Qué sienten los niños cuando se enfadan

Adrianazul · 29 septiembre, 2015

Un niño enfadado, desde el concepto del doctor William Sears, se maneja desde su confusión interna.  “En su interior siente que algo importante falla. Este vacío probablemente se revela como cólera hacia él mismo y sus padres. Es una emoción que si no se controla adecuadamente puede perjudicar su desarrollo”. ¿Qué sienten los niños cuando se enfadan? Vacío y que algo importante falla.

El pediatra estadounidense William Sears, quien ha acuñado el término de Crianza con Apego, explica que los niños desvinculados de sus padres son más propensos a enfadarse.

Y que aunque los niños “apegados” también se encolerizan, estos aprenden a controlar sus emociones, sobre todo a manejar la ira de modo que este sentimiento no forme parte de su personalidad.

Los padres unidos a sus hijos conocen bien los sentimientos del niño, por lo que tienen menos probabilidades de crear situaciones que provoquen ira en ellos mismos y sus hijos.

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¿Cómo controlar la situación? Linda Lantieri, experta en aprendizaje social y emocional, aconseja a los padres ayudar a los niños a entrenar su mente voluntariamente. Esto se logra con prácticas milenarias como la meditación.

Cómo influye la ira

Las emociones negativas tienen la capacidad de interferir en nuestra mente, en ocasiones no permiten que retengamos o procesemos información, por lo cual tienen un impacto en el proceso de aprendizaje, explica Mark Greenberg, psicólogo del Penn State’s College de Salud.

El estadounidense afirma que cuando alguien es agresivo y no presta atención, a menudo, no obtiene muy buenos resultados en lectura o matemáticas. Por fortuna, este tipo de conductas se pueden canalizar de una manera que quizá te parezca increíble: La meditación.

Este psicólogo ha trabajado con niños de 3 o 4 años de edad, a los que ha ayudado a calmarse cuando se alteran, incluso a conocer sus sentimientos, saber cuándo están disgustados y desarrollar una sensación de autoconciencia. Aquí nos cuenta cómo lo hace.

La tortuguita que controla sus emociones

El grupo de personas que trabaja con Mark Greenberg le cuentan a los niños en esas edad una historia sobre una pequeña tortuga que tiene muchísimos problemas para llevarse bien con sus amigos.

Esta tortuga es indisciplinada en clase, y a veces se pone muy nerviosa por algo que le dice su madre o su profesor. Pero aprende a meterse dentro de su caparazón y a respirar profundamente y calmarse.

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“Utilizamos la metáfora de la tortuga y, cuando los niños se alteran, les decimos  que están empezando a descontrolarse y que tal vez es un buen momento de hacer la tortuga”, dice el experto, quien fue entrevistado para el programa Redes de Eduardo Punset.

“Ser como la tortuga”, ahonda el estadounidense, “significa cruzar los brazos y respirar profundamente, y que luego diga cómo se siente”.

De esta manera, enseñan a los niños aspectos sobre el cuerpo y sobre cómo pueden utilizarlo junto con la respiración para aprender a calmarse.

Estos científicos han demostrado mediante una serie de estudios aleatorios, hechos durante 30 años, en Estados Unidos, Suiza, Países Bajos y varios lugares que, cuando se les enseña a los niños estas habilidades para calmarse, cómo identificar sus sentimientos, y también cómo hablar adecuadamente sobre cómo se sienten, mejoran de un modo natural sus habilidades para relacionarse con los demás, y sus habilidades académicas. Es decir, aprenden a controlar sus emociones.

“El cerebro no es más que uno, no hay un cerebro emocional y un cerebro cognitivo, y cuando la capacidad de prestar atención, calmarse y hablar eficazmente de los sentimientos se combinan en el desarrollo de un niño, todo funciona mejor”, conceptúa el psicólogo.

Técnica de meditación para niños

Puedes empezar a meditar con tu hijo en casa. Sentados en el piso, con las piernas cruzadas y la espalda recta, -como la postura del indio o de la flor de loto-. Estando así intenta que ambos se concentren sólo en la respiración.

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Puedes probar guiándolo así: Inspira, mantén el aire en tus pulmones, y exhala lentamente. Esa es una buena alternativa para empezar, también puedes usar meditaciones guiadas para niños que puedes encontrar fácilmente en Youtube. ¡ La meditación funciona, está científicamente comprobado!