¿Sabes qué hacer para que los niños no mientan?

Mentir está mal y los hijos deben tenerlo claro. Saber qué se puede hacer para evitar ese tipo de comportamiento es crucial para mejorar la comunicación.
¿Sabes qué hacer para que los niños no mientan?

Última actualización: 06 julio, 2022

¿Cómo recuperar la confianza en los hijos después de sus equivocaciones? Durante la niñez y la adolescencia las mentiras pueden llegar a causar problemas que debilitan a su paso la relación familiar. Sin embargo, existen algunos consejos que pueden ser de gran ayuda para que los niños no mientan. Sigue leyendo y descúbrelos.

Cuando se descubre que los niños mienten es muy importante la forma en la que reaccionamos y cómo les hacemos caer en cuenta de sus errores. Debido a que, cuando se actúa impulsivamente, pueden llegarse a decir palabras hirientes que terminan dejando huella en los pequeños. Lo que genera que sigan mintiendo para evitar malestares en sus padres.



Si quieres que los niños no mientan ten empatía y respeto

Existen diversos factores que motivan a los niños a mentir. Los pequeños necesitan de la aprobación de otras personas y cuando cometen un error temen perder ese consentimiento. Lo que los empuja a no afrontar las fallas y encubrir sus actos bajo una excusa o mentira. Algo que debe corregirse cuanto antes.

Inculca mediante el ejemplo que las mentiras están mal y siempre debe decirse la verdad.

A partir de los cuatro años los niños ya están en la capacidad de comprender la diferencia entre verdad y mentira. Por lo que cultivar valores como la honestidad y la sinceridad desde la niñez a través del ejemplo, la empatía, el respeto y el amor maternal es de gran beneficio para los niños.

Estas son algunas posibles razones por las que los niños mienten:

  • No les gusta cómo reaccionan sus papás ante sus travesuras.
  • Prefieren decir una mentira para ocultar las fallas.
  • Quieren ser el centro de atención con historias falsas.
  • Para evitar la decepción de sus padres o sus amigos.
  • Con el fin de evitar castigos inminentes.
  • No saben reconocer sus errores.

5 consejos para que los niños no mientan

Cuando se brinda un ambiente de confianza y seguridad en el hogar es más probable que los hijos se acerquen a sus padres en busca de ayuda cuando se equivocan, en lugar de decir mentiras que solo atraen más engaños.

Pero si los padres son permisivos y no ponen de su parte para intentar que sus hijos no mientan, puede que se convierta en un mecanismo que sigan utilizando para evadir sus responsabilidades y sus actos.

Los siguientes son algunos consejos para que los niños no mientan.

1. Reacciona con calma y respeto

Sí, las mentiras de los hijos pueden llegar a ser muy decepcionantes. Sin embargo, recuerda que todos estamos en la vida para aprender y es obligación de los padres acompañar a sus niños cuando se equivocan.

Los niños necesitan comprender que mentir está mal. Sin embargo, todo radica en la manera en la que los padres brindan las enseñanzas para que puedan aplicarlas.

Por eso mantén la calma y evita los castigos. Mejor aprovecha para emplear la situación como un medio de enseñanza en donde fomentes el valor de la honestidad.

2. Fomenta el respeto y no lo etiquetes

Los niños no mienten porque quieran. En una gran mayoría de los casos lo hacen por temor o preocupación por lo que pueda suceder después.

Así que procura ser más empático y evita las etiquetas a toda costa. De nada sirve decirle a tu hijo mentiroso, mejor pregúntale qué le está haciendo sentir mal y cómo puede solucionarlo.

3. Aprecia que te digan la verdad

Cuando los niños reconocen sus mentiras puede que la verdad sea difícil de escuchar. No obstante, debes valorar que los niños acepten sus errores, ya que requiere de mucho esfuerzo contar la verdad en algunas ocasiones.

Mantén la calma y dile mucho que aprecias su sinceridad y que ahora necesitan centrarse en solucionar el problema.

4. Sé un ejemplo para tus hijos

Los padres son el principal ejemplo para seguir de sus hijos. Lo que hace que los niños copien todas sus conductas, tanto buenas como malas.

No se puede pretender tener un hijo sincero cuando observa diariamente cómo su papá miente sin importarle los sentimientos de los demás. La educación en valores comienza en casa, así que procura ser un buen ejemplo.



5. Brinda un amor incondicional

El hecho de que los hijos lleguen a mentir en alguna ocasión no significa que pierdan de inmediato el amor de mamá. Diles a los niños que los quieres y que pueden confiar en ti para ayudarlos a solucionar sus problemas. Brinda un ambiente familiar de confianza para que no haya cabida a las mentiras en tu hogar.

Para que los niños no mientan sé un buen ejemplo

Criar a los niños de manera positiva es pensar en su desarrollo emocional. Por eso, cuando los pequeños mientan, procura mantener la calma y enseñarles de manera asertiva por qué nunca deberían hacerlo.

Por último, recuerda que eres el principal ejemplo de tu hijo. Si quieres que tu niño sea un adulto sincero en el futuro, sé un buen modelo y valora al máximo la honestidad.

Te podría interesar...
5 mentiras que no debemos decir a nuestros hijos
Eres Mamá
Leerlo en Eres Mamá
5 mentiras que no debemos decir a nuestros hijos

Mentir a nuestros hijos puede ser muy dañino. En este artículo vamos a ver las mentiras que no debemos decir a nuestros hijos.



  • Popliger, M., Talwar, V., & Crossman, A. (2011). Predictors of children’s prosocial lie-telling: Motivation, socialization variables, and moral understanding. Journal of Experimental Child Psychology, 110(3), 373–392. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jecp.2011.05.003
  • Sotillo, M., & Rivière, Á. (2001). Cuando los niños usan las palabras para engañar: la mentira como instrumento al servicio del desarrollo de las habilidades de inferencia mentalista. Infancia y aprendizaje24(3), 291-305. https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1174/021037001316949239
  • Talwar, V., Arruda, C., & Yachison, S. (2015). The effects of punishment and appeals for honesty on children’s truth-telling behavior. Journal of Experimental Child Psychology, 130, 209–217. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jecp.2014.09.011