Cómo quitar el pañal al niño

Pedro 11 agosto, 2016

A partir de los 20 meses, llega un momento muy importante para los niños y para los padres. El momento en el que se va a ir procediendo a la retirada del pañal, un suceso definitivo para que el bebé alcance la autonomía y la independencia. A priori, suena muy bonito, pero para que realmente salga bien no debe ser un suceso traumático para el pequeño, y así es como surge la gran pregunta: cómo quitar el pañal al niño.

Consejos para quitar el pañal al niño

La primera cuestión a abordar es no tener prisa y hacerlo cuando el bebé proporciona indicios de estar preparado. Antes va a resultar una misión imposible que os va frustrar tanto al menor como a vosotras. ¿Pero cómo saber si está preparado para quitárselo? Tranquilas, los indicios no son difíciles de reconocer.

Tened en cuenta que los niños se fijan en nosotros y repiten lo que hacemos, por tanto, si nos ven entrar al baño y usar el inodoro, ellos para sentirse mayores querrán imitar lo que hacemos. Hasta es posible que incluso se sienten. Además, si tienen hermanos mayores, el proceso será más fácil, puesto que tienen otra referencia más que imitar.

En el caso de que sean niñas, es posible que el proceso se produczca antes y más rápido que si se trata de un varón, puesto que el desarrollo tanto psicológico como físico va un poco más adelantado en ellas.

Otras señal para saber si ha llegado el momento es comprobar que le molesta ir sucio y en cuanto hacen sus necesidades quieren que se les cambie el pañal. Si unido a esto, los intervalos con el pañal seco se prolongan durante horas, seguramente sea el momento idóneo.

Es hora de quitar el pañal al niño

Más consideraciones para quitar el pañal al niño

Hay que tener en cuenta diversas consideraciones antes de proceder con tan importante cambio. Como ya hemos comentado, es un momento muy importante y de gran trascendencia, pero como todos los grandes cambios, no se produce en dos días. Hay que tener paciencia y ser constante ya que suele durar como mínimo un mes, varios meses e incluso las fugas pueden llegar hasta los tres años.

Uno de los factores que hay que considerar está que sea un buen momento. Si es época de grandes cambios o se le saca del hábitat al que está acostumbrado, mejor esperar hasta que se acostumbre a la nueva situación. Estos cambios pueden ser debidos a que vaya a tener un nuevo hermanito, cambio de residencia, cambio de guardería o colegio, traslado a la residencia de verano, etc.

Otro factor influyente a tener en cuenta es para los padres. Hay que buscar el momento en que no estéis sometidos a una gran carga de trabajo, a un período de estrés, durante un embarazo si no te encuentras bien, etc. Este proceso conlleva tiempo y paciencia.

Si el niño se niega rotundamente, mejor dejarlo para otra ocasión. No te preocupes, ya llegará su tiempo.

Ha llegado el momento, estamos preparados para quitar el pañal al niño

Escoge la época de primavera o verano, puesto que cuando se produzcan escapes es más cómodo para cambiarlo y no pasará frío por ir mojado. También a la hora de vestirlo y desvestirlo es más sencillo para vosotros y para él.

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Llévatelo de compras. Lo mejor es implicarlo en todo el proceso. Por eso ir juntos a comprar el orinal y a ser posible que escoja el que más le gusta. Los hay con dibujos, con formas de animales e incluso con música. Así lo verá de una manera totalmente natural, divertida y le hará sentirse mayor. Además de pasar un buen rato juntos.

Una vez en casa, déjale que juegue con el orinal, que se familiarice con él y lo vea como algo totalmente normal. Pasados unos días, es recomendable que lo pongas en el inodoro y le muestres a través de sus muñecos cómo hacer sus necesidades. Una forma entretenida es jugar a que los ponga él en el orinal cuando digas que tienen que hacer pipí o caca.

Una vez que han pasado los días y ha jugado con el orinal y con sus muñecos, ha llegado la hora de sentarlo encima y explicarle que es su sitio al igual que para los mayores es el inodoro. Primero con la ropa puesta. Después ya puedes sentarlo sin pañal y contarle algún cuento para que lo viva con total normalidad.

A partir de este punto, hay que ir quitándole el pañal por breves espacios de tiempo al principio e ir haciéndolos cada vez más largos. Por la noche tardará más. Llevarle al baño aunque él no lo pida, todavía no tiene costumbre y si se produce una fuga, no regañarle y explicarle con paciencia que lo tiene que pedir.

Y como siempre, grandes dosis de paciencia y cariño en este gran cambio.

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