Sentirá que crece emocionalmente y también personalmente, ¡y esto siempre es bueno! Un nuevo comienzo siempre son nuevas oportunidades.

Convierte la mudanza con niños en un evento familiar

Si el niño siente que es parte de los planes, nota que es tomado en cuenta y que forma parte de un equipo de trabajo con un fin común, estará mucho más dispuesto a colaborar y poner todo de su parte para completar este importante evento familiar con éxito.

Nada mejor que sentirse contagiado de la buena energía que transmite una dinámica en equipo que rinde frutos. Si el niño nota que el compromiso de mudanza se desarrolla de forma fluida y divertida, como un evento que ha sido previamente planificado, será siempre un buen aliado.

Recuerda llevar todo el proceso en calma y explicarle lo mejor que puedas a tu hijo qué ocurrirá en los próximos días. No importa la edad que tenga ni el lugar a donde os vayáis a mudar, lo importante es que él sepa lo que está pasando en cada momento y que sea partícipe del proceso. Seguramente lo entenderá a su ritmo. Responde a todas sus preguntas y acompáñalo a asimilar el cambio con buena energía y actitud. Esto marcará  la diferencia… a mejor.

Imagen cortesía de: MudanVal