Recomendaciones nutricionales para la mujer lactante

25 mayo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Cristina Domínguez Queijo
En este artículo proponemos algunas recomendaciones nutricionales para una correcta lactancia materna.

¿Quieres conocer las recomendaciones nutricionales durante la lactancia? Pues te aconsejamos que leas atentamente el siguiente artículo.

La lactancia, junto con el embarazo, es un periodo en el cual tienen lugar una serie de cambios fisiológicos, emocionales y ambientales. Estos cambios o alteraciones requieren llevar a cabo ciertos ajustes en la alimentación.

El fin es permitir un correcto desarrollo del bebé y que la madre mantenga un estado óptimo salud. Es por ello que las recomendaciones nutricionales durante la lactancia difieren en algunos aspectos de las que se dan en otras etapas de la vida de la mujer.

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Uno de los grandes motivos para elegir la lactancia materna como modo de alimentación del recién nacido es el impacto positivo que esta tiene sobre la salud tanto del bebé como de la madre.

Entre los múltiples beneficios que la leche materna aporta al bebé, cabe resaltar la protección frente a la incidencia de ciertas patologías a largo plazo, como las enfermedades autoinmunes, la diabetes mellitus o la obesidad. El menor riesgo de infecciones, dadas las perfectas condiciones de higiene en las que se encuentra la leche materna, o la protección psicológica.Recomendaciones nutricionales para la mujer lactante.

En cuando a la madre, la lactancia se relaciona con menor riesgo de padecer algunas enfermedades como la diabetes mellitus tipo ll, el cáncer de mama y el cáncer de ovario. También se asocia con un riesgo menor de padecer depresión  y hemorragias uterinas posparto, y con una mejor recuperación del peso corporal y la silueta.

Además, hay que destacar que la leche está adaptada a las necesidades nutricionales del bebé en cada momento de su desarrollo.

Por estos motivos, salvo que haya alguna contraindicación médica, los expertos de diferentes organizaciones, como la OMS, recomiendan que se amamante de forma exclusiva hasta los 6 meses, “con el fin de ofrecer a sus hijos un crecimiento, desarrollo y salud óptimos”. Asimismo, recomiendan continuar con la lactancia materna junto con la alimentación complementaria hasta los 2 años de edad.

Recomendaciones nutricionales

Dado que la producción de la leche supone un coste de energía y de nutrientes, es importante que los aportemos mediante la dieta para evitar que estos se cubran totalmente a expensas de las reservas de la madre. Para garantizar una correcta nutrición debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Aporte calórico suficiente. Si hablamos en términos de energía, para una correcta producción de leche deberemos aumentar, de media, unas 500 Kilocalorías al día, y estas deben provenir de alimentos saludables.
  • Aumentar el aporte de hierro. Para ello, es preciso incluir en la dieta alimentos ricos en este oligoelemento, como la carne, el pescado, los huevos y las legumbres. Además, para mejorar su absorción, se deben incluir alimentos con alto contenido en vitamina C, como el pimiento, el brécol, el kiwi, los cítricos…
  • Aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal, potenciando el consumo de frutas y verduras crudas y de temporada.Este grupo de alimentos son una buena fuente de vitaminas y minerales especialmente necesarios en esta etapa, como el ácido fólico, la vitamina A, la vitamina C o vitaminas del grupo B, entre otras.
  • Incrementar el aporte de calcio. Para ello, podemos aumentar el consumo de lácteos (leche, yogures y quesos), incluyendo entre 4 y 6 raciones al día, o incluir otros alimentos ricos en este mineral, como las verduras de hoja verde, los almendras, las legumbres y las sardinillas en conserva.Recomendaciones nutricionales para la mujer lactante.

Más recomendaciones nutricionales

  • Consumir grasas de calidad. Estas las podemos incluir por medio del consumo de aceite de oliva virgen extra, pescados grasos, aguacate, frutos secos y semillas. Debemos evitar que las fuentes de grasa provengan de la ingesta de bollería, embutidos, precocinados y otros ultraprocesados.
  • Mantener una buena hidratación. El agua es el componente de mayor proporción en la leche materna, por lo que las necesidades estarán aumentadas en función de su producción. Pero no os preocupéis, no hay una cantidad fija establecida, basta con hacerle caso a nuestro mecanismo de la sed y que la fuente de hidratación sea la adecuada (agua).
  • Evitar alimentos ultraprocesadosEstos productos alimenticios suelen estar repletos de ingredientes de mala calidad (aceites refinados, azúcar, grasas hidrogenadas…), que son perjudiciales para la salud, tanto del neonato como de la madre.
  • Evitar las bebidas alcohólicas, la cafeína y el tabaco. Estas sustancias pasan al bebé por medio de la leche y tienen efectos adversos en su salud.